Ir a contenido

Cara y cruz de la sociedad hiperconectada

Una sociedad conectada cambia el estilo de vida y crea nuevas necesidades y expectativas. Así lo ponen de manifiesto numerosos estudios y analistas sectoriales que reflexionan sobre las ventajas y también sobre los riesgos que presenta una sociedad hiperconectada como la que se perfila en un futuro no muy lejano.

Un reciente informe del Ericsson Consumer Lab muestra cómo diferentes aspectos de nuestro día a día ya están hoy conectados entre sí, haciendo posible compartir experiencias con otras personas del planeta, independientemente de dónde nos encontremos y de cómo nos hayamos conectado. Hans Vestberg, presidente y CEO de la citada multinacional, apunta cómo la tecnología está llevando a cabo una revolución en áreas sensibles como las ciudades inteligentes, el transporte, la salud o el trabajo. En estos campos, las perspectivas son prácticamente inimaginables; más todavía, hay quien espera que la sociedad conectada pueda dar soluciones a muchos de los grandes desafíos que afronta nuestro planeta.

Resulta curioso pensar que se necesitaron 100 años para conectar mil millones de lugares y solo 25 años para conectar a 5.000 millones de personas. En pocos años se prevé que más de la mitad de la población mundial se beneficiará de la cobertura de internet móvil a alta velocidad, lo que abrirá la puerta a nuevas formas de colaborar, compartir e informar. Esta mejorada herramienta podría favorecer asimismo un enfoque renovado hacia los desafíos mundiales como la educación, la salud, el cambio climático y el uso que damos a los recursos naturales.

ESCENARIOS. En el más positivo de los escenarios, para el 2020, la sociedad conectada habrá traído consigo un progreso económico, social y ambiental significativo para cientos de millones de personas. Permitirá que todos, todo y en cualquier lugar estén conectados en tiempo real.

El citado estudio del Ericsson Consumer Lab identificaba distintos escenarios de vida conectada en los que se está avanzando de manera significativa. El de la vida móvil muestra cómo los vehículos añaden grandes capacidades comunicativas que se vinculan perfectamente con las soluciones para el entorno urbano, pudiendo recibir señales de semáforos inteligentes, otros vehículos o viandantes e, incluso, información publicitaria de vallas interactivas.

El escenario de la vida en el trabajo enseña como, desde casa o en el puesto de trabajo, la productividad es la misma gracias a las soluciones de conexión, basadas en sistemas de cloud computing, comunicación entre máquinas (M2M) y soluciones de gestión en red.

Por su parte, la vida imaginaria se centra en cómo usamos las plataformas de comunicaciones y cómo interactuamos con ellas. Las soluciones incluirán medios interactivos, comunicación basada en un solo toque, soluciones basadas en ventanas y conceptos que utilicen los sistemas de comunicaciones existentes para aumentar la predicción del tiempo.

Los escenarios de la vida como un juego y la vida en el hogar predicen cómo las conexiones de alta velocidad permitirán la comunicación y el consumo de contenidos en total movilidad y de forma inmediata, además de permitir la gestión de medios y soluciones para el bienestar.

LA PARADOJA DE INTERNET. En la otra cara de la moneda, recientes investigaciones sugieren que, pese a la gran conectividad, nunca habíamos sufrido tanto la soledad como en estos tiempos.

Un estudio realizado en Australia, donde la mitad de la población participa activamente en redes sociales, puso de manifiesto una creciente soledad individual. Esta situación fue descrita en la década de los 90 como la contradicción entre la mayor oportunidad de conectarse y la falta de contacto humano. Es la paradoja de la red: el contacto en la web coincide con una creciente soledad.

Quizás también te interese:

Estudio Ericsson Consumer Lab

Temas: + Digital