Nuevos testimonios

El rastro de abusos de Benaiges apunta a la Unió Esportiva Sants

  • Exjugadores del club de barrio de Barcelona comienzan a relatar episodios con su exentrenador que habían mantenido silenciados hasta la fecha

  • Una nueva exalumna de la Escola Barcelona comparte las secuelas que le provocaron las visitas del exprofesor al vestuario del centro educativo

Benaiges en unas colonias deportivas en la década de los ochenta.

Benaiges en unas colonias deportivas en la década de los ochenta.

3
Se lee en minutos
Roger Pascual
Roger Pascual

Periodista

Especialista en fútbol, baloncesto, balonmano

Escribe desde Barcelona

ver +
Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

Escribe desde Barcelona

ver +

Las acusaciones de abusos sexuales cometidos presuntamente por Albert Benaiges, tótem de la cantera del F.C.Barcelona, se amontonan sobre su pasado de profesor de gimnasia en la Escola Barcelona. En los últimos tres días, han sido decenas los exalumnos de este colegio que han comenzado a ajustar cuentas con recuerdos traumáticos o, en el mejor de los casos, difíciles de digerir al ser vividos durante la infancia. Son tantos porque Benaiges era un docente con una notable ascendencia en una escuela por la que campó a sus anchas durante las décadas de los ochenta y noventa. Sin embargo, de momento no hay denuncias que atañan a las dos décadas siguientes, cuando se hizo cargo del fútbol base del Barça.

Quizá también por eso, mientras que en los grupos de whatsapp de exalumnos de la escuela no ha causado sorpresa el caso de Benaiges, sí que lo ha hecho en otro grupo similar pero formado por exjugadores del Barça con más de 70 usuarios. La mayoría le había tenido como técnico en categorías inferiores. Uno de ellos relata a EL PERIÓDICO que estuvo a sus órdenes por primera vez con 9 años, en el alevín azulgrana. Llegó incluso a comer un día en casa de Albert, pero no evoca ningún gesto raro. Ni él ni sus compañeros de promoción presentes en el chat de whatsapp. Eso sí, a raíz de lo ocurrido, se pregunta si los besos que les daba en las mejillas tenían algún otro tipo de intención. Hasta la fecha, no han aparecido casos detectados en La Masia, pero el rastro de abusos de Benaiges sí ha conducido a un club de fútbol mucho más modesto que el blaugrana y que el sospechoso entrenó antes de recalar en el Barça: la Unió Esportiva Sants.

Control de peso sin calzoncillos

Un exjugador del Sants ha explicado en el programa Què t'hi jugues de la SER cómo el técnico, durante las revisiones médicas, se sentaba en una silla y ponía una báscula entre sus piernas mientras sus pupilos estaban desnudos en fila. Al subirse a la báscula la nariz le quedaba muy cerca de los genitales de los chicos. "Yo veía como olía las partes a los jugadores", cuenta. Otro exjugador suyo en el club contactado por EL PERIÓDICO evoca también ese pesaje tan incómodo como inusual y también como, en las concentraciones, se llevaba a alguno a dar una vuelta en el coche. El actual presidente del club, Joan Forcadell, ha explicado a este diario que de momento no han recibido ninguna denuncia de exjugadores. Pero ha reiterado el llamamiento para que quien sufriera algún tipo de acoso lo comunique y ha aplaudido el valor de las víctimas que han tenido fuerzas para compartir los traumas sufridos.

Noticias relacionadas

Como Julia (nombre falso), alumna en la Escola Barcelona entre 1980 y 1988. "¿Qué problema tienes por estar desnuda?", recuerda como su exmarido le preguntaba siempre. "Tengo 47 años y me sigue costando estar desnuda, tengo mucha timidez con mi cuerpo desde que tenía que correr para ducharme para intentar que él no me viera", relata. No solo rememora cómo el profe de educación física la observaba mientras se duchaba, sino que no ha olvidado lo que ocurría en la hora del comedor. Revive cómo Benaiges, siempre con su pantalón de chándal, se sentaba a comer en una mesa en la que hubiera solo niñas. Se ponía la mano en el bolsillo y empezaba a moverla incesantemente sobre la entrepierna. La misma mano que usaba en clase para tomarle las pulsaciones en el pecho o en el culo para 'ayudar' en los ejercicios de barra. "Lo mejor fue no verle nunca más", asegura Julia.

Sin balance oficial

Los Mossos d'Esquadra todavía no han dado traslado judicial de ninguna de las denuncias que durante estos días diversas personas han presentado contra Benaiges por abusos sexuales. No lo harán porque la última decisión tomada por la policía catalana es que quien lidere la investigación sea la Unitat Central d'Agressions Sexuals (UCAS). Será este grupo de expertas --la mayoría son mujeres-- quienes aglutinaran todas las demandas y, después, acudirán a un juzgado de guardia. Para que den comienzo pesquisas será necesario que al menos uno de los delitos denunciados no esté prescrito.