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HABLAN LAS VÍCTIMAS

"A Benítez le pedimos que diga la verdad sobre los Maristas"

Comienza el juicio contra el profesor de educación física que abusó de alumnos durante 30 años en un colegio de la orden religiosa

Las víctimas creen que debería modificarse el periodo de prescripción de los delitos de maltrato sexual infantil

Guillem Sànchez / J.G. Albalat

El profesor Joaquim Benítez, a su llegada al juicio.

El profesor Joaquim Benítez, a su llegada al juicio. / ALBERT BERTRAN

De la cuarentena de denuncias por abusos sexuales que los Mossos d’Esquadra recogieron contra docentes maristas de los colegios Sants-Les Corts e Immaculada, de Barcelona, y Champagnat, de Badalona (en el 2011), tan solo cuatro fueron aceptadas por la justicia. El resto quedaron archivadas porque atañían a delitos prescritos por el paso del tiempo.

Mientras los políticos españoles siguen rumiando si merece o no la pena alargar el tiempo para poder denunciar por parte de las personas que han sufrido abuso sexual infantil, el 'caso Maristas' demuestra mejor que cualquier otro que algo falla cuando tan solo Joaquim Benítez pagará por sus pecados, y lo hará únicamente por una pequeña parte de estos: los presuntos abusos a cuatro exalumnos. En el juicio de este lunes 25 de marzo faltarán otras 13 persona que también lo han denunciado y que. por lo menos, y a pesar de no ser indemnizadas, sí verán cómo se juzga al hombre que marcó su infancia. El resto, los exalumnos que sufrieron la pederastia de profesores como Arnaldo Farré, que violó a 'Jota' (Inicial de su nombre real) desde los 8 hasta los 14 años y que además lo admitió en una cámara oculta, ni van a recibir indenmización alguna ni verán tampoco procesados a sus abusadores. Así afrontan unos y otros el esperado juicio contra Benítez.

Las claves del juicio Maristas explicadas por los periodistas de El Periódico / ZML / Miriam Lázaro

Manuel Barbero. Padre de una víctima de Benítez.

"Llegar a un juicio significa que a Benítez se le podrá juzgar. Y que si es condenado será castigado por sus delitos. No es un triunfo, porque la justicia persigue al agresor pero no la reparación de las víctimas. No habrá nada que repare ese daño. Toni [su hijo, el primer denunciante que destapó la caja de pandora del 'caso Maristas'] abrió la primera puerta. La última puerta que él tiene que cerrar ahora es la del juicio.

Toni la afronta con angustia y con terror. Porque sabe que se va a intentar desacreditar su testimonio. Eso es lo peor que hay para una víctima de abusos sexuales, que se le cuestione. Él y los otros han sufrido mucho y les cuesta recordar todo lo que padecieron. Tengo miedo, por él. Debería tener mucho más apoyo por parte de las instituciones. Hablan con la boca grande de que hay que proteger a los menores y a la hora de la verdad los dejan abandonados. 

Por otro lado, el juicio lo afronto también con tristeza porque hay muchas personas que pasaron por lo mismo y que no van a ser escuchadas. A Benítez le pido que recuerde que a mí me prometió que cuando llegara el juicio hablaría y contaría toda la verdad sobre el encubrimiento de los Maristas. Si quiere redimirse, debe contarlo todo".

Alexander Pacheco. Víctima de Benítez.

"Estoy con ganas de ver a Benítez juzgado por fin, después de que hayan pasado tres años desde que comenzó todo aquello. Confío en que acabará entrando en la cárcel y que lo hará después de haber dicho toda la verdad y, como le pide Manuel, ayudando a destapar el encubrimiento. Porque si los Maristas hubieran actuado la primera vez que supieron que era un pederasta, se habrían evitado muchas víctimas. Me gustaría que también lo pagaran aquellos que supieron qué ocurría. Hasta ahora, todo lo que nos hemos encontrado por parte de los Maristas ha sido corporativismo puro y duro para limpiar su imagen. Y eso es legítimo, pero podrían haberlo hecho posicionándose a nuestro lado, sin relativizar lo que nos pasó. Nosotros siempre hemos querido acercar posiciones. Que admitieran su culpa y que se comprometieran a sacar toda la verdad. Pero se han cerrado en banda."

Manu. Víctima de Benítez.

"Necesito que llegue el juicio para cerrar este episodio. Aunque soy consciente de que cerrarlo bien dependerá del juez. Llegar hasta aquí no ha sido fácil. No nos hemos sentido acompañados. El proceso judicial es muy frío y rutinario. Como Manuel y Alexander también le pido a Benítez que cuente toda la verdad sobre la responsabilidad del colegio. Que quede claro. Necesito pasar página. Aunque es imposible olvidarlo del todo. A Benítez no me lo sacaré de la cabeza, ni tampoco creo que pueda llegar a perdonarle. Porque pide perdón para quedar bien. Es una persona que siempre ha perseguido lo mismo: gustar a los otros. No se debe caer en el error de reírle ninguna gracia. Ha abusado de muchos niños".

 Carlos Suárez. Víctima Benítez con delitos prescritos.

"Estoy fuera del juicio. Es un país de pandereta y su justicia es así. Los que nos hemos quedado fuera de todo el proceso por la prescripción sentimos frustración. Hay que tener en cuenta que esta barrera legal también ha impedido que otras víctimas hayan querido denunciar y, de esta manera, no conoceremos un alcance más real de todo lo que sucedió. Sin esta barrera creo que mucha más gente hubiera denunciado. Saldrían muchísimos más casos. Este lunes confío en que por lo menos para estas cuatro víctimas se hará justicia. Que puedan cerrar una etapa amarga de su vida. No me importa tanto quedarme sin indemnización porque no denuncié por dinero. Aunque sí creo que debería existir algún tipo de reparación por los daños, sobre todo morales, que nos causaron. La han hecho muy gorda, porque lo han encubierto durante muchos, muchos años".

‘Jota’. Víctima de Arnaldo Farré, pederasta no procesado.  

"Lo primero que me pregunto es por qué no está mi agresor en el banquillo de los acusados junto a Benítez. Siento rabia y sí espero algún tipo de reparación aunque no llegue por vía judicial. Los Maristas me llamaron el día después de grabar a Farré con la cámara oculta, que pudo demostrar finalmente que sus víctimas decíamos la verdad, para afearme que hubiera hecho algo así. La responsabilidad del colegio también debería juzgarse. Yo personalmente se lo conté al director de la escuela y Farré siguió de profesor. Y después de que fuera denunciado a mediados de los noventa por otro alumno, cuya denuncia ya entonces estaba también prescrita, tampoco fue apartado de la escuela.

La prescripción es una barrera que ayuda a pederastas y encubridores. Son delitos que sufren niños que toman consciencia de lo que ha pasado con el paso de los años. Creo que sin la prescripción aflorarían más casos. Yo conozco más personas abusadas por Farré que no han denunciado.

Creo que todo esto no terminará hasta que llegue algún tipo de reparación que, por desgracia, ya solo puede ser económica."

M., víctima de Arnaldo, pederasta no procesado.

"Como víctima yo lo he superado y una indemnización económica por los daños no me preocupa excesivamente. Arnaldo Farré abusó de más críos. Debería haber sido juzgado y, si no, por lo menos, controlado. Nadie garantiza que ahora no esté abusando de otros menores. 

Creo que el régimen de prescripción debería revisarse. El 'caso Maristas' prueba que la ley debería modificarse. Se tienen que dar cuenta de que las condiciones psicológicas impiden a los críos denunciar mientras son abusados o en los años inmediatamente posteriores."