8-M Día de la Mujer

Instituto Quatre Cantons: educando con perspectiva de género

  • En un proyecto MeToo de centro, decenas de alumnas confesaron haber sufrido violencia machista

  • Los docentes alertan del aumento de un 'efecto rebote' de los chicos ante el movimiento feminista

De izquierda a derecha, Laura Bleda, Fetya Fernández y Aitana Maruny, alumnas del Quatre Cantons, con material para el 8M.

De izquierda a derecha, Laura Bleda, Fetya Fernández y Aitana Maruny, alumnas del Quatre Cantons, con material para el 8M. / FERRAN NADEU

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Montse Baraza
Montse Baraza

Periodista

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Educar de forma transversal con perspectiva de género. Es uno de los objetivos de los nuevos currículums escolares, que en el artículo dedicado a sus principios pedagógicos apuntan que incorporar la perspectiva de género en las aulas es "clave para hacer efectiva la educación de las personas rompiendo con los estereotipos de género y con la asignación de roles en función del sexo, e incluyendo la superación de todo tipo de desigualdades y discriminaciones".

Ferran Nadeu

Hay centros educativos que hace tiempo que ya apuestan por esta línea educativa y trabajan la perspectiva de género no ya solo de cara al 8-M, sino a lo largo de todo el curso. Uno de ellos es el Instituto Quatre Cantons de Barcelona, uno de los centros avanzados en la aplicación del modelo competencial. Cuentan con una comisión feminista, integrada por profesorado, y otra, formada por alumnas. La primera ha planteado ya a nivel de claustro cómo mejorar la concienciación de los docentes. Una de sus miembros y profesora de música del centro, Virginia Gómez, explica que con este objetivo han puesto a disposición de todos los profesores recursos para evitar reproducir estereotipos, para utilizar lenguaje no sexista, para dar voz a las chicas y para incluir en las clases de sus respectivas materias referentes femeninos. Por ejemplo, al impartir Ciencias o Matemáticas, dar a conocer a mujeres científicas o matemáticas, en Lenguas, nombres de escritoras, o en Música, de compositoras.

Además, Gómez ha embarcado a sus alumnos de 2º de ESO en el proyecto 'Mujeres sonoras' y en un 'iceberg musical' del machismo. En el primero, los estudiantes han tenido que investigar e informarse sobre autoras musicales. En el segundo, buscar contenidos machistas en las letras de canciones. "El resultado del iceberg ha sido brutal, porque han leído en voz alta, sin la música, esas letras y el efecto, despojadas de la música, ha sido impactante", cuenta.

Impactante MeToo de centro

Un proyecto que causó impacto en el Quatre Cantons fue un MeToo de centro. "El curso pasado se invitó a todo el centro, desde 1º de ESO a 2º de Bachillerato, a escribir, anónimamente, experiencias que hubieran sufrido de violencia de género. Luego se elaboraron grandes murales donde todos pudimos leer estos testimonios. Fue impactante. Había mensajes muy duros, escritos por adolescentes con los que convivimos a diario", cuenta Gómez.

Uno de los mensajes del proyecto MeToo del Instituto Quatre Cantons.

/ Quatre Cantons

Testimonios de niñas de 13 a 18 años que han sido insultadas, perseguidas, acosadas, presionadas o que viven situaciones por las que nadie debería pasar. "Un niño me cogió la mano y me obligó a tocarle el paquete", "unos chicos en patinete nos tocaron el culo y nos insultaron", "el ascensor del metro iba muy lleno y un señor me tocó el culo y apretó sus partes empalmadas contra mí", "fui presionada por un chico para mantener relaciones sexuales", "ocho hombres me siguieron de camino a casa". Son algunos de las decenas de mensajes de ese MeToo.

Uno de los mensajes del proyecto MeToo del Instituto Quatre Cantons.

/ Quatre Cantons

Ese MeToo removió a la dirección. "Es por eso que uno de los cuatro objetivos de mi proyecto de dirección va dirigido a erradicar la violencia machista y a promover estrategias en favor de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres", explica el director del instituto, Óscar Altide. "Se podría decir que es un proyecto de dirección feminista", añade.

"Estamos plantando una semilla pero para que haya un cambio real se debe implicar toda la sociedad"


En 3º y 4º de ESO, la violencia de género y el feminismo son temas de los llamados Blocs de Recerca, Creació i Servei (BRCS), propuestas educativas para estudiar problemáticas concretas. Una de las tutoras de estos BRCS es la profesora Sònia Bergós. "Nos sirven para sensibilizar en la igualdad, para visibilizar violencias y micromachismos, para aclarar palabras y conceptos, para entender el feminismo y tomar conciencia de que machismo también son cosas como los chistes sexistas o la brecha salarial. Al final de este trabajo, los alumnos elaboran un proyecto de lo que han aprendido", explica Bergós. ¿Y ese trabajo cala? "Acaba calando. Y ayuda a formar personas que deben convivir y ser respetuosas con todo el mundo".

Entre esos trabajos, el iceberg de la violencia de género, en el que en la superficie, visibles, aparecen muestras explícitas de la violencia machista (el asesinato, la violación, la agresión física, las amenazas, los insultos). Y bajo la superficie, aquello no tan evidente: la humillación, el chantaje emocional, el lenguaje sexista, el micromachismo. También el mito del amor romántico, las mujeres en el cine o históricas del feminismo.

Mensajes del proyecto MeToo del Instituto Quatre Cantons.

/ Quatre Cantons

Aitana Maruny, Fetya Fernández y Laura Bleda, de 3º de ESO, han participado estos días en el BRCS sobre violencia de género. "Aún queda mucho por hacer. La sociedad no es 100% consciente del problema del machismo", señala Maruny. "Este instituto es muy feminista, pero los chicos aún hacen bromas sexistas, que no tienen gracia. Y por la calle, las chicas vivimos constantemente situaciones como que te silben, te digan cosas o que te sigan", relata Fernández, que sueña con ser ingeniera. "Hay que ir concienciando a los chicos", añade Bleda.

A ellas este trabajo también las ayuda: "A tomar conciencia de que hay comportamientos que no son normales. Aprendes de otras mujeres", dice Fernández. "Y te das cuenta de que no estás sola y que llegado el caso puedes pedir ayuda", abunda Maruny.

Alerta con el 'efecto rebote'

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Bergós advierte de que queda un trabajo ingente por delante, y piedras en el camino. "Hay que seguir trabajando porque a los jóvenes les llegan muchos inputs de las redes sociales que no dan una información adecuada sobre el tema", apunta. Alerta, además, que en los últimos tres o cuatro años ha detectado entre el alumnado masculino un "efecto rebote" ante las cuestiones de la violencia machista y el feminismo. Sus alumnas le dan la razón. "Cuando oyen hablar de violencia de género o de feminismo muchos dicen 'otra vez la charla'. Se piensan que ya lo saben todo, pero no es así. No son conscientes de que siguen teniendo actitudes machistas", explica Maruny.

"Lo que estamos haciendo es plantar una semilla que crecerá y que hará que los chicos tomen conciencia y que las chicas se empoderen y digan 'basta', señala Gómez. "Se ha de remover mucho todavía para lograr cambios. El discurso se lo sabe todo el mundo pero el hecho es que todavía hay mujeres que mueren asesinadas por sus parejas. La escuela puede educar pero es un tema en el que se debe implicar toda la sociedad --familia, medios de comunicación, redes sociales....-- para que la igualdad sea una realidad", añade.