LA JUEZA LEVANTA EL SECRETO DE SUMARIO

El asesino de Vilanova: "Que me maten o me entreguen a la familia"

El hombre, que afirma no recordar nada porque iba drogado, ha sido imputado de delitos de agresión sexual, asesinato y detención ilegal

El detenido asegura que no recuerda haber matado a la niña porque había consumido cocaína

Ález Zaragüeta, defensor del detenido por el crimen de Vilanoca

Ález Zaragüeta, defensor del detenido por el crimen de Vilanoca / Laura Figuls

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Guillem Sànchez

Juan Francisco López, el hombre de 42 años detenido por el asesinato de Laia, 13 años, el pasado lunes por la noche en Vilanova i la Geltrú, ha declarado ante la juez que no recuerda nada de lo que sucedió porque en el transcurso de ese día compró cocaína hasta cuatro veces además de beber numerosas cervezas. Durante la declaración, y respondiendo únicamente a las preguntas de su abogado defensor, ha afirmado que solo cuando recuperó la conciencia se dio cuenta de que la niña estaba muerta en su piso, y tras intentar reanimarla se puso "nervioso" y esperó a que volviera su padre del hospital, donde su madre estaba ingresada en estado terminal, antes de llamar a la policía. El hombre, para quien la juez ha dictado prisión provisional sin fianza, ha declarado investigado por los delitos de asesinato, detención ilegal y agresión sexual, ya que el informe forense preliminar ha hallado indicios de “manipulación genital” en el cadáver de la niña. 

El detenido,  durante la declaración, “se ha derrumbado”, en palabras de su abogado, y ha afirmado estar “volviéndose loco”. Preguntado acerca de si violó o no a la menor, ha respondido que no se ve a si mismo “capaz de hacer algo así” y lo ha negado. “Yo no sé si soy o no un monstruo”, ha llegado a decir. "No recuerdo nada pero que me maten o que me entreguen a la familia", ha exclamado. 

Los indicios se acumulan

Sin embargo, a medida que trascienden detalles del crimen, los indicios que describen un asesinato brutal se amontonan sobre Juan Francisco. Las pruebas que lo acusan, también. El sospechoso hacía pocos días que había regresado de China y los investigadores de los Mossos tratan de averiguar si había planificado este ataque. Un extremo que él también ha negado asegurando que no tenía ninguna relación con Laia.

El detenido ha aceptado este jueves entregar voluntariamente muestras de orina, cabello y saliva a un médico forense presente en el juzgado donde ha declarado a lo largo de todo el día. Los resultados permitirán redactar dos informes: uno de toxicología y otro de su perfil de ADN. El primero lo ha solicitado su propia defensa, representada por el abogado Álex Zaragüeta,  que pretende acreditar su adicción a la cocaína para lograr un atenuante. El segundo la ha pedido la fiscalía, que busca obtener información genética que permita contrastar las pruebas biológicas recabadas tanto en la escena del crimen por los investigadores el pasado martes y como en la autopsia practicada al cadáver de la menor. 

Material incautado en la vivienda

Los agentes de la División de Investigación Criminal (DIC) se llevaron de casa de Juan Francisco, durante la inspección del pasado martes, cuchillos, ropa y dispositivos electrónicos: teléfono móvil, ordenador y tabletas. Tras su declaración, anoche, los Mossos tenían previsto pasar de nuevo por su casa para retirar otros objetos que podrían ser de interés para la investigación.

La jueza de Vilanova i la Geltrú levantó ayer el secreto de sumario. La familia de la menor se ha personado como acusación particular en la causa. El Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú también valora ejercer la acusación popular.

Los hechos

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Laia, de de 13 años, salió a las 19.00 horas de la casa de sus abuelos, en el 2ª primera del número 26 de la avenida Cubelles, y se dirigía a la calle, donde la esperaba su padre dentro del coche. Para hacer ese trayecto, tuvo que cruzar por delante del 1º 1ª, la casa en la que Juan Francisco se encontraba solo dado que su padre estaba en el hospital junto a su mujer -que fallecería horas después-. En ese instante, el hombre debió de coger por la fuerza a la menor para obligarla a entrar en su domicilio. Las heridas por arma blanca que presentaba el cuerpo de la chica podrían significar que el hombre se valió de un cuchillo doméstico para asustarla, aunque la muerte de la menor fue causada por asfixia.

Tras matarla, el hombre se puso a lavar la casa, incluso pasó la fregona, sin demasiado éxito, con el objetivo de borrar las pistas. Esto provocó que la reconstrucción del crimen que los policías llevaron a cabo el martes en presencia del sospechoso se alargara mucho más de lo previsto. Después de tratar de limpiar la casa, Juan Francisco se duchó. La primera vez que los tíos de Laia, en compañía de dos agentes de los Mossos, llamaron a su puerta, sobre las 21.30 horas, él les abrió ataviado únicamente con una toalla. Según fuentes policiales, cuando la menor fue hallada por sus tíos, que entraron por la fuerza en el domicilio de Juan Francisco tras desconfiar de su actitud, ella estaba semidesnuda. La Policía Local de Vilanova i la Geltrú tuvo que intervenir para impedir que familiares y vecinos terminaran linchándolo.