15 ago 2020

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edición 2020

Los "padres" de la teoría de las ondículas, ganadores del Princesa de Asturias de Investigación

Las aportaciones de los matemáticos Yves Meyer, Ingrid Daubechies, Terence Tao y Emmanuel Candès han impulsado avances trascendentales en infinidad de campos, como las comunicaciones y la medicina

E. F. (La Nueva España)

Yves Meyer, Ingrid Daubechies, Terence Tao y Emmanuel Candes.

Yves Meyer, Ingrid Daubechies, Terence Tao y Emmanuel Candes. / Reuters

Los matemáticos Yves Meyer, Ingrid Daubechies, Terence Tao y Emmanuel Candès son los ganadores del premio "Princesa de Asturias" de Investigación Científica y Técnica 2020, adelanta 'La Nueva España', del mismo grupo editorial que 'El Periódico de Catalunya'.

El francés Yves Meyer está considerado el padre de la teoría de ondículas, que tiene aplicaciones muy diversas, desde la sismología a la medicina oncológica. Está considerado como uno de los grandes matemáticos contemporáneos, ha sido galardonado con el Premio Gauss por sus contribuciones a la teoría de números , la teoría del operador y el análisis armónico y en 2017 recibió el Premio Abel, considerado el Nobel de las matemáticas.

Si Meyer es tenido por el padre de la teoría de ondículas, Ingrid Daubechies, matemática y física belga, sería la madre. Sus investigaciones han permitido avances tanto en la resolución de teoremas como en el desarrollo de las comunicaciones y en el ámbito sanitario, facilitando la transmisión de datos de imágenes. En 2012, el rey Alberto II de Bélgica la concedió el título de Baronesa.

Terence Chi-Shen Tao, que fue un niño prodigio, es un matemático australiano, actualmente profesor en la Universidad de California, UCLA, cuyo trabajo está centrado en análisis armónico, ecuaciones en derivadas parciales, combinatoria y que ha contribuido al desarrollo de la teoría de ondículas.

Los trabajos de Emmanuel Candès, profesor en la Universidad de Stanford, han hecho avanzar el procesamiento de imágenes y el análisis multiescala. En 2006, Candès escribió un artículo con Terence Tao que inició el campo de la detección comprimida.

El de este marte es el séptimo premio fallado en esta convocatoria de los premios Princesa de Asturias, en la que el jurado se reúne telemáticamente. A la categoría de Investigación han optado 48 candidaturas, de 22 nacionalidades diferentes.

Las ganadoras del año pasado fueron las biólogas Joanne Chory y Sandra Myrna Díaz, por sus investigaciones sobre biodiversidad y cambio climático.