24 nov 2020

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CAMBIOS INTRODUCIDOS EN LA NUEVA LEY EDUCATIVA

Los expertos en educación aplauden el nuevo modelo de bachillerato

Aseguran que la flexibilidad del sistema seducirá a los alumnos para seguir estudiando tras la ESO

"La dinámica de separar rígidamente las ciencias de las letras no es buena", destaca Eduard Vallory

Olga Pereda

Una alumna de bachillerato realiza un examen en un instituto de Barcelona.

Una alumna de bachillerato realiza un examen en un instituto de Barcelona. / ALBERT BERTRÁN

Los expertos en educación aplauden la cuarta modalidad de bachillerato que incluirá la nueva ley de educación, como informó ayer EL PERIÓDICO. El bachillerato general se sumará así a las tres opciones que hay en la actualidad: Humanidades y Ciencias Sociales, Artes y Ciencias (disciplina esta última a la que se añadirá Tecnología). Una vez que la nueva norma entre en vigor se derogará la polémica 'ley Wert', conocida por el apellido del entonces ministro de Educación del PP. En ese momento, entre otros muchos cambios, los estudiantes que terminen la secundaria obligatoria podrán optar por la modalidad de bachillerato general, en el que se impartirán contenidos combinados de los tres modelos ya vigentes. Una vez graduados -algo que podrán hacer incluso si han suspendido una asignatura (una sola)- optarán igualmente a seguir con estudios superiores, univerisdad incluida. El bachillerato se podrá cursar en tres años en lugar de dos si las circunstancias personales del estudiante así lo aconsejan.

El bachillerato general es una noticia estupenda para Lucas Gortazar, experto en el análisis de políticas educativas y sociales e investigador involucrado en varios proyectos para modernizar la educación. "Todo lo que suponga reducir la rigidez y dar flexibilidad al sistema para que los alumnos puedan escoger sus itinerarios de aprendizaje es bueno para ellos y para el sistema. Es el tipo de medidas que contribuye a reducir el abandono escolar temprano", añade.

Separación rígída

Eduard Vallory, analista social centrado en la mejora de la educación que fue director del proyecto Nova Escola 21, también aplaude la iniciativa legislativa, que ha partido de una enmienda presentada en el Congreso de los Diputados por ERC y que ha sido aprobada por PSOE y Unidas Podemos."Es una buena decisión porque la dinámica de separar de forma rígida las ciencias de las letras no es buena. Es algo que provoca segmentación. ¿El resultado? Que hay personas 'de letras' que con 30 años son incapaces de hacer una simple división y personas 'de ciencias' que te dicen que no pueden escribir dos folios. Vamos a ver, ¿por qué un científico no puede realizar una reflexión filosófica? ¿Por qué un filósofo no puede hablar de inteligencia artificial?", subraya el experto tras destacar lo excesivamente separada que está la sociedad actual.

Vallory hace hincapié en lo absurdo que es que un joven de 16 años decida encaminarse hacia la ciencia y abandonar las humanidades de por vida. "Es verdad que hay gente que lo tiene claro, pero ¿qué pasa con los que no? ¿Qué pasa si te gustan las matemáticas pero también la música?", insiste el experto, gran defensor de la revolución del sistema educativo para fomentar el aprendizaje no memorístico y repetitivo sino por competencias. El enfoque competencial implicaría, además, realizar algo que -de momento- no se ha hecho: cambiar y modernizar la selectividad, un sistema de selección diseñado "con la mentalidad e los años 90".

Uno de los grandes problemas del sistema educativo español es, según el responsable de Nova Escola 21, el abandono de los estudiantes una vez que terminan la etapa obligatoria (de los 6 a los 16 años). El bachillerato general sería, en su opinión, una gran manera de seducirles para que se queden, para que sigan apostando por estudiar.

Motivación para los alumnos

Francisco Castaño, profesor de Secundaria, divulgador y cofundador del proyecto aprenderaeducar.org, destaca que con 16 años los chavales -al menos, la gran mayoría- no tienen la cabeza tan amueblada como para saber su camino profesional. "Muchos no tienen claro por dónde ir y esta sería una buena manera de facilitarles el camino. La motivación es muy importante para estudiar. En caso contrario se produce lo que llamamos peregrinaje por los estudios. Creo que abrir las posibilidades del bachillerato ofrecerá a los estudiantes -al menos aquellos que opten por ir a la facultad- la opción de afinar más en la carrera universitaria que elijan", concluye el autor de 'La mejor versión de tu hijo'.