Ir a contenido

EL ÚLTIMO ESPRINT

Nadal empieza el pulso final con Djokovic por el número 1

"Me encantaría acabar el año en esa posición", dice el mallorquín antes de debutar este miércoles en París

Jaume Pujol-Galceran

Rafael Nadal, en París.

Rafael Nadal, en París. / EUROPA PRESS

Rafael Nadal vuelve a la pista después de un parón de más de un mes, concretamente desde que ganó el Abierto de Estados Unidos. El campeón mallorquín reaparece este miércoles (19.30, Movistar) en el Masters 1.000 de París Bercy ante el francés Adrian Mannarino (43 mundial).

Cuatro días después de su boda y superados los problemas en la muñeca izquierda, que le hicieron renunciar a la gira asiática, aunque no a disputar la Copa Laver, Nadal afronta el torneo con la seguridad de que, pase lo que pase, se marchará de París como número 1 del mundo, sin la obligación de ganar un solo partido para conseguir desbancar a Novak Djokovic. "Estoy súper feliz. Tuve un comienzo de año difícil pero luego pude volver a jugar a un nivel muy alto de tenis. Y eso, después de Montecarlo, era muy difícil de imaginar. Así que estoy muy orgulloso de mi año", explicó en su presentación en París.

 "Viene preparado física y mentalmente, pero eso tampoco asegura nada en una pista que no es su mejor superficie", añadió Carlos Moyà, su entrenador, en la web de la ATP consciente que de los 84 títulos que ha conseguido Nadal, solo dos los ha ganado en pista 'indoor' (Madrid 2005 y Sao Paulo 2013). Habitualmente Nadal llegaba al final de temporada con las pilas descargadas o lesionado como el año pasado que se retiró de París por un problema de abdominales y renunció a la Copa Masters para operarse por unas molestias en el tobillo.

En París el mejor resultado de Nadal se remonta a una final en el 2007 mientras que en la Copa Masters, que se jugará del 10 al 17 de noviembre en el O2 Arena, se le han escapado las finales del 2010 y el 2013. El año pasado el mallorquín no jugó ninguno de los dos torneos y eso abre sus opciones de asegurarse  el número 1 mundial a final de año ante un Djokovic que defiende 1.600 puntos después de alcanzar las dos finales en el 2018 ante  Karen Khachanov y Alexander Zverev, respectivamente.

Ventaja de 1.280 puntos

De momento en la clasificación del año, que es la que cuenta, Nadal aventaja a Djokovic con 1.280 puntos y quedan 2.500 en juego como máximo. "Es fantástico ser número 1. Eso es mejor que ser número 2 y, por supuesto, terminar el año en el número 1 es algo que me encantaría", destacó el mallorquín  que ya lo ha conseguido en cuatro ocasiones (2017, 2013, 2010 y 2008) y que suma, de momento, 196 semanas de número 1 desde que lo logró por primera vez el 18 de agosto del 2008. Djokovic lo ha sido en cinco ocasiones (2018, 2015, 2014, 2012 y 2011) y el próximo lunes deja el primer puesto en el que ha estado 275 semanas, de momento.

"Rafa tiene más opciones que yo de acabar número 1 pero intentaré aprovechar mis posibilidades"

Novak Djokovic

Número 1 mundial

Por su parte, Djokovic llega al final de temporada sin mostrar su dominio habitual. Después de ganar el título de Wimbledon ante Federer, que no estará en París y se reserva para la Copa de Maestros tras ganar por décima vez el torneo de Basilea, el tenista serbio se tuvo que retirar del Abierto de EEUU por una lesión en el hombro izquierdo, ganó en su reaparición en Tokio y cayó en los cuartos de final del Masters 1.000 de Shanghái ante Stefanos Tsitsipas. "Los cálculos de número 1 no son buenos, quitan energía vital. Rafa tiene más opciones que yo de acabar número 1 pero intentaré aprovechar mis posibilidades sin pensar en lo que pueda hacer él. Estos dos torneos siempre se me han dado bien", indicó Djokovic que ha ganado en París en cuatro ocasiones y la Copa Masters en cinco.

En París los dos tenistas han entrenado juntos antes de empezar el torneo y después de haber disputado una millonaria exhibición en Kazajistán en la que Nadal se impuso al aún número 1 mundial por  6-3, 3-6 y 11-9. "Fue genial y divertido entrenar y jugar con Rafa. Somos rivales pero nos tenemos un gran respeto y admiración", explicaba Djokovic antes de iniciar el último pulso del año con Nadal.