La carrera hacia la inmunidad

Los retrasos en la llegada de dosis lastran los planes de vacunación

  • Los técnicos recomiendan ahora inmunizar en España a los mayores de 80 años por delante de los sanitarios que no trabajan en primera línea

  • Madrid deja este jueves de administrar primeras dosis y Catalunya retrasa las segundas porque se les acabaron las reservas

Una mujer recibe una vacuna.

Una mujer recibe una vacuna.

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El plan de vacunación, la mayor esperanza para acabar con la pandemia de covid-19, pende en estos momentos de dos hilos: la llegada de las vacunas y la mayor o menor expansión del virus, que a su vez depende de la rápida propagación que está experimentando la cepa británica. De hecho, en la última actualización de la estrategia de vacunación, los técnicos han propuesto inmunizar a los mayores de 80 años que no viven en residencias por delante de los profesionales sanitarios que no están en contacto directo con pacientes con covid-19, lo que se denomina primera línea. La situación epidemiológica actual es tan grave que "conviene priorizar el criterio de mortalidad frente al de contagios", explica Federico de Montalvo, presidente del Comité de Bioética y uno de los expertos que forman parte del grupo de trabajo creado para poner en marcha y revisar el plan de inmunización. 

La estrategia de vacunación en España no marcaba cuándo comenzarían a vacunarse los mayores de 80 años que no viven en residencias, aunque los cálculos iniciales de Sanidad eran en torno a marzo. El documento establece ahora que se empezará “en el menor plazo de tiempo posible” y, dado que cada comunidad autónoma ha seguido su propio protocolo, es posible que no se comience en todos los sitios al mismo tiempo, salvo que las autoridades quieran lanzar un mensaje de coordinación y esperanza, en plena tercera ola, y decidan acordar el inicio de la inmunización a los ancianos que viven en sus propios domicilios.

Sin embargo, para algunas autonomías alterar ahora mismo el plan de vacunación es difícil por una sencilla razón: no hay reservas de vacunas. "Las personas mayores de 80 años son 400.000 en Catalunya. Necesitamos pues 800.000 dosis. Hasta que no sepamos cuántas dosis nos llegarán, hacer cambios en el plan tiene poco sentido, porque no hay vacunas", ha dicho este miércoles el secretario de Salut Pública catalán, Josep Maria Argimon, preguntado por esta cuestión.

Además de los retrasos ya anunciados de Pfizer, Catalunya tampoco ha recibido esta semana las 8.500 vacunas de Moderna comprometidas, que llegarán la próxima. Por eso, ha admitido Argimon, Salut deberá retrasar una semana la administración de las segundas dosis. "Mañana las neveras estarán vacías", ha dicho este miércoles el secretario de Salut Pública. La Conselleria de Salut pondrá las 30.000 dosis que le quedan entre este jueves y el lunes, a la espera de que entonces lleguen nuevas entregas. Los retrasos, ha alertado el epidemiólogo, "añaden mucha incertidumbre al plan de vacunación". "Estamos en una situación donde planificar es muy difícil", ha reconocido.

También la Comunidad de Madrid ha anunciado que paraliza dos semanas las nuevas inmunizaciones, dado que usará las dosis que le quedan para poner segundos pinchazos.

Y ahora... AstraZeneca

Incertidumbre es la palabra. "Todo depende de la situación epidemiológica, de cómo evolucione esta ola, de la velocidad de avance de la cepa británica, de la llegada de dosis…", comenta De Montalvo. Y es que la llegada de vacunas sufrió la semana pasada un frenazo con el envío de un 44% menos de viales por parte de Pfizer, a lo que hay que añadir retrasos en las entregas por parte de Moderna y la demoledora noticia comunicada el pasado fin de semana por AstraZeneca, que suministrará durante el primer trimestre 31 millones de dosis a la UE y no los 80 millones comprometidos inicialmente, salvo que las presiones de las autoridades comunitarias den la vuelta a la situación.

La llegada de las dosis de esta última farmacéutica (que ha desarrollado su vacuna en colaboración con la Universidad de Oxford) iba a ser, para muchos expertos, el gran impulso de los planes de vacunación, ya que se trata de una fórmula mucho más asequible, tanto desde el punto de vista logístico como de precio, que las dos ya existentes en el mercado.

Con estos imprevistos, subraya De Montalvo, el comité de vacunación ya contaba, y por eso no se ha comunicado el orden en el que se vacunará a todos los españoles, a los que se ha dividido en 15 grupos. "La idea inicial fue hacer un calendario con todos los grupos, pero luego se decidió comunicar solo el primero y no anunciar el resto, y fue un acierto porque se hubieran generado expectativas que quizá luego no se puedan cumplir", explica el también profesor de derecho de la Universidad Comillas-Icade. El primer grupo lo forman los ingresados en residencias y sus trabajadores, los profesionales sanitarios de primera línea y los grandes dependientes, que tendrán que ser vacunados antes de empezar con los mayores de 80 años.

Una estrategia cambiante

El grupo de trabajo, formado por 40 profesionales de diferentes perfiles y que se reúne varias veces cada semana, también está valorando la incidencia de la cepa británica para decidir si su mayor o menor expansión también obliga a cambiar de planes. "Esa es la riqueza de la estrategia, que es un trabajo vivo, no estético y de hecho en poco tiempo saldrá la tercera actualización", explica el presidente del Comité de Bioética, órgano consultivo del Gobierno sobre cuestiones éticas relacionadas con la salud, cuya opinión el Ejecutivo ha decidido incorporar en la estrategia de inmunización.

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Ante las dificultades, De Montalvo señala que conviene trasladar un "mensaje de esperanza" en torno a que las vacunaciones acabarán con la pandemia pero también "enfriar" el optimismo, dado que son muchos las complicaciones que quedan por delante.