26 oct 2020

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INFORME SOBRE EDUCACIÓN

La "mala disposición" de los estudiantes españoles invalida los resultados del informe PISA 2018

La OCDE considera que una minoría no se implicó en los exámenes y que por tanto no se pueden comparar con los del informe del 2015

Atribuye la "falta de compromiso" de los alumnos al hecho de que la prueba internacional coincidiera con exámenes finales en algunas autonomías

El Periódico / Efe

Pruebas de competencias básicas de cuarto de la ESO en el instituto La Llacuna de Barcelona, en febrero del 2018.

Pruebas de competencias básicas de cuarto de la ESO en el instituto La Llacuna de Barcelona, en febrero del 2018. / RICARD FADRIQUE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha concluido que una minoría de los estudiantes españoles que participaron en las pruebas de PISA en 2018 tuvieron "una mala disposición" a las pruebas, de forma que esa evaluación no se puede comparar con la de 2015

Tras hacer un análisis de lo ocurrido, la OCDE ha añadido este jueves una nota para completar los resultados en línea del PISA 2018, realizadas del 16 de abril al 31 de mayo de ese año, en la que constata que el problema se dio en algunas autonomías españolas que habían adelantado las fechas de sus exámenes finales

La superposición de esos exámenes con la prueba internacional, que se realiza cada tres años, no fue bien asumida por algunos estudiantes, que mostraron entonces una "mala disposición" y "no la hicieron lo mejor que pudieron para demostrar su eficiencia". 

"Aunque solo los datos de una minoría de estudiantes muestra una clara falta de compromiso, no se puede garantizar la comparación de los datos del PISA de 2018 para España con los resultados de pruebas anteriores", concluye la OCDE. 

Respuestas "apresuradas" 

En la edición de 2018 participaron en España alumnos de cerca de 1.000 centros. Fueron sometidos a evaluación de Lectura, Matemáticas, Ciencias y competencia de conjunto, así como su capacidad para analizar asuntos globales e interculturales. 

La organización ha añadido únicamente los datos que considera "plausibles" de la prueba lectora, que habían quedado ocultos en el informe presentado en diciembre de 2019, así como los referidos al tiempo de respuesta y al patrón de las respuestas. 

En muchos casos, los estudiantes contestaron en la sección de fluidez lectora de manera "apresurada", empleando menos de 25 segundos en total para responder más de 20 preguntas, un comportamiento "llamativo" para la ministra de Educación. 

Pocos esfuerzos

Frente a eso, los estudiantes que dedicaron el esfuerzo adecuado a estas preguntas emplearon por lo general entre 50 segundos y más de dos minutos en contestar esta sección, dependiendo de lo rápido que pudieran leer. 

Este problema no se dio en las autonomías en las que los exámenes del centro tenían lugar más tarde, lo que confirma para la OCDE la mala voluntad de algunos estudiantes, admitida por una amplía mayoría de los mismos que dedicaron pocos esfuerzos al test de PISA. 

Además, los resultados en los centros cuyos exámenes se superponían fueron también peores en matemáticas, no solo en lectura. 

Para limitar la falta de compromiso y los comportamientos irresponsables y frenar así sus consecuencias en los resultados, la organización estudia cambios en la gestión y puntuación de las pruebas de comprensión lectora.