INVESTIGACIÓN JUDICIAL
La fiscalía pide hasta 25 años para los acusados del crimen de la Guardia Urbana

zentauroepp38491487 caso guardia urbana albert l pez rosa peral y pedro vic190416164052 / periodico

J. G. Albalat
J. G. AlbalatRedactor
Ha trabajado en el Diario de Barcelona, El País y AVUI. Desde hace años en El Periódico cubriendo los acontecimientos judiciales. Premios Ortega y Gasset, Save the Children, Ramon Barnils y Josep Maria Planes por la investigación del 'caso Maristas' sobre abusos sexuales en los colegios. En el 2016, mención honorífica de la Generalitat en el Día de la Justicia. Colaborador de publicaciones jurídicas. Profesor asociado Master de Criminología de la Universitat de Barcelona.
J. G. Albalat
La fiscalía ha pedido sendas penas de 24 y 25 años de cárcel, más otros 10 de libertad vigilada, para Alberto López y Rosa Peral, respectivamente, los dos guardias urbanos de Barcelona acusados de matar en mayo del 2017guardias urbanos de Barcelona a un compañero del cuerpo, Pedro L., en un triángulo amoroso. En su escrito de acusación, remitido al juzgado de Vilanova i la Geltrú que ha investigado el crimen, se atribuye a los dos agentes de la policía local un delito de asesinato por alevosía. Además de prohibirles acercarse a los familiares del fallecido, se les reclama una indemnización solidaria de 785.000 euros. Los dos imputados serán juzgados por un jurado popular
La acusación pública sostiene que los dos acusados iniciaron una relación sentimental en el 2012, cuando Rosa todavía estaba con su marido, un mosso d'esquadra con quien tenía dos hijas menores. Años después, en el verano del 2016, la agente inició un tercer idilio con Pedro L., también guardia urbano, que "simultaneó" con su matrimonio y con su relación con Alberto. Al final, Rosa se fue a vivir con Pedro L. a su vivienda de Vilanova i la Geltrú e, incluso, ambos llegaron a manifestar a sus amigos más cercanos su intención de casarse y de tener un hijo.
En enero del 2017, Alberto descubrió el vínculo sentimental entre Rosa y Pedro, lo que provocó un "total distanciamiento" y un "frontal enfrentamiento" con quien había sido su amante. El imputado, "en venganza", relata el fiscal, decidió desvelar a Pedro L. que él y su actual novia habían tenido una aventura con los dos al mismo tiempo. Esta revelación motivó que se generara en Pedro L. "un clima de creciente desconfianza" respecto al comportamiento de su pareja, Rosa. Las discusiones fueron en aumento y los celos invadieron su esfera íntima.
Profunda hostilidad y revancha
Como consecuencia de esta situación y de forma paralela, Alberto empezó a tener un "sentimiento de hostilidad profunda" hacia la pareja de la acusada, Pedro L., a la vez que "un firme deseo de revancha". En este contexto, entre marzo y abril del 2017 se produjo un nuevo y "paulatino" acercamiento entre Rosa y su antiguo amante Alberto. En la reanudación de esa relación sentimental, incide la acusación pública, los dos imputados llegaron a la conclusión de que Pedro L. "obstaculizaba su relación y su situación".
Por esta razón, en "hora indeterminada" de la madrugada del 2 de mayo del 2017 Rosa y Alberto, "de común acuerdo en cuanto al plan a ejecutar", decidieron "conjuntamente o uno de ellos con la ausencia del otro" acabar con la vida de Pedro L. de forma violenta. Los dos acusados se aprovecharon de que la víctima estaba "enteramente despreocupada" de sufrir un ataque que pudiera tener su origen en acciones de su novia, a la vez que eligieron el momento más idóneo para que Pedro L., una "persona de gran corpulencia y forma física", no pudiera defenderse. La fiscalía, sin embargo, no concreta cómo se cometió el asesinato.
Eso sí, relata que después Rosa y Alberto, "valiéndose de sus conocimientos como agentes de policía", abordaron la segunda fase de su "plan criminal" con la finalidad de fingir una motivación distinta a lo sucedido y "disimular" que les pudieran vincular con el crimen. Por ello, en la misma noche del presunto asesinato, llevaron el teléfono móvil de Pedro L. a las inmediaciones de una urbanización de La Bisbal del Penedès (Tarragona) con el terminal encendido para delatar su posición geográfica y sabiendo que cerca vivía el exmarido de Rosa. Según el fiscal, ese día metieron a la víctima, ya sin vida, en el maletero de un coche, al que predieron fuego cerca del pantano de Foix, donde fue localizado. Los dos imputados están en prisión.
- Hatim Azahri: 'Mi fortuna fue encontrarme con maestras que se fijaron en mi potencial, no en mi origen
- Las mafias se aprovechan del registro de parejas de hecho catalán para cometer fraudes de extranjería
- La DGT estrena nuevos radares camuflados que solo están en estas dos carreteras de España
- Los expertos avisan del estado del embalse más grande de España: el curioso motivo por el que está a menos de la mitad de su capacidad
- Los bomberos de Madrid, muy preocupados al quedarse el Manzanares a solo un metro de la A-6: 'Hay que estar muy alerta
- Los tres errores más comunes al suplementarse de omega-3, según el cardiólogo Aurelio Rojas
- ¿Cuándo dejará de llover en Barcelona y resto de Catalunya? Esto dicen los pronósticos
- Un programa terapéutico del Hospital de Sant Pau logra notables avances para superar la depresión