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CASI 10 AÑOS DE UN TRASPASO FALLIDO

¿Tiene remedio Rodalies?

El traspaso de parte de la gestión a la Generalitat apenas ha mejorado un servicio castigado otra vez por los accidentes y las averías

Los expertos recetan más dinero para inversiones y mantenimiento, un organismo coordinador y abandonar las riñas políticas

Manuel Vilaseró

Uno de los trenes siniestrados en Castellgalí.

Uno de los trenes siniestrados en Castellgalí. / MARC VILA

Aunque la celebre frase de la campaña de Bill Clinton contra Bush padre -"es la economía, estúpido"-  ya está demasiado manoseada, le viene al pelo al problema de las Rodalies de Barcelona. Lo que parece algo irresoluble no es lo es tanto. Tres expertos de primera fila coinciden en que es una cuestión tan simple como destinar mucho más dinero a las inversiones y al mantenimiento. Más financiación a la que habría añadir una mayor coordinación entre los distintos actores que intervienen en su gestión. Es decir menos riña política sobre que es lo que hay que traspasar o no y más entendimiento.

Este febrero se cumplen diez años desde que expresidente José Luis Rodríguez Zapatero anunciara una gran inversión de 4.000 millones para solucionar los problemas de una red que poco antes, en 2007, había reventado con un cúmulo de averías y retrasos. Están a punto de cumplirse también diez años de otra decisión del expresidente: el traspaso de la gestión de Rodalies a la Generalitat. Mientras, las noticias apuntan a que ni lo uno ni lo otro han servido para gran cosa. En poco más de dos meses se han producido dos accidentes graves (Vacarisses y Castellgalí) y el año ha empezado con nada menos que 16 incidencias y sus correspondientes retrasos.

El balance que hacen los expertos es inequívoco. Desde que se ejecutó el traspaso, el 1 de enero del 2010, la situación apenas ha mejorado. Roger Senserrich, experto de Politikon en ferrocarriles, califica del balance de "mediocre". La Generalitat va más allá y habla de que la operación fue un puro "espejismo".

Los datos lo corroboran. Entre 2009 y 2018 la puntualidad ha caído del 94% al 92%, mientras los pasajeros han crecido un 5%, mientras en otros medios metropolitanos subían un 20%.

Puntualidad de los Rodalies de Barcelona

Competencias limitadas

La Generalitat adquirió la competencia de fijar los horarios, las frecuencias y el servicio pero nada más. La operación diaria la sigue llevando a cabo Renfe y la infraestructura sigue en manos de Adif. "El único poder que ha podido ejercer el Govern es el de sentar a su mesa a Adif y Renfe y protestar", sostiene Sergi Saurí,  director del Centro de Innovación del Transporte de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), para quien el número de los pasajeros "no ha crecido al ritmo de la deseado con la reactivacion económica" porque se trata de "una demanda cautiva". Solo los que no tienen otra opción para desplazarse siguen cogiendo el tren.

Del ‘plan Zapatero’ mejor ni hablar. En el poco tiempo que siguió en la Moncloa la crisis se llevó por delante todas las promesas. Su sucesor, Mariano Rajoy, llevó la inversión a mínimos históricos, con una rebaja del 65% respecto la efectuada en la etapa anterior.

En ambas etapas, además de la crisis, un factor ha condicionado sobremanera el déficit inversor: la desmesurada apuesta por el AVE. Las inversiones públicas ejecutadas en España en la última década (2008-2018) destinadas a la alta velocidad  ascienden a 31.414 millones de euros, mientras que a las vías por las que circulan los trenes de media distancia y cercanías solo se dedicaron 6.388 millones, apenas un 17%.

Mejorar Rodalies, igual a un túnel del AVE

Los 4.000 millones que necesita Rodalies no son tanto. Bastaba con no haber abordado alguno de los tramos de AVE más caros y poco rentables socialmente. El ejemplo más claro es la colosal obra del túnel de Pajares. Lleva veinte años de obras, aún no se concluido y se han gastado en él 3.400 millones de euros. Se calcula que en ese AVE podrán viajar unos 400.000 pasajeros al año, una cifra similar a la de los viajeros que cada día laborable se suben a un Rodalíes.

Hay cierto consenso sobre cuál debe ser el destino de las nuevas inversiones. En primer lugar el mantenimiento. "Si Adif destinara más recursos a este  capítulo, muchas de las incidencias no se producirían", apunta Saurí. Y esa decisión puede tomarse casi de un día para otro. En segundo lugar, acabar con los cuellos de botella, especialmente la estación de Sants y los túneles que cruzan el centro de Barcelona. También es necesario actuar en  los intercambiadores de Montcada i Reixac y el de La Torrassa. Estos puntos impiden cualquier aumento de la frecuencia y provocan que cualquier avería cause retrasos generalizados, añade el ingeniero. También habría que abordar el desdoblamiento de los trayectos de vía única y la renovación de la obsoleta línea de Manresa, protagonista de los últimos sucesos.

Para el decano del Colegio de Ingenieros de Caminos  de Catalunya, Oriol Altisench, hay que abordar también la cuestión de la "gobernanza". Sin una coordinación entre los cuatro actores principales  de la red (Fomento, Adif, Renfe y Territori), opina, es complicado diseñar planes de futuro coherentes y llevar a cabo el día a día con eficacia. Hay ejemplos de organismos de coordinación que en los últimos años han contribuido a la mejora de otros servicios como la Autoritat del Transport Metropolità (ATM) o el Comité de Rutas Aéreas. Es clave que el órgano cuente, como estos dos últimos, con un equipo humano experto.

Fomento había apuntado hacia esa línea de  trabajo, otorgando al exconseller d’Obres Públiques de la Generalitat, Pere Macias, un ‘hombre puente’, el encargo de la redacción del un nuevo Pla de Rodalies. También habia asumido la deuda moral e inversora que el Estado tiene con Rodalies. Ahora había que pasar de las palabras a los hechos, pero entre paréntesis, al albur de lo que ocurra en las próximas elecciones.  

Equiparable a otras ciudades europeas

Roger Senserrich, sostiene con datos comparativos que la red de Rodalíes "tiene margen de mejora pero dista mucho de ser la catástrofe que muchos señalan". "Es una red excelente que tiene un nivel de servicio comparable al de cualquier sistema similar en Europa", sostiene.

La media de puntualidad fue de los últimos 10 años ha sido del 93%, aunque si el contaje se hiciera en las horas punta la cifra podría oscilar alrededor del 90%. Los cercanías convencionales de París se mueven en un 91%.  Algunos de Londres rondan un "atroz 80%", mientras los S-Bahn de Berlín y Hamburgo se sitúan entorno al 95%. En Nueva York están en el 94% en Metro-North.

Nada comparable con la media del 97% que acumulan los de Madrid en los últimos 10 años. "Una media excepcionalmente buena", según Senserrich y que otros expertos atribuyen a que "el puesto de mando de Adif y Renfe está ahí y se nota".   

Ábalos: "La falta de inversiones se alargará un año más"

El Ministerio de Fomento, encabezado por José Luis Ábalos, no cree que el balance global de los últimos diez años de Rodalies sea negativo. "Estamos satisfechos de la evolución razonablemente positiva de Rodalies, tanto en el aumento de usuarios como en la valoración", señalan fuentes oficiales del departamento, que admiten haber atravesado, sin embargo, "momentos muy negativos, especialmente en los últimos meses".

A este respecto recuerdan "las dificultades" a las que se han tenido que enfrentar por "una falta de inversión preocupante" que no han dudado en señalar nada más llegar al ministerio. "Estamos absolutamente convencidos de la necesidad de revertir esta falta de inversiones, pero por desgracia esta situación se va alargar al menos otro año más. En el presupuesto del Gobierno socialista propusimos aumentar en un 96% la inversión en ferrocarril en Catalunya, pero hay partidos catalanes que han votado en contra de eso", lamenta Fomento.

Para el equipo de Ábalos, el futuro pasa por el desarrollo del Plan de Rodalies 2018-2025, con actuaciones programadas por un valor de 3.900 millones. "Hemos formado grupos de trabajo en ese contexto en los que hemos invitado a la Generalitat a participar, de momento sin respuesta. Nos gustaría que se sumaran y que lo hicieran cuanto antes", añaden la mencionadas fuentes.

Fomento también considera básica la firma del contrato programa entre Renfe Operadora y la Generalitat porque la compañía ferroviaria "necesita un horizonte de certeza para realizar las inversiones necesarias para un servicio de calidad, especialmente en un cotexto de liberalización en el 2020".

Calvet: "El traspaso fue un espejismo, hay que reabrirlo"

"El traspaso fue un espejismo. Cualquiera puede entender que es imposible que se dé un buen servicio si las infraestructuras no están a punto. Esto es lo que ha ocurrido y venimos reclamando desde hace años", señala el ‘conseller’ de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet.

Según sus datos, de los 4.000 millones incluidos en el ‘plan Zapatero’ de Rodalies del 2009 solo se ejecutó el 13%. Posteriormente, destaca, se hizo en 2013 un plan de actuaciones urgentes dotado con 306 millones, de los que se gastaron sólo el 12,5%.

De las nuevas estaciones y líneas comprometidas a lo largo de estos años, "no se ha hecho ninguna", sostiene Calvet. Tampoco el desdoblamiento de la R3 (Barcelona-Puigcerdà). 

"Desde el accidente de Vacarisses estamos reclamando reabrir el traspaso de Rodalies, que quiere decir volver a hablar desde cero", recuerda el ‘conseller’. Una de las cuestiones que se hicieron mal, en opinión del Govern, es que el Estado sigue pagando directamente a Renfe por el déficit tarifario. El Ejecutivo catalán considera que si lo hicieran ellos tendrían por lo menos un instrumento de presión frente a la compañía.

El ‘conseller’ está convencido que "aunque no haya presupuestos se pueden seguir ejecutando como mínimo las  inversiones plurianuales que ya están programadas". "Llevamos muchos años en que habiendo presupuestos y partidas presupuestarias el Estado tampoco han cumplido", recuerda.

"Cuando hablamos de soberanía y de independencia parece que estemos hablando de conceptos abstractos. Lo que estamos diciendo  es que queremos tener un mejor país y unas buenas infraestructuras para dar servicio a los ciudadanos" para tener un mejor país", concluye.