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'It's a sin', la serie sobre el sida que viene a enamorar

El creador de 'Years & years', Russell T Davies, vuelve a contar con la actriz Lydia West en un drama más celebrativo que oscuro

  • Russell T Davies ('Queer as folk', 'Years & years') se ha basado en amistades y recuerdos propios para hilvanar esta miniserie sobre el impacto del sida en el Londres de los primeros ochenta

  • El reparto incluye a Lydia West, revelación de 'Years & years', como mamá no oficial de un grupo de jóvenes amigos gays

  • La serie se estrena en HBO el sábado, día 23, tan solo un día después de su esperado estreno en Channel 4 en Reino Unido

Olly Alexander (Ritchie) y Lydia West (Jill) en una imagen de ’It’s a sin’.

Olly Alexander (Ritchie) y Lydia West (Jill) en una imagen de ’It’s a sin’. / HBO

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Sobre la crisis inicial del sida existen grandes películas y series, pero según Russell T Davies, creador de 'Queer as folk' o 'Years & years', la perspectiva que ofrece 'It's a sin' (HBO, desde el sábado, día 23) es bastante única: una muy británica y de épica más humana que política o activista. Sus personajes, ha declarado en 'The Guardian', son "gente corriente, y eso me interesa porque sus historias no se cuentan a menudo". Aunque en la serie se hace referencia a la nefasta respuesta de Thatcher a la epidemia, esto no es una colección de Grandes Momentos Históricos.

La miniserie iba a llamarse, en principio, 'Boys', como el hit de Sabrina, pero acabó llevando título de clásico de Pet Shop Boys: una canción memorable sobre el drama de sentir vergüenza por los placeres y anhelos propios. Years & Years (el grupo del protagonista, Olly Alexander) acaban de estrenar una versión pianística del tema que puede dar una idea equivocada de lo que veremos en la serie. Davies busca más alegría que pena y más liberación que introversión.  

Ni siquiera en los momentos más trágicos, se cede del todo al desaliento, pero la alegría es especialmente máxima en el arranque, cuando vemos a Ritchie (Alexander) y Colin (Callum Scott Howells) dejar sus hogares en la Isla de Wight y Gales, respectivamente, para irse a vivir a Londres. El primero ha embutido un puñado de revistas porno gay en la maleta para que su madre (Keeley Hawes, la ministra del Interior de 'Bodyguard') no las descubra durante una reordenación doméstica. Ritchie debería estudiar derecho, pero no lo hará. Por su parte, Colin llega a la metrópolis con aspiraciones de ser sastre en Savile Row. Durante su aprendizaje del oficio encontrará desde abusos de poder hasta lecciones inspiradoras, estas últimas a cargo del amable sastre Henry Coltrane (Neil Patrick Harris).  

Ritchie y Colin cruzan caminos con otros personajes memorables, como el exuberante Roscoe (Omari Douglas), quien ha salido del armario del modo más ruidoso y conseguido que su familia nigeriana le desherede; Ash (Nathaniel Curtis), un introspectivo estudiante de arte dramático, y Jill (Lydia West), mamá no oficial de la pandilla. La base de operaciones del grupo es The Pink Palace, exactamente el nombre del piso donde vivían y festejaban algunos viejos queridos amigos de Russell T Davies. Incluso mientras la sombra de una enfermedad misteriosa se cernía sobre sus vidas, nos indica el autor, aquellos chicos no dejaron de vivir y festejar.

No saber y no querer saber

Para la actriz Lydia West, única chica de la pandilla, la puerta de entrada a los ochenta, The Pink Palace y su personaje fue… su propio personaje. La verdadera Jill, Jill Nalder, hace de madre de la falsa Jill. “La conocí en la primera lectura de guion y fue emocionante”, nos explica por videollamada. "Sea como sea, no basé mis decisiones como actriz en ella. La serie sigue siendo ficción, no trata de su vida. Pero fue fantástico tenerla cerca".

West repite con Davies poco después de 'Years & years', en la que conmovía como hija transhumana de Stephen (Rory Kinnear) y Celeste (T'Nia Miller). Aunque cueste creerlo, era su debut en la pantalla. ¿Considera a Davies su padrino, su mentor? "No sé si lo llamaría así, pero, desde luego, tenemos una gran relación profesional. Admiro su trabajo y espero que a él le guste el mío. ¡Eso parece! Recibir un segundo guion de Davies en dos años fue algo increíble".

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El guionista no se inmiscuyó en la preparación de West para la serie; ninguna recomendación de libros para leer, series o películas por rescatar. "Ese trabajo es solo del actor", dice ella. "En cuanto a series y películas, ya había visto muchas, pero tampoco era una gran conocedora de la época ni la enfermedad. Lo que más me ayudó fue leer el libro 'Ghosts of St. Vincent's', de Tom Eubanks, en el que se explica la historia del hospital de San Francisco convertido en zona cero del sida. Está contada desde la perspectiva de un enfermo que llegó a tiempo para el primer cóctel de medicamentos antirretrovirales. Pero, aparte de eso, tampoco leí mucho más. Tener demasiada información podía ser contraproducente. Al fin y al cabo, nuestros personajes tampoco saben mucho". O no quieren saber.

'It's a sin' saca verdadero fuego emocional de esa mezcla de desinformación e inconsciencia. Fuegos artificiales más que de cualquier otro tipo: "Esto es un drama –señala West–, pero un drama celebratorio. Celebramos las vidas que vivió aquella generación perdida. Celebramos la amistad, el amor, la diversión, la música, el sexo… Exactamente las mismas cosas por las que seguimos viviendo ahora mismo".

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