08 ago 2020

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"Quería iluminar a la mujer de montaña"

La periodista Laura Gordó relata en una novela la historia de Anna Plana, la pastora que protagonizó con su rebaño un anuncio televisivo de agua mineral

Carme Escales

Anna Plana y Laura Gordó, protagonista y autora del libro ’La noia de les ovelles pigallades’ (Cossetània Edicions), con el rebaño en las montañas de Llessui, en la Vall d’Àssua (Pallars Sobirà).

Anna Plana y Laura Gordó, protagonista y autora del libro ’La noia de les ovelles pigallades’ (Cossetània Edicions), con el rebaño en las montañas de Llessui, en la Vall d’Àssua (Pallars Sobirà). / MARTA LLUVICH / ACN

Laura Gordó (La Pobla de Segur, 1980) es hija, nieta y bisnieta de ganaderos. Cal Tomàs, la empresa cárnica familiar donde ella se ocupa de gestión, márqueting y ventas, abastece a restaurantes y tiendas de carne y embutidos de las vacas y terneros de su propia crianza ecológica. Ella a los 13 años ya acompañaba a los suyos con el ganado en su trashumancia hacia las cimas altas del Pallars y de regreso a los prados próximos a casa, en La Pobla de Segur.

A los 18 años se trasladó a Barcelona para estudiar Periodismo. Hizo un curso como Erasmus en Copenhague y otro año lo pasó en Nueva Zelanda. Quería viajar y saber cómo vivían en otros lugares. Pero una parte de ella siempre se mantuvo conectada al Pallars. “He vivido y mamado mucho el proyecto familiar y siempre me sentí con un pie en casa”, expresa Laura Gordó. Así que, en el 2004, volvió a La Pobla y sacó partido de su formación periodística. Trabajó como 'freelance' para diversos medios de comunicación, entre ellos EL PERIÓDICO DE CATALUNYA.

Escribía historias reales para publicar pero también imaginativos relatos que guardaba para ella. Adora escribir. Y después de tres años en La Pobla, volvió a sentir la necesidad de emigrar a la Barcelona, donde, entre otras ocupaciones, completó un curso de narrativa y especialidad en novela en el Ateneu Barcelonès. En la capital catalana, donde siguió trabajando como comercial para el negocio familiar, conoció a su pareja, un joven de Olot también con negocio propio. Y esta vez, la añoranza de la vida en el mundo rural llegó en pareja. En el 2018 se instalaron a vivir en La Pobla de Segur.

Dos regalos

El pasado año, y prácticamente al mismo tiempo, Laura Gordó recibió dos regalos. Se quedó embarazada de su primer hijo y recibió la llamada de la editorial Cossetània. Querían que escribiese la historia de Anna Plana, una joven de Navata (Girona) que llegó al Pallars a los 29 años para formarse en la Escola de Pastors y que terminó quedándose al cargo de un rebaño propio de ovejas. En el 2016, el relato de su vida en el Pallars la hizo protagonista del anuncio del agua Veri.

 Hoy, ese cambio de rumbo, y la firmeza en tomar las riendas de su vida, remando a contracorriente en un sector eminentemente masculino, han escrito en manos de Laura Gordó un homenaje a la valentía de las mujeres de los pueblos de montaña. En 'La noia de les ovelles pigallades' (Cossetània Edicions) "he pretendido mostrar, a través de una historia de vida de una chica valiente y fuerte que ha sabido creer en ella misma, que es la de Anna, pero podría ser la de tantas otras, la fortaleza de la mujer en general y en concreto de la mujer de montaña, ganadera, que siempre ha estado ahí”, expresa Gordó. “Detrás de cualquier ganadero y casa importante ha habido siempre una mujer encargándose de las ovejas que habían parido, llevando la casa, limpiando los corrales..., haciendo un gran trabajo que no se ve. Y yo quería iluminar a la mujer de montaña”, dice la autora del libro.

"Me alegra comprobar que no soy la única joven que después de haber vivido unos años fuera, opta por quedarse en el Pallars", dice. "Yo siempre he confiado mucho en el territorio y siempre quise volver. Veo futuro en la zona, con mucha calidad de vida. Es uno de los aspectos que he intentado reflejar en el libro, poner énfasis en el estilo de vida más natural y humano aquí en el Pirineo, dar a entender que aquí se vive muy bien”.

Mientras Cesc crecía en el vientre de Laura, esta aún iba haciendo viajes a Llessui, el pueblo de la Vall d’Àssua, en el Pallars Sobirà, donde vive Anna, la protagonista del libro. Juntas compartieron largas conversaciones en la montaña y en el hogar donde la pastora cría a sus dos hijos. Semana a semana, Laura escribía la vida de la pastora y en sus pausas avanzaba la lectura del relato del crecimiento del feto en su interior, del Dr. Eduard Gratacós, '9 meses desde dentro' (Paidós). Serenamente, leía y escribía. Leía cómo estaba dando vida a su interior a una nueva criatura pallaresa y escribía la heroica elección de Anna de ser madre y pastora en un pequeño núcleo pirenaico. Y en la semana 34, mientras ultimaba ya  los últimos textos, por sorpresa, llegó su bebé. Ahora las dos mujeres, Anna y Laura, con sus tres criaturas dan cuerda a la demografía, vida y futuro del Pallars.