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ÉXITO DE AUDIENCIA

350.000 personas ven el documental sobre el drama de los refugiados en Lesbos

'To Kyma. Rescat en el mar Egeu', emitido por 'Sense ficció' (TV-3), muestra la crudeza de los rescates en Grecia

Voluntarios de Proactiva Open Arms ayudan a los pasajeros de una barca. 

Voluntarios de Proactiva Open Arms ayudan a los pasajeros de una barca.  / TVC

Era evidente que iba a ser un documental duro, que su visionado no iba a ser ni mucho menos agradable, pero aún así 344.000 personas acudieron a la cita que les propuso el martes TV-3 con el reportaje sobre el drama de los refugiados en Lesbos. Casi 350.0000 personas que desestimaron otras ofertas de entretenimiento porque querían conocer a través de sus protagonistas, los socorristas que operan en las costas de Grecia, la labor que está desempeñando la oenegé Proactiva Open Arms y que reflejó con crudeza el trabajo emitido por ‘Sense ficció’ ‘To Kyma. Rescat en el mar Egeu’.

Como no podía ser menos, un documento de esa naturaleza sobre una tragedia que no se puede ocultar, porque ahí, está, ha tenido su impacto en las redes sociales. Estos son algunos de los más destacables:

  

Coproducido por La Kaset Ideas Factory y TV-3, ‘To Kyma. Rescat en el mar Egeu’ muestra la huida de miles de personas de una muerte segura en países como Siria, Irak o Afganistán. Para lograr su meta, familias enteras, entre las que siempre hay algún anciano un niño, se ven obligados a atravesar los 10 kilómetros de mar que separan la costa turca de la isla de Lesbos. Pero las condiciones en las que lo hacen no garantizan en absoluto que la aventura acabe bien, ya que lo hacen a bordo de precarias lanchas neumáticas, barcos de madera en desuso y salvavidas de juguete, por los que han pagado elevadas cantidades a las mafias rusas. Un precio muy caro que no asegura ni mucho menos un final feliz. Ni siquiera el principio de un final mínimamente digno. A veces solo asegura el final.

SIN RESPUESTAS

Òscar Campos, hilo conductor de esta producción y máximo responsable de Proactiva Open Arms, la minúscula oenegé que hace algo tan grande como salvar vidas humanas tenía una meta: dar visibilidad a esta tragedia. Y con el documental parece haberlo conseguido. Una pequeña luz de esperanza en una grandiosa labor que no parece ser lo suficientemente reconocida. “El socorrismo es nuestro trabajo en Badalona  y cuando terminó la temporada, viendo lo que pasaba, decidimos coger el dinero que teníamos e ir a Lesbos”, explicó Campos, la pasada semana en Barcelona, durante la presentación del documental.

El director de  Proactiva Open Arms se quejó públicamente de la “nula” respuesta que han recibido de las administraciones y de otras organizaciones. “Antes de ir a Lesbos, ofrecimos nuestros servicios a la Administración española, a la griega, a Médicos sin Fronteras, a Frontex ..., y ni siquiera nos contestaron. Si cuatro personas, los que empezamos, con muy poco dinero hemos podido hacer esto, ¿qué podrían hacer las administraciones?”, reflexionaba Campos, quien ha visto llegar a Lesbos hasta 3.000 personas en un solo día.

Vídeo de promoción del programa Sense ficció de TV-3 sobre los refugiados en Lesbos. 

   

RESCATAR NIÑOS

David Fontseca, codirector del documental junto a Arantza Díez, explicó que la idea de la producción nació al conocer el trabajo que hacía la ONG Proactiva Open Arms. “Había que explicarlo y ojalá  así podamos abrir los ojos de la gente de nuestro entorno para que vean lo que está pasando en otro lado de nuestra casa”. Pese a la loable intención, la realidad les superó en muchas ocasiones, y hubo escenas que no se pudieron grabar: “Yo llevaba la pértiga de sonido y, muchas veces, la dejaba de lado para ayudar a rescatar niños”, recordó Díez. Tampoco hay imágenes de cómo padres desesperados dejan ir a sus hijos al agua en un intento desesperado de salvarse ellos, de cómo alguno de los socorristas deben sacar sus cuchillos y ‘pinchar’ a las decenas de personas que se le echan encima enmedio del mar y ponen en peligro su vida. Eso no se ve, pero los testimonio de los protagonistas, ya en la playa de Lesbos, a salvo, son suficientes para sentirlo. No es de extrañar que, impotente ante la tragedia, Òscar Campos exclame en el documental: "¡Estamos enfadados, estamos decepcionados! ¡No nos representan! (las autoridades europeas)". 

CATÁSTROFE HUMANITARIA

“Estamos ante una catástrofe humanitaria, y no se entiende como no se intenta detener”, explicó Joan Salvat, director de 'Sense ficció'. “Topamos con el silencio y la impotencia, y eso es lo que explica el documental. Nuestra obligación como televisión pública es poner los temas sobre la mesa y esa es nuestra intención. Por ello, en '60 minuts' estamos preparando para marzo una serie de documentales hechos por televisiones europeas que abordan el problema de los refugiados".

Quizá haya cambiado algo con la emisión del documental en 'Sense ficció'. Quizá la visión de la cruda realidad haya removido muchas conciencias. Solo queda esperar que alguno de los responsables de las administraciones implicadas se encuentren entre esos casi 350.000 telespectadores.

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