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PREVIA DE LAS ELECCIONES MUNICIPALES

ERC se suma a la pugna por acechar la mayoría absoluta del PSC en Santa Coloma el 26-M

Los republicanos tratarán de aprovechar el rebufo de las generales, entrar en el consistorio y arañar votos socialistas como SOM Gramenet, ECP y Cs

A diferencia de 2015 y tras el experimento fallido de sumar con el entorno de la CUP, Podemos se integra en la coalición de En Comú Podem

Manuel Arenas

Oriol Junqueras y Raül Romeva intervienen por videoconferencia desde la prisión en un acto electoral de ERC en Cambrils, el pasado 21 de abril.

Oriol Junqueras y Raül Romeva intervienen por videoconferencia desde la prisión en un acto electoral de ERC en Cambrils, el pasado 21 de abril. / ACN / GUILLEM ROSET

Una comparativa entre las candidaturas que se presentaron a las municipales del 2015 y las que se presentan a las del próximo 26 de mayo en Santa Coloma de Gramenet (Barcelonès) no revela cambios especialmente llamativos a primera vista. Vuelven a ser diez candidaturas, desaparece UPyD, entra ConvergentsCiU cambia de nombre –Junts per Catalunya- y repiten las cinco candidaturas con representación en el consistorio colomense: PSC (14), SOM Gramenet (6), Cs (3), ‘comuns’ (2) y PP (2).

Sin embargo, teniendo en cuenta los muy cercanos resultados de las generales del pasado 28 de abril y los movimientos en este último mandato, es posible concluir que el próximo Pleno municipal de Santa Coloma sí presentará modificaciones relevantes en su composición. Esencialmente dos.

En primer lugar, ERC, que actualmente no cuenta con ningún edil en el plenario colomense –en las municipales del 2015 se quedó a tan solo 94 votos de conseguir uno-, encara la precampaña sumándose a las tres fuerzas –SOM Gramenet, En Comú Podem (ECP) y Cs- que potencialmente pueden acechar –sobre todo arañando votos a la izquierda- la mayoría absoluta del PSC (14 concejales de 27), que el pasado 28-A volvió a hacer de Santa Coloma el gran bastión socialista en Catalunya: en ninguna otra ciudad de más de 50.000 habitantes sumó más del 37,8% de los votos.

En segundo término, también habrá una reestructuración en el bloque de los ‘comuns’. El año 2015 se presentaron, por una parte, ICV y EUiA en coalición junto con Gent d’Esquerres y Entesa; y, por otra, la marca Podemos convergió con el entorno de la CUP –integrada en la antigua Gent de Gramenet- en la candidatura de SOM Gramenet, actual líder de la oposición colomense.

Sin embargo, a mediados del 2017 el invento se torció, tal y como ha acabado ocurriendo también en Badalona (Barcelonès), donde también dimitió el concejal de Podemos. En Santa Coloma el lío lo empezó Jesús Sánchez, candidato de Podemos, desvinculándose de la candidatura SOM Gramenet, con la que fue concejal. Este hecho lo aprovechó Podemos para acusar a SOM Gramenet de virar hacia “una línea de pensamiento único” independentista, a lo que la candidatura municipalista respondió que, a pesar de que no se declaraban independentistas, sí que consideraban la independencia de Catalunya como “la mejor opción” y pedirían el voto por el ‘sí’ ante un eventual referéndum de autodeterminación, algo que chocaba con la línea de Podemos.

Las conclusiones más inmediatas tras el embrollo son que la marca Podemos se presenta en Santa Coloma integrada en la coalición de ECP; que el exconcejal Sánchez será el número tres de esa lista y, por último, que las divergencias sobre la cuestión catalana han supuesto que la izquierda no independentista ajena al PSC se reagrupe en Santa Coloma tras el experimento del 2015.

La mayoría absoluta del PSC, el gran interrogante

Tras los resultados de las generales del pasado 28-A, los análisis sobre las municipales del próximo 26-M deben partir de una base: no se pueden extrapolar sin más los resultados de unas elecciones a otras, porque en clave municipal se vota de manera distinta y porque, históricamente, en las municipales suele caer la participación -algo que sobre el papel beneficia a los partidos menos votados-: en 2015, en Santa Coloma, fue de un 53,99% en las municipales, mientras que en las generales de ese mismo año fue de un 71,09%. Aun así, es imposible evaluar los escenarios de las próximas municipales sin mirar hacia las pasadas generales, aunque sea como primera aproximación.

Asumiendo que, según los datos históricos -el PSC siempre ha gobernado desde 1991-, el último 37,8% de las generales y el 40,68% de las municipales de 2015, Núria Parlon (PSC) volverá a ser la alcaldesa de Santa Coloma, está por ver si los socialistas conseguirán revalidar la actual mayoría absoluta, que recuperaron en 2015 tras perderla 'efecto Pretoria' mediante en 2011. Para que Parlon no repitiera en la alcaldía deberían sumar las tres únicas candidaturas que sobre el papel podrían llegar a pactos: ERC, ECP y SOM, un escenario difícil de imaginar porque los tres partidos no solo pueden arañar potencialmente votos al PSC, sino también debilitarse entre ellos.

Sin embargo, aunque no es imposible, el escenario de la mayoría absoluta socialista se plantea más difícil que en 2015, con un ECP que ganó en la ciudad las generales de 2015 y 2016; un Cs local más fuerte que por entonces -de hecho, le sacaron al propio PSC 12 puntos porcentuales en las catalanas de 2017-; y una ERC en auge que quiere aprovechar el rebufo exitoso de las generales para, con toda probabilidad, entrar en el consistorio colomense. Otra cuestión será ver si, en caso de no conseguir la mayoría absoluta, el PSC gobierna en minoría o pacta, como ya hizo con ICV en 2011.

Participación y liderazgos locales, factores determinantes

Aunque todo apunta a cierto trasvase de votos de SOM Gramenet a ECP tras la traslación de la marca Podemos al espacio de los 'comuns', si la candidatura municipalista resiste dignamente, ECP mantiene números de las generales, Cs no se descalabra y ERC entra en el consistorio, se antoja complicada la mayoría absoluta de la candidatura liderada por Parlon.

Una vez más, todo dependerá de la participación y, especialmente, de la movilización del votante de izquierdas, mayoritario en Santa Coloma. Si es alta -lo sería, según el histórico colomense, si rondara el 60%-, el PSC tiene las de ganar; si es baja, los partidos menos votados suelen salir beneficiados, especialmente los nacionalistas, con un voto más fiel y arraigado. Cabe recordar que, como mínimo, en las elecciones municipales se requiere de un 5% de los votos para obtener representación municipal.

Otro factor a tener en cuenta en unas elecciones municipales es el de los liderazgos y visibilidad de los candidatos. En este sentido, parten con clara ventaja las candidaturas cuyos líderes ya tienen presencia en el consistorio; especialmente el PSC, puesto que Parlon lleva en la alcaldía desde 2009 y, a pesar de los cambios, mantiene en su listas caras tan mediáticas en la ciudad como las de Esteve Serrano, Petry Jiménez o Dani Salgado, actuales primer teniente de alcaldesa y concejales de Gobierno. 

También ECP, cuya lista encabezan Jonatan Fornés, Núria Larroya y Jesús Sánchez, dos de ellos con experiencia en el Pleno y los tres con recorrido en movimientos asociativos locales. Y también Cs, que repite en su 'top 3' con Dimas Gragera -también diputado por Cs en el Parlament-, Salvador Tovar y María Duarte, además de haberse reforzado con los fichajes de líderes vecinales como Teresa Jiménez, presidenta de la asociación de vecinos de Can Franquesa. Por su parte, el PP repite con David Zambrana a la cabeza y, esta vez, lleva de segundo a José Llobet.

Por último, la lista de SOM Gramenet, que pone en práctica la rotación de sus cargos, queda encabezada por Albert Gerard Ventura, Gemma Oliva y Jaume Abelló. En cuanto a ERC, son Sam Núñez, Gemma Español y Salvador Clavera quienes lideran la candidatura.

El desequilibrio local entre la izquierda y la derecha

Si hay algo claro de cara a las municipales del 26 de mayo en Santa Coloma es que la izquierda ganará por goleada a la derecha. Los resultados de las generales ya suponen una antesala sugerente: por bloques, en Santa Coloma la izquierda (PSC + ERC + ECP) sumó el 68,84% de los votos, mientras que la derecha (Cs + PP) se hizo con el 21,17%, al cual cabría sumar el 3,86% de la ultraderecha de Vox. Este planteamiento, sumado al declive generalizado del PP -incluso Albiol se desvincula del partido en Badalona- y a los buenos resultados de la izquierda en términos municipales, lleva a un escenario de desequilibrio local en el eje izquierda-derecha.

También existe cierto desequilibrio entre las candidaturas partidarias de la independencia de Catalunya y las que no en favor de estas segundas, aunque el precedente de los buenos resultados de SOM Gramenet supone que no sea tan pronunciado como en el eje izquierda-derecha. 

A pesar de que la cuestión catalana trasciende con creces las municipales, es evidente que jugará su papel, especialmente en cuanto al llamamiento al voto de los partidos independentistas para las elecciones europeas, que son también el mismo 26-M y podrían incentivar en términos simbólicos a los electores a acudir a las urnas para depositar su confianza en cabezas de lista tan mediáticos como los políticos Oriol Junqueras (ERC), actualmente en prisión preventiva, o Carles Puigdemont (Junts per Catalunya)expresident de la Generalitat, aunque el exiguo 2,12 de Junts per Catalunya en las generales -por debajo de Vox- deja entrever su irrelevancia en Santa Coloma.

La incógnita de Vox y el votante de derechas

Con el único precedente de las generales del 28-A (3,86%), es muy complejo y arriesgado vislumbrar el rol que jugarán la derecha y la ultraderecha en el próximo Pleno colomense. Asumiendo que Cs entrará en el consistorio, probablemente aumentando su actual número de concejales -como ECP-, no sería excesivamente sorprendente que el factor 'voto útil' de Cs a nivel local, la movilización del voto de izquierdas y el batacazo del PP dejaran fuera del Ayuntamiento de Santa Coloma tanto a PP como a Vox.

Con los números de las generales, el PP entraría por la mínima y Vox quedaría fuera, a pesar de que en Santa Coloma sacó mejor resultado que la media catalana y que la provincia de Barcelona (3,60%), unos 2.227 votos. Ahora bien, en caso de que la participación cayera en las municipales -muy probable- y que el votante de derechas se mantuviera fiel -incluso en detrimento del PP-, la ultraderecha podría entrar por la mínima en el Pleno colomense, algo que ya ocurrió en 2011, cuando Plataforma per Catalunya -ahora integrada en Vox- obtuvo ni más ni menos que 3.516 votos, lo que le permitió sumar 3 concejales.

La clave para comprender el potencial papel de la extrema derecha es ver si esos 2.227 electores que decidieron confiar en Vox el pasado 28-A lo volverán a hacer el próximo 26-M o si, por el contrario, se abstendrán u optarán por otra formación a nivel local, seguramente PP o Cs. Aunque el grueso de las municipales en Santa Coloma se jugará en la banda izquierda, la derecha también librará su particular batalla, que dependerá en gran medida de que la participación sea baja, lo que facilitaría la obtención de más del 5% de los votos.

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Temas: Ayuntamientos