La educación en Catalunya

Más de 200 familias se rebelan contra Educació por la falta de plazas públicas de P-3

  • Estiman que 800 niños se quedarán sin entrar en una escuela pública de proximidad en Barcelona

  • Reclaman mantener la ratio en 25 alumnos por aula y abrir nuevas líneas para atender la demanda

Un aula de Infantil 3 en la escuela pública Diputació de Barcelona.

Un aula de Infantil 3 en la escuela pública Diputació de Barcelona. / Manu Mitru

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Montse Baraza
Montse Baraza

Periodista

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El 9 de mayo se hizo el sorteo de desempate de la preinscripción escolar para el curso 22-23. El número que salió marcará las familias que podrán acceder a la escuela solicitada. En Barcelona, un grupo de más de 200 familias temen quedarse sin plazas para Infantil 3 (P-3) en los centros públicos cercanos a sus domicilios que solicitaron en la preinscripción. Se han organizado y reclaman al Consorci d'Educació de Barelona que tomen medidas para solucionar el problema.

Las familias han hecho cálculos y estiman que este curso, excluyendo las plazas reservadas para alumnos con necesidades educativas especiales, faltarán 800 plazas de P-3 en las escuelas públicas. De estas, 212 corresponden al distrito del Eixample, 176 a Sant Martí, 119 a Horta-Guinardó, 110 a Sants, 74 a Gràcia y 109 a Sant Andreu.

Una de estas familias es la de Aurora Redon. Hizo la preinscripción en la escuela L'Univers de Gràcia. Era su primera opción y se ha quedado sin entrar. Pero eso no es lo peor: "Puse ocho opciones de escuelas públicas. Mi hija no ha entrado en ninguna. Todas se han llenado en primera opción. La que puse en segunda, Les Aigües, que normalmente había plazas para segunda y tercera opción, este año se ha llenado ya", cuenta desesperada.

La escuela L'Univers ofrece 40 plazas de P-3 y ha recibido 69 solicitudes en primera opción, por lo que 29 de estas quedan fuera. Esta situación se repite en otros centros públicos de la zona. La escuela Fructuós Gelabert ha recibido 72 solicitudes en primera opción para 35 plazas ordinarias. Y la Josep Maria Jujol ha recibido 65 solicitudes para 40 plazas. 

En la misma situación está Nacho Cecilia. Hizo la preinscripción para la escuela Nou Graons y puso otras cinco opciones. No ha entrado en ninguna de las seis. Teme, y como él todas las familias afectadas, que el Consorci les asigne una escuela pública fuera del barrio o una concertada en el barrio. Rechazan ambas opciones. "Queremos una escuela pública, laica y de proximidad", reclama Cecilia. Explica que las familias están "muy enfadadas" y no descartan organizar movilizaciones esta misma semana.

El próximo 27 de mayo, el Consorci hará pública una lista de escuelas con vacantes a las que podrían acogerse estas familias. Y el 10 de junio, todas ellas sabrán qué colegio les ha tocado. "Esto no es derecho a escoger escuela ni nada. Esto es una lotería", lamenta desilusionada Redon.

El descenso de ratios

El déficit de plazas públicas no es una novedad a pesar del descenso de la natalidad . Pero este curso, apuntan las familias afectadas, ha entrado en juego el factor 'descenso de ratios'. Y es que Educació ha previsto que en Infantil 3 el máximo de alumnos por aula sea de 20 alumnos, en lugar de 25 como hasta ahora.

Esta red de familias opina que la decisión de reducir ratios --una de las reclamaciones históricas de la comunidad educativa-- explica la falta de plazas. Denuncian que esa reducción de ratios, que entienden que mejora la calidad de la educación, no ha ido acompañada de la apertura de nuevas líneas en centros públicos. "Ello supone una mala planificación de la oferta de plazas y favorece a las escuelas concertadas, que sí pueden mantener las ratios".

Consideran que "la prioridad" ha de ser garantizar el acceso a una escuela pública de proximidad al máximo número de familias posibles, por lo que han reclamado al 'conseller' de Educació, Josep Gonzàlez-Cambray, y al teniente de alcaldía de Educación del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí Grau, presidente y vicepresidente respectivamente del Consorci, que reconsideren la decisión de reducir ratios el curso 2022-2023 y mantengan la cifra de 25 alumnos por aula. Asimismo, les piden que abran nuevas líneas en centros públicos que puedan tener espacio y recursos.

Subrayan que para muchas familias, quedarse sin plaza en una escuela pública de proximidad les puede suponer dificultades para conciliar y un coste económico si acaban viéndose obligadas a matricular a sus hijos en una concertada cercana al domicilio.

En su intento de encontrar soluciones a la falta de plazas, estas familias plantean al Consorci que revise el calendario de conversión en ordinarias de las plazas reservadas a alumnos con necesidades educativas especiales que no hayan sido solicitadas. Este curso, como novedad y en aplicación del decreto de admisiones, estas plazas se mantendrán, no hasta el día anterior a la publicación de la lista de admitidos en la preinscripción, sino hasta el 2 se septiembre, tres días antes del inicio de curso, previsto para el 5 de septiembre en infantil y primaria. Estas familias piden al Consorci que, si ve que las plazas reservadas no se cubren, las destinen ya a solicitudes ordinarias. "Genera mucha angustia a las familias no poder saber hasta septiembre a qué escuela irán sus hijos", señalan.

 Estas familias también piden "más transparencia" en el proceso de asignación de plazas. "No puede ser que familias que no han entrado en su primera opción de escuela, pero que sí han entrado en segunda o sucesivas opciones, tengan que esperar casi un mes para saber a qué centro ha sido asignado a su hijo", critican. "Eso solo contribuye a aumentar la incertidumbre de estas familias, que ya están inmersas en un proceso muy angustioso". Es por ello que piden que el 27 de mayo se publique la lista provisional de todos los niños con plaza asignada y que se especifique el nombre del centro.

"Nada cerrado"

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Fuentes del Consorci han llamado a la calma y han explicado que aún están analizando los datos y que estudiarán cómo dar respuesta a las demandas de las familias. Han recordado que esta situación se repite cada año y que al final más del 90% de familias pueden escolarizar a sus hijos en el centro de su primera opción. Son contados los casos, aseguran, en que las familias no entran en alguno de los colegios que pusieron en su lista de preinscripción.

Las fuentes han subrayado que aún estamos en la fase de oferta inicial, y que esta no se ha cerrado. "No hay nada cerrado", han insistido. Y han asegurado que "el aumento de ratios o la apertura de nuevos grupos son siempre opciones que están sobre la mesa". "Intentaremos ajustar al máximo la oferta y la demanda", han prometido.