03 jul 2020

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UNA POR TARJETA SANITARIA

El sistema informático de las farmacias catalanas se bloquea por el reparto de mascarillas

Los farmacéuticos lamentan que ahora tampoco pueden entregar material sanitario ni medicamentos a los clientes

En solo una hora se han dispensado 100.000 unidades, lo que ha provocado la saturación de la red de recetas

J. G. Albalat

Las farmacias reparten una mascarilla por persona con tarjeta sanitaria.

Las farmacias reparten una mascarilla por persona con tarjeta sanitaria. / RICARD CUGAT

El secretario del Consell de Col·legis Farmacèutics de Catalunya, Jordi Casas, ha explicado este lunes que el sistema de información farmacéutica de receta electrónica se ha bloqueado y no funciona a causa de la demanda de mascarillas gratuítas --en una hora han repartido 100.000 unidades-- en el marco de la pandemia de coronavirus. Esta circunstancia ha sido corroborada por varios farmaceuticos a EL PERIÓDICO. "Lo que tendremos que hacer después es tramitarlas", ha asegurado Joan Calduch, que regenta una farmacia en Sant Feliu de Llobregat.

Hasta las 13:46 horas, lLas 3.227 farmacias catalanas habían repartido unas 173.000 mascarillas, en el que ha sido el primer día del reparto de estos elementos de protección individual. Así lo han indicado fuentes oficiales del Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Catalunya, que sobre las 18.00 horas señalaban que el sistema informático, que no funciona como es debido desde las 10.15 horas, todavía no se había recuperado.

"Nosotros pedimos por activa y por pasiva que solo fueran a buscar mascarillas las personas que las necesitaran para que la recogida fuera escalonada", ha subrayado Casas en declaraciones al programa 'Planta Baixa' de TV-3. Los farmacéuticos de Barcelona lamentan que con el sistema caído no se facilita la entrega de  mascarillas como sería deseable. La Conselleria de Políticas Digitales y Administración Pública de la Generalitat atribuye el bloqueo del sistema a una "incidencia informática de degradación"

En las farmacias, según fuentes del sector, se está produciendo este lunes una asistencia de personas superior a la habitual en este día de la semana, que es uno de los más concurridos en estos establecimientos. Por las limitaciones, los locales solo permiten la entrada de un número reducido de personas al interior. Esto provoca que se produzcan colas en la calle, más largas de lo que es habitual por la distancia social que debe guardarse. A parte de la caída del sistema electrónico de recetas, no se están produciendo, de entrada, otros problemas. "La gente tiene interiorizado lo que debe hacer en estos casos", explico Calduch.

Sin ensobrar

La lluvia y la posibilidad del teletrabajo ha provocado que este lunes la afluencia no sea tan masiva. "Esperaba más agente. Pero igualmente no está dando trabajo, ya que nos han enviado las mascarillas por un lado y los sobre por otro. Y hemos de ser nosotros quienes las debemos ensobrar. Yo estoy solo y he pedido a una vecina que me ayude, porque si las das sueltas te pueden multar", explica un farmaceútico de Barcelioina. Durante el estado de alarma la asistencia a las boticas ha sido muy elevada y no solo para dispensar medicamento sino también como soporte moral y de orientación", sostiene,"La gente esta muy nerviosa", recalca.

Este lunes, las  3.227 farmacias catalanas han comenzado a distribuir una primera remesa de 1,5 millones de mascarillas a la población (450 por establecimiento), una por cada tarjeta sanitaria, y piden que reste primer día del reparto se vaya a buscarla solo si realmente se necesita para que no haya colas. La primera es gratuita. Los usuarios podrán acceder a sucesivas dispensaciones abonando 0,76 euros por mascarilla, precio fijado para la campaña por parte de la Conselleria de Salut, sin que la distribución ni las oficinas de farmacia tengan ningún margen de beneficio.

El presidente de la Federación de Asociaciones de Farmacias de Catalunya (FEFAC), Antoni Torres, ha pedido a la ciudadanía que vaya a la farmacia solo si realmente necesita la mascarilla de manera inmediata por su vulnerabilidad o actividad laboral, tras asegurar que habrá mascarillas para todo el mundo porque la Generalitat ha encargado 14 millones.

Los farmacéuticos han recordado que durante la fase de levantamiento progresivo del confinamiento, el uso de mascarilla en la población, está especialmente indicado para personas que tengan afecciones respiratorias y que tengan que salir a la calle y para aquellas que tengan que ir a trabajar.

También han recordado que en ningún caso el uso de mascarillas sustituye las principales medidas higiénicas, como el lavado frecuente de manos, taparse la boca y la nariz con la parte interna del codo o con pañuelos de un sólo uso al toser o estornudar, y el distanciamiento social.

La campaña, apoyada por el Departament de Salut, se enmarca en un proyecto liderado en su origen desde el Consell de Col·legis Farmacèutics de Catalunya (CCFC), conjuntamente con otros agentes de la cadena de abastecimiento del medicamento –la industria, con Hartmann, y la distribución, con Fedefarma, Alliance Healthcare, Cofares y Hefame– y un grupo de trabajo de la Cambra de Comerç de Barcelona.

El objetivo que planteaba este proyecto era dar respuesta, desde la profesión farmacéutica, y en coordinación con la Conselleria de Salud, a una necesidad derivada del proceso gradual de levantamiento del confinamiento -la utilización generalizada de mascarillas-, en un momento en el que hay baja disponibilidad de este producto.

Actuar con responsabilidad

Teniendo en cuenta que las mascarillas llegarán de manera gradual y que este primer pedido será insuficiente para alcanzar a toda la población, los farmaceúticos requieren de la ciudadanía que actúe con responsabilidad, que no rompa el confinamiento vigente y que vaya a la farmacia a retirar la mascarilla solo si realmente la necesita de manera inmediata.

Durante la fase de levantamiento progresivo del confinamiento, el uso de mascarilla en la población, está especialmente indicado para personas que presenten síntomas respiratorios, aunque sean leves, y que tengan que salir a la calle; a sus contactos estrechos y para las personas que se tengan que reincorporar a la actividad laboral y no dispongan en su puesto de trabajos. Los profesionales destacan que "la actuación responsable de los ciudadanos será fundamental para evitar aglomeraciones en las farmacias, que pueden poner en riesgo las medidas de confinamiento y distanciación social, imprescindibles para evitar la propagación de la Covid-19".