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Año y medio después

La jueza cierra la investigación del crimen de los urbanos

Rosa Peral y Albert López, encarcelados desde mayo del 2016, piden su puesta en libertad

J. G. Albalat

En la foto la acusada, Rosa Peral, a la derecha de la imagen, con melena negra, en el camino donde se encontró el cadáver calcinado dentro de un coche, durante la reconstrucción del crimen.

En la foto la acusada, Rosa Peral, a la derecha de la imagen, con melena negra, en el camino donde se encontró el cadáver calcinado dentro de un coche, durante la reconstrucción del crimen. / RICARD CUGAT

La jueza de Vilanova i la Geltrú que  investiga del conocido como 'crimen de los guardia urbanos' de Barcelona ha cerrado la instrucción del caso y ha dado cinco días a las defensas y a las acusaciones por si quieren pedir alguna última prueba, según han confirmado a EL PERIÓDICO fuentes jurídicas. Una vez se cumpla este plazo y si no hay ninguna petición relevanta, la magistrada concluirá oficialmente las pesquisas y requerirá a la fiscalía y a la acusación particular que presentar sus escritos de acusación. Los dos policías municipales de la capital catalana imputados, Rosa Peral y Albert López, serán juzgados por un jurado popular en la Audiencia de Barcelona. 

El cierre de la causa llega cuando hace un año y medio que el cadáver del agente de la Guardia Urbana Pedro R. apareció calcinado dentro de un coche cerca del pantano de Foix. Mientras tanto, los dos principales acusados ​​de la autoría del crimen, los también agentes Rosa Peral, pareja sentimental del fallecido, y Albert López, permanecen encarcelados.

Versiones contradictorias

Los dos encarcelados por el crimen se han acusado mútuamente de haber perpetrado el asesinato. Rosa Peral explicó a la jueza que cuando se encontraba en su casa sita en una urbanización de Vilanova con su novio Pedro R., también guardia urbano, apareció Albert López. Estaba muy violento y la amenazó con hacer daño a sus hijos si no subía al piso de arriba. Ella le hizo caso, oyó golpes y al asomarse vio sangre. La agente sostuvo que Albert le obligó a limpiar la sangre y después a ayudarle a hacer desaparecer el cadáver.

El relato del otro acusado, Albert, es diferente. Este guardia negó tener ningún tipo de participación en el crimen y relató que Rosa, con la que mantenía una relación sentimental, le llamó por teléfono y le conminó a que fuera rápido a su casa. Cuando llegó al domicilio de la mujer, insistió, es encontró en cadáver de Pedro en el maletero del coche.

En su primer exámen, los forenses concretaron que Pedro R. murió estrangulado. Sin embargom han aparecido otras hipótesis, que pueden ser compatibles con la primera, como que podría haber fallecido a causa de un disparo o de un hachazo. Otra posibilidad es que la víctima, además, fuera envenenado. Una presa desveló que Rosa Peral le comentó que había envenenado a su novio Pedro antes de que este fuera asesinado y quemado dentro de un coche.