24 sep 2020

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TENSIÓN ENTRE NARCOS

La detención de El Banano dispara la imaginación de las redes sociales

Relatos viralizados pero no contrastados convierten la tensión entre dos clanes en un "Juego de Tronos" en Granada

Policía y Guardia Civil afirman que la lucha no consta aunque sí han tomado medidas para evitar que se produzca

Julia Camacho / Guillem Sánchez

Imagen de la Guardia Civil sobre la incautación de una plantación de marihuana en Granada vinculada a Los Mindolos.

Imagen de la Guardia Civil sobre la incautación de una plantación de marihuana en Granada vinculada a Los Mindolos. / GUARDIA CIVIL

Ni Invernalia ni el Chicago de los años 30. El presunto enfrentamiento entre clanes que entretiene estos días a las redes sociales es el que enfrenta –o podría enfrentar– a Los Mindolos contra Los Banano y Los Chumingos en las calles de Granada. El detonante de esta hipotética guerra de mafias soterrada –que no consta a las autoridades policiales– es la detención de un delincuente habitual, Rubén El Banano, que en su huida condujo a la Guardia Civil a destapar e incautar una plantación de marihuana de Los Mindolos. Los segundos claman venganza, y Los Banano y los Chumingos los retan a buscarlos en una bronca que –tal vez porque el confinamiento lo ha impedido– de momento no se ha traducido en ningún encontronazo en las calles, según confirman las fuerzas de seguridad. 

Los que más ganas parecen tener de que eso ocurra ya son usuarios de redes sociales que desde casa se entretienen con lo que podría acabar en un drama humano y real pero que, hasta la fecha, ha servido solo de carburante para imaginar y producir contenidos caseros o memes, como si de un capítulo de la mejor serie mafiosa se tratara. 

Sí es cierto que ambas familias son enemigas tradicionales, cuentan fuentes policiales, que confirman que a su vez tienen sus socios habituales que pueden coincidir con el delicado juego de alianzas estratégicas que circula estos días por media España, y que haría las delicias de cualquier guionista de Netflix. También es verdad que preventivamente los grupos están siendo investigados por las fuerzas de seguridad ante la posibilidad de que, efectivamente, estuvieran incubando la venganza tras el confinamiento.

 

El único hecho real de los difundidos en esta futurible trama de polígonos, narcos y clanes gitanos es el capítulo uno: la detención de Rubén El Bananillo. El Bananillo atropelló a un guardia civil, se dio a la fuga y se refugió en un bloque de Granada en el que los Mindolos escondían grandes cantidades de droga. La operación para capturarlo quedó profusamente documentada por los videos grabados por vecinos conmocionados por el masivo despliegue policial que se levantó sobre sus viviendas en apenas unos minutos. La elección de ese escondite por parte de El Bananillo llevó a intervenir también 2.700 plantas y 6,5 kilos de marihuana ya preparada para la venta. Lo que no hizo ninguna gracia a los Mindolos. Todo esto es verdad.

El Bananillo, tal como se afirma en las redes, cuenta también con un largo historial de antecedentes que van desde los hurtos a los delitos contra la seguridad vial, pasando por la extorsión, robo, atraco o tenencia ilícita de armas. Es cierto que está vinculado por sangre a dos de los principales clanes de Pinos Puente, en el área metropolitana granadina. Es hijo del Banano, pero su madre es María la Chuminga, una mujer condenada por apuñalar a la profesora de guardería de otro de sus hijos. Los Chumingos tienen tratos desde siempre con los Tripones, presididos por la matriarca Cuqui La Tripona, a fin de hacer frente a cualquier rifirrafe.

Negocio frustrado

Ahora comienza el presunto "juego de tronos" virtual, la venganza de los Mindolos. Las redes vinculan a este clan con Los Mocos, supuestamente una de las bandas más peligrosas de la zona. "Éstos son peores que nadie, son hasta secuestradores, y tienen armas para reventar y liar una guerra mundial", aseguran audios no verificados que, a modo de resumen del conflicto, circulan ya por grupos de WhatsApp o hilos de Twitter. Los Mocos, según estas versiones viralizadas, se habrían sumado a la guerra en solidaridad porque en su fuga el prófugo podía haberse escondido en su bloque y poner en peligro su negocio, en este caso de heroína.

Para echarle más salsa de la que necesita, en las redes se incluye erróneamente un vídeo de un tiroteo nocturno ajeno a este suceso.

Tanto ruido guarda poca relación con la realidad: tanto el Cuerpo Nacional de Policía como la Guardia Civil desmienten que haya habido tiroteo alguno entre ambos grupos a raíz de la detención. 

Digan lo que digan los hechos, las redes siguen reproduciendo parodias de lo sucedido. Uno de los trabajos más difundidos es un vídeo con la banda sonora de Narcos de fondo. Próximamente, en su grupo de whatsapp.