01 abr 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Una Estrella que no brilla y solo oscurece

Ferran Monegal

Estrella Morente, con Nia, en ’OT’ (TVE-1).

Resulta que la contratan para que ayude a una concursante, para que salga al escenario con ella y le dé brillo y proyección, y ocurre al revés: le quita todo protagonismo y la oscurece. Les estoy hablando de esa pequeña tormenta –pero muy sonora– que acaba de ocurrir en Operación triunfo (TVE-1). La acreditada y famosa cantante Estrella Morente fue contratada por OT para que saliera al escenario e hiciera un dúo con la concursante Nia. Objetivo: darle a esta joven un espaldarazo, un respaldo, un apoyo. Tenían que cantar el tango Volver. Pero Estrella Morente comenzó recitando estos versos: «Ni el torero mata al toro/ ni el toro mata al torero/ los dos se juegan su vida/ a un mismo azaroso juego». O sea, recurrió al escritor José Bergamín (1895-1983) usando un fragmento de sus versos. Mientras recitaba –y a su lado Nia se quedaba de pasta de boniato, porque no entendía nada– Estrella miraba insistentemente a otra concursante, a la joven Maialen. Le estaba dedicando, personalmente, este alegato protaurómaco, porque Maialen había comentado hace un mes, en una conversación privada, que las corridas de toros eran una vergüenza y que los que las apoyaban eran unos psicópatas.

Resumiendo, Estrella Morente utilizó la gala de OT  y las cámaras de TVE para vengarse y pasar cuentas. ¡Ah! Televisivamente hablando es un tema que merece consideración. Hay dos aspectos resaltables. Primero: la directora de la Academia, Noemí Galera, ha advertido: «Esta actuación tenía que ser el momento de Nia. La protagonista tenía que ser ella. Y se transformó en el momento Estrella Morente».  Estamos de acuerdo. La artista contratada no solo no hizo brillar a la concursante, sino que la oscureció totalmente. Hoy nadie habla de Nia. Toda la atención la ha acaparado Estrella Morente. Y segundo: la opinión de Maialen sobre la tauromaquia fue en conversación privada en el comedor de la Academia. TVE nunca lo emitió. Solo se pasó por Youtube.  Estrella Morente, en cambio, aprovechó toda la potencia de TVE para llegar a millones de espectadores. Es desproporcionado, cuando menos. ¡Ah! Pero el mundo de la tele es perverso. Es posible que los que manejan el negocio estén contentos. ¡Aleluya, hemos conseguido que todo el mundo hable de OT! Triste consuelo: la gala del domingo fue la menos vista de la historia.