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TRAMO NEGRO DE LA RED FERROVIARIA

El error humano asoma tras el choque mortal de Castellgalí

El siniestro, el segundo en la R4 en tres meses, reabre el debate de la falta de inversión en Rodalies

El sistema de seguridad del Terrassa-Manresa es el único de toda la red que no está automatizado

Guillem Sànchez / Manuel Vilaseró

El error humano asoma tras el choque mortal de Castellgalí

MARC VILA

Para que dos trenes hayan chocado frontalmente en la línea R4 de Rodalies han tenido que fallar demasiadas cosas. Una cadena de errores que humanos, según todas las fuentes consultadas por este diario. La causa del accidente, que costó la vida a una mujer de 26 años -maquinista de uno de los ferrocarriles-, se comprobará con seguridad este lunes, cuando la comisión de Renfe que investiga el siniestro descargue los discos duros de ambos trenes. Equivalentes a las cajas negras de los aviones, contienen datos que dejarán al descubierto todo lo que ha fallado. 

24 horas después del accidente, siguen ingresadas 12 personas, tres de ellas en estado grave. Concretamente, cinco de los afectados están en el hospital Mutua de Terrassa, tres en Vall d'Hebron, dos en el Consorcio Sanitario Terrassa y dos en Althaia, en Manresa. Entre los ingresados, hay un bebé con heridas de poca gravedad. 

Un choque inexplicable 

Sobre las 18.10 horas del viernes, un convoy procedente de Lleida se detuvo en la estación de Manresa en la vía 1 para que descendieran los viajeros. Para proseguir su trayecto hasta Barcelona debía ser desviado a la plataforma 2 al salir de Manresa. Y, en un primer momento, así fue. Sin embargo, por causas que se desconocen, un nuevo cambio de agujas lo devolvió a la vía 1, de sentido contrario. Al mismo tiempo, por esa vía, la 1, se acercaba a Manresa otro tren de Rodalies que había salido con retraso desde Barcelona. Este segundo, conducido por la maquinista de 26 años, única víctima mortal del siniestro, sí estaba en la vía correspondiente. Pero durante 7 kilómetros, el tramo que hizo en sentido contrario el convoy originario de Lleida, nadie se percató de que iba a encontrarse a otro tren en su camino. 

Aquí está el problema principal, que señala al Control de Tráfico Centralizado (CTC), organismo que gestiona que los trenes en movimiento y que pertenece a Adif (el administrador de infraestructuras ferroviarias del Ministerio de Fomento). Los trabajadores del CTC deberían haberlo detectado y contactar con ambos trenes para que detuvieran la marcha. Para darse cuenta dispusieron de 7 kilómetros, los que realizó el tren que iba contravía, que en tiempo suponen entre 2 y 3 minutos. Pero no saltó ninguna alarma.

No sólo eso, sino que los operadores ni siquiera deberían haberles dado paso. El tramo Terrassa-Manresa es uno de los pocos, sino el único, de toda la red de Rodalíes que funciona con un antiguo sistema de seguridad denominado Bloqueo Automático de Doble Vía (BAD), según han confirmado fuentes de Adif. Este sistema tiene una peculiaridad, "no funciona en modo automático cuando dos trenes viajan en la misma vía en sentido contrario", según un experto consultado. "Hay que usar el bloqueo telefónico", añade. Pero este no se llevó a cabo. Ninguno de los dos maquinistas llegó a saber que se aproximaban a una colisión frontal.

En casi todo Rodalies está instalado el denominado Bloqueo Automático Banalizado (BAB) con CTC que habría detectado la existencia de dos trenes circulando en sentidos opuestos por la misma vía. Este sistema, además, interrumpe el flujo eléctrico y detiene de golpe la circulación. 

La línea maldita

La R4 funcionaba este viernes con retrasos, algo frecuente. Y hace tres meses fue escenario de otro siniestro mortal. Un tren descarriló a las 6.15 horas del 20 de noviembre con 133 pasajeros a bordo que realizaban el trayecto entre Manresa y Sant Vicenç de Calders, a pocos kilómetros de Castellgalí, donde se produjo el impacto de ayer. En ese accidente, acontecido cuando el convoy pasaba por Vacarisses (Vallès Occidental) por culpa de un desprendimiento de piedras contra el que chocó el ferrocarril, falleció un hombre de 36 años, un vecino de Castellbell i el Vilar (Vallès Occidental) que viajaba en los vagones delanteros, y resultaron heridas de poca gravedad cinco personas y atendidas por contusiones leves 44 más.

Aquel día, el maquinista, al tomar una curva leve hacia la izquierda por debajo de la carretera C-58, divisó un montón de tierra en la vía procedente de un talud que había cedido -probablemente- a causa de las lluvias caída en días anteriores y llegó a activar el freno de emergencia del tren. Aunque ya no le resultó posible detener la marcha y chocó contra las rocas. 

Aflora el debate de la inversión

El 'conseller' de Territori i Sostenibilidad, Damià Calvet, ha apuntado este sábado a un error humano pero ha aludido a la falta de inversión para denunciar que mecanismos como el de la R2 o el AVE habrían impedido el accidente. Este mes de febrero se cumplen 10 años de la transferencia de Rodalies a la Generalitat. Fue un "espejismo" porque no hubo una entrega real de la infraestructura y de los trenes, que siguen en manos del estado. Además, lamentaba, de los 4.000 millones de euros pactados se han invertido únicamente "un 12%". 

Una antigualla que no es una excepción en España

La mayor parte de las vías de ferrocarril en España, pero no todas, están equipadas con sistemas que permiten la parada automática de los trenes cuando invaden el ‘territorio’ del anterior o circulan por la misma vía en sentido contrario, como en el del accidente de Castellolí. Así se evitan los accidentes por alcance o choque frontal sin que sea necesario que intervenga la mano del hombre.

En la linea Terrassa-Manresa está instalado, sin embargo, un antiguo sistema de seguridad denominado Bloqueo Automático de Doble Vía (BAD) que "no funciona en modo automático cuando dos trenes viajan en la misma vía en sentido contrario". Debe intervenir telefónicamente el centro de control y/o el personal de las estaciones.  

 La inexistencia de un sistema de bloqueo autómatico es lo que posibilitó que ocurriera el fatal accidente de Chinclilla de Montearagón (Albacete) en el año 2003, el antecedente más reciente en España de un choque frontal, que se saldó con 19 fallecidos. El tramo era de vía única y la causa de tragedia fue el error del factor de circulación al dar la salida al tren de pasajeros mientras circulaba en sentido contrario un mercancías. El juez lo condenó por 19 delitos de homicidio imprudente.

El futuro de todas las líneas de gran capacidad es ser equipadas con el denominado ERTMS, el sistema más automatizado de todos, que no solo hace imposible un accidente como el de Manresa sino que pemite que por la misma vía pasen más trenes en menos tiempo. Dada la saturación que sufren las líneas de Cercanías de las grandes ciudades uno de los grandes objetivos del Ministerio de Fomento es desde hace años implantarlo en las redesde Madrid y Barcelona.

Es un operación costosa y lenta, que  empezó por la capital de España. La línea C4 de cercanías de Madrid (Parla-Colmenar Viejo) y su ramal a Alcobendas y San Sebastián de los Reyes ya funcionan con ERTMS desde el 2012. En Barcelona se está instalando en el tramo de 50 km/h entre L’Hospitalet de Llobregat y Mataró.