Huelga

Los afectados por la huelga de Renfe: "Salgo una hora antes de casa y aun así llego tarde"

  • Los usuarios del tren en Catalunya viven con resignación estos días de huelga

  • Muchos han cambiado sus hábitos para poder llegar a tiempo

Afectados por la huelga de Rodalies.

Afectados por la huelga de Rodalies. / RICARD CUGAT / SERGI CONESA

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Kelsey Álvarez / Samar El Ansari

En la cuarta jornada de huelga de maquinistas ferroviarios, convocada por el sindicato Semaf hasta el próximo 12 de octubre, los ánimos de los usuarios del servicio de Rodalies de Barcelona están ya muy caldeados. Renfe ha informado de que el incumplimiento de los servicios mínimos por parte de los huelguistas ha provocado que, hasta las 16.00 horas, solo se hayan prestado el 48% de los trayectos previstos, lo que ha comportado la anulación de 259 trenes, una cifra sensiblemente inferior que en días anteriores.

Entre los testimonios de los usuarios, recogidos a pie de andén, la mayoría de las quejas han ido dirigidas a la impuntualidad. Hay ciudadanos que expresan su comprensión con el conflicto laboral, porque, según explican, llevan tiempo sufriendo también la escasez de maquinistas. "Creo que tenemos que ser comprensivos y respetar lo que están haciendo porque tienen motivos de sobra", señala Carla, que viaja entre Arenys de Mar y Barcelona. "Ellos también tienen derecho a una jornada y un sueldo digno", subraya Arnau, un usuario que este martes realizaba el trayecto entre El Prat y la estación de França. "Rodalies es un servicio que funciona de manera deficitaria y por tanto entiendo que los trabajadores y los maquinistas hagan reivindicaciones", agregaba.

Pero la mayoría de afectados protestan por el que, en su opinión, es un flagrante incumplimiento de los servicios mínimos establecidos por la Administración. "Normalmente cojo un tren que sale 30 minutos más tarde que el que he cogido hoy. Vengo de Segur de Calafell y he tenido que salir más de una hora antes de casa para poder llegar al trabajo y aun así llego tarde", protestaba Cristina, recién llegada a la estación de Sants.

"Esta huelga a mí me comporta tener que modificar mis tiempos para llegar al trabajo en media hora como mínimo. El servicio es peor a última hora que por la mañana. He llegado a esperar tres horas a un tren para poder volver a casa", relataba, por su parte, Josefa, que viajaba entre Castelldefels y Barcelona.

La protesta laboral ha obligado no solo a alterar horarios. En algunos casos, como el que explicaba Aina, ha supuesto incluso un cambio temporal de residencia. "Yo soy de Reus y vengo cada día a Barcelona a estudiar. Tengo muchos problemas para poder volver a casa y he tenido que pedirle  a un compañero de clase que me deje dormir en su casa durante estos días porque ya es la segunda vez que no puedo volver", contaba la joven.

Con o sin huelga, los usuarios insisten en que el problema de retrasos e impuntualidades es ya un mal endémico en Rodalies. "Estudio en la UPC de Vilanova i la Geltrú y he tenido que modificar mis horarios para poder llegar a clase. Los retrasos, de todos modos, son bastante habituales. Es un servicio que tiene carencias y no veo bien que hagan esta huelga", puntualizaba Manuel.

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Los problemas, aunque en menor medida, también afectan a los usuarios del AVE. "Yo vengo de Zaragoza y me dirijo al aeropuerto del Prat. Estoy viajando por trabajo y el AVE se ha retrasado más de media hora. La velocidad de hoy del  AVE era de 200 km/h cuando normalmente van a una velocidad de 300 km/h. En total he llegado a Barcelona con más de una hora de retraso y no sé si voy a llegar a tiempo a coger mi avión", se lamentaba Nelson.