14 ago 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Lo mejor de los Goya: el culo de Buenafuente

Ferran Monegal

Almodóvar y Bob Pop, en ’Late motiv’.

De la gala de los Goya (TVE-1) lo más interesante, televisivamente hablando, ocurrió al día siguiente en Late motiv (#0, Movistar+). Convocó Buenafuente a Almodóvar, y Bob Pop, que también estaba, exclamó con una rotundidad portentosa: «Lo mejor de la gala fue al final, cuando le vimos el culo a Buenafuente». Y añadió: «Antonio Banderas, al verlo, me susurró: para tener 55 años de edad, su culo no está nada mal». ¡Ah! Coincido con la apreciación. Los gags y sketchs que Silvia Abril Buenafuente hicieron en esta edición fueron muy flojos. Algunos hasta viejunos, con chispa escasa y menor intención. Vaya con cuidado esta estimable pareja de cómicos con la idoneidad de los guionistas que les toquen, no sea que acaben repitiendo aquel estilo de las galas del exventrílocuo José Luis Moreno, cuando hacía salir a Pepa y Avelino en Escenas de matrimonio. O sea que el último gag, cuando se marchaban, enseñando las mejillas de sus panderos, fue en efecto su mejor humorismo escénico.

Es curioso, fue Bob Pop quien contó una interioridad de la gala que, bien guionizada, hubiera sido un éxito. Dijo Bob que, el día anterior, en el ensayo general, le asignaron el rol de abrir el sobre y dar el nombre del ganador del mejor guion.  Y que en todas las tomas del ensayo él siempre decía, obviando al resto de candidatos: «¡Ganador Pedro Almodóvar!». ¡Ah!  Por lo visto los miembros de la Academia se asustaron, y entonces le cambiaron el rol: Ángeles González Sinde sería la encargada de abrir el sobre y dar el nombre, y Bob se encargaría simplemente de dar la estatuilla.  Hombre, eso hubiera dado para un sketch muy sabroso. Y es que la admiración de Bob por Almodóvar es tan enorme que confesó que él habría pronunciado su nombre aunque en el sobre pusiera otro. ¡Ah!  Se habría producido entonces un cacao apoteósico. Solo desde el humor, y la ironía, se habría podido salvar esa situación. Lamento que Bob no fuese contratado como  guionista jefe.

Que te den un Goya es un éxito, pero que un amigo lance tu nombre, aunque sea una trampita y no te corresponda, también es otro éxito. No te dan la estatuilla, pero la tele consagra el momento por todos los rincones del planeta. Se atribuye a Almodóvar esta frase: «El éxito es la mayor mentira de nuestro tiempo».  Humoristas del mundo, pónganse pues manos a la obra.