19 sep 2020

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NUEVAS FORMAS DE MOVILIDAD URBANA

Girona, Lleida y Tarragona también ponen el foco en el patinete eléctrico

Las tres capitales de provincia catalanas siguen a Barcelona y buscan su regulación

La falta de una normativa estatal supone una gran traba para las urbes

Xavi Oliva

Un señor en patinete eléctrico en una calle de Terrassa, el jueves pasado.

Un señor en patinete eléctrico en una calle de Terrassa, el jueves pasado. / ANNA MAS

Los patinetes eléctricos han llegado para quedarse. Cada vez son más los que circulan por las urbes catalanas y se han convertido en una de las imágenes cotidianas de la circulación. Los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) son una oportunidad para fomentar la movilidad sostenible, pero sin regulación pueden convertirse en un pequeño dolor de cabeza. Aunque su expansión no ha llegado al mismo nivel que en Barcelona, donde existe una normativa desde hace dos años, ciudades como Girona, Lleida y Tarragona también están preparándose para regular su uso.

La capital gerundense tendrá aprobada su nueva ordenanza de circulación este verano. La regidora de Movilidad y Vía Pública, Marta Sureda, reconoce que la dificultad para regular los VMP ha sido la falta de una normativa estatal. "Ha costado mucho distinguir un VMP de los demás artilugios porque la Dirección General de Tráfico (DGT) aún no lo define", explica. Sobre la instrucción de la DGT, Sureda asegura que se trata de un guion previo de hacia dónde se dirigirá la nueva normativa.

"Ha costado mucho distinguir qué es un Vehículo de Movilidad Personal (VMP) porque la DGT aún no lo define"

Marta Sureda

Regidora de Movilidad y Vía Pública de Girona

En el caso de Girona, el uso del patinete eléctrico se limitará a las vías ciclistas, las calles de plataforma única y las zonas 20 y 30. En el primer caso, la velocidad actual era de 30 km/h y ahora se reducirá a 15 km/h para preservar la seguridad. En cuanto a la definición del Vehículo de Movilidad Personal, la normativa gerundense estipulará que se trata de un vehículo de una o dos ruedas, con capacidad para una sola persona y que se mueve de forma eléctrica a una velocidad máxima de 25 km/h. Todos los artilugios que superen esa velocidad y que tengan consideración de ciclo de motor, necesitaran el permiso AM, matrícula, seguro y el uso obligatorio del casco. Todo ello en la línea de un reglamento que la DGT tiene perfilado y que se espera que el nuevo Gobierno central lo apruebe definitivamente.

Lleida busca una ordenanza educativa

Lleida cuenta con una ordenanza específica desde hace casi un año aprobada por el anterior gobierno municipal y con un cuadro de multas para sancionar a los infractores aprobado por el actual en octubre. "El equipo de gobierno anterior hizo el articulado, pero sin sanciones. Los que tenían que ordenar el tráfico no podían sancionar. Eso lo solventamos", explica Joan Ramon Castro, regidor de Movilidad. Aun así, el gobierno de la Paeria lleva siete meses trabajando con las asociaciones de ciclistas y de usuarios de los VMP para modificar la Ordenanza de Circulación de Peatones y Vehículos.

Desde el consistorio apuntan a que será un trabajo a largo plazo y prefieren esperar a la nueva normativa estatal. "La instrucción que envió hace unas semanas la DGT deja las cosas casi como estaban antes. Da potestad a los ayuntamientos para hacer la guerra por su cuenta, pero la problemática es que no hay una normativa clara y eso genera un poco de indefensión al usuario", asegura Castro.

En Lleida apuestan más por la pedagogía que por la sanción: "Es un vehículo nuevo, la gente lo ve como un juguete"

Desde que se implantó el cuadro de multas, se ha sancionado a unas 10 personas. La más grave fue hace unas semanas, cuando un patinete eléctrico circulaba por la acera con dos ocupantes bebidos y drogados. Desde Lleida apuestan por hacer pedagogía más que sancionar. "El objetivo es que la ordenanza sea más educativa que sancionadora. Es un vehículo nuevo y la gente no conoce la normativa. Aún no saben que es un vehículo y lo ven como un juguete. Tenemos que cambiar esa visión", defiende el regidor ilerdense.

La cohesión y la sostenibilidad para Tarragona

"Los VMP suponen una revolución verde de primera magnitud y no podemos dejar que mueran de éxito", asegura el tercer teniente de alcalde de Tarragona, Xavier Puig. El ayuntamiento aprobó en el 2018 un decreto que equiparaba los VMP a las bicicletas, lo que supuso la prohibición de circular por la acera. "El crecimiento de su uso exige refinar mucho más, para mejorar la seguridad de todos", defiende Puig.

Durante este año, Tarragona modificará su ordenanza y asentará las bases para reglamentar el uso del patinete eléctrico. Para ello, el ayuntamiento quiere contar con la experiencia de las empresas de alquiler de patinetes eléctricos que se implantarán durante este año. "La experiencia con esas empresas, el nivel de usuarios que habrá y el conocimiento que tienen estas compañías los aprovecharemos para ir definiendo y precisando qué tiene que decir la normativa", explica Puig. A cambio de la implantación, las empresas tendrán que habilitar puntos de aparcamiento para los VMP propios y del resto de usuarios. Algo que Puig define como "una ganancia para la ciudadanía".

Finalmente, el alcalde cree necesario generar espacios segregados para los MVP. Así, durante los próximos años, Tarragona construirá una red de carriles bici que conecte a toda la ciudad. "Esta construcciónes clave para la sostenibilidad y la cohesión", explica.