Ir a contenido

SEGÚN PUBLICA 'NATURE'

Descubierto el planeta extrasolar más cercano y de tamaño más parecido a la Tierra

Orbita alrededor de una estrella similar al Sol en Alfa Centauri, pero es demasiado cálido para ser habitable

El descubrimiento de exoplanetas o planetas fuera de nuestro sistema solar se ha convertido en los últimos años casi en un hecho cotidiano, como prueba la detección de nada menos que 700, pero un grupo de astrónomos europeos acaba de detectar uno realmente singular: Alfa Centauri Bb, como ha sido bautizado técnicamente, es a la vez el planeta más cercano jamás descubierto y el planeta con un Sol como el nuestro que tiene una masa más parecida a la Tierra. 

Según ha informado el Observatorio Europeo Austral (ESO), el nuevo planeta orbita alrededor de Alfa Centauri B, una de las estrellas del sistema Alfa Centauri, que es el más cercano a nuestro sistema, a unos 4,3 años luz de la Tierra, y tiene un movimiento de traslación muy rápido, de unos 3,2 días. Todos los detalles de la investigación, coordinada por el portugués Xavier Dumusque, de la Universidad de Ginebra, se han publicado en la revista científica 'Nature'.

Mundo caliente

Alfa Centauri Bb orbita a unos seis millones de kilómetros de distancia de su estrella, aproximadamente como Mercurio lo hace con el Sol, una distancia demasiado pequeña como para que pueda albergar vida o ser habitable. De hecho, los investigadores han calculado que su temperatura superficial es de 1.500 K, aproximadamente 1.200 grados centígrados. Según Dumusque, el planeta estaría recubierto de materiales derretidos por el calor, similares a la lava.

"Es una pasada que se haya podido detectar un planeta de esa masa", resume el astrofísico Ignasi Ribas, especialista en exoplanetas del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC), en Bellaterra, quien recuerda precisamente que en Alfa Centauri ya se había buscado con anterioridad y sin éxito. Una masa similar a la de la Tierra, sin embargo, no significa necesariamente un tamaño parecido.

Desde Chile

El exoplaneta fue detectado gracias al espectrógrafo HARPS, en el Observatorio La Silla (norte de Chile, junto al desierto de Atacama). El instrumento fue inaugurado en el 2002 justo con el objetivo de buscar planetas fuera de nuestro sistema solar. El exoplaneta fue localizado gracias a un sistema de búsqueda llamado de 'velocidad radial', basado en detectar en su Sol algún movimiento extraño que pueda ser atribuido a la presencia de algún planeta.

La estrella Alfa Centauri B es una enana naranja, un poco más vieja que el Sol y con una actividad estelar similar, según Dumusque. Uno de los principales objetivos de los astrónomos es encontrar planetas con masas similares a la Tierra, cuya estrella sea parecida al Sol y que estén a una distancia habitable de ella, lo que permitiría la presencia de agua en estado líquido. "Descubrimientos como este -prosigue Ribas- nos confirma que los planetas están por todas partes, que no son en absoluto algo extraño. Donde buscas, encuentras, incluso en un vecino del rellano como es el sistema Alfa Centauri".

Pese a que el planeta no es precisamente habitable, los investigadores confían en que el mismo sistema estelar pueda haber nuevos planetas aún más atractivos. Calculan incluso que podría estar acompañado por hasta seis más, y algunos podrían estar situados dentro de la zona de habitabilidad.

En  los próximos meses se llevarán a cabo nuevas mediciones para confirmar la existencia del planeta descubierto y obtener nuevos datos sobre su atmósfera -si la tiene- y sobre la composición de su superficie, averiguaciones que hasta ahora sólo se han podido llevar a cabo en exoplanetas más grandes.