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ENTREVISTA

Roi Piñeiro: "Los antivacunas condenan a sus hijos a no moverse de Europa"

Este pediatra del Hospital General de Villalba combate los argumentos del movimiento contrario a la vacunación

Es el impulsor del Proyecto Inmuniza, que forma a profesionales sanitarios en este ámbito

Beatriz Pérez

Roi Piñeiro ha visitado recientemente Barcelona para impartir el sexto taller del Proyecto Inmuniza. 

Roi Piñeiro ha visitado recientemente Barcelona para impartir el sexto taller del Proyecto Inmuniza.  / DANNY CAMINAL

España no es un país 'vacunofóbico': el porcentaje de gente que desconfía de los beneficios de las vacunas oscila entre el 5% y el 7%, mientras que en Italia las cifras ascienden al 30% o el 40% y en Francia, al 50%. Aun así, el movimiento antivacunas supone un peligro para la salud pública. Roi Piñeiro (Madrid, 1978) es jefe del Servicio de Pediatría del Hospital General de Villalba (Madrid) y autor del libro '¿Eres vacunofóbico? Dime, te escucho' (Undergraf). También es impulsor del Proyecto Inmuniza que, respaldado por la farmacéutica MSD, tiene como objetivo combatir a los antivacunas.

-¿Qué es el Proyecto Inmuniza?
-Una serie de talleres para enseñar a los profesionales sanitarios de todos los ámbitos técnicas de transmisión de la información sobre vacunación. Con el conocimiento teórico solo no vamos a ningún sitio; tenemos que comunicarnos con las familias de una forma eficaz para llegar a las personas que tengan dudas. Dudar es humano, pero es ahí donde se mueven los antivacunas, que están en crecimiento exponencial en algunos países. Inmuniza nació enero del 2018 y ya hemos impartido seis talleres, el último en Barcelona.

-¿Cómo nace esta iniciativa?
-De una apuesta personal mía, en el 2014, en el Hospital General de Villalba. Después de haberme enfrentado a padres antivacunas, yo mismo me di cuenta de que así no íbamos a ningún lado. Vi que una forma de acercarme a esta población era la empatía, la escucha activa, para intentar comprender sus motivos y después explicarles punto por punto una serie de bulos que no deberían creer. Así nació la Consulta de Asesoramiento en Vacunas, a la que yo dedico el final de una mañana a la semana y en la que he llegado a estar una hora hablando con los padres. Es pionera en España.

-¿Cuál es la tasa de éxito de esta consulta?
-He logrado que el 90% de los padres con dudas hayan decidido vacunar, aunque no de todas las vacunas. Es cierto que lo que hago yo en esta consulta se hace todos los días en atención primaria y por eso en España las tasas de vacunación son tan altas. Pero, aun así, se nos están escapando pacientes. Hay que insistir mucho en que, aunque las vacunas suponen un beneficio individual, protegen sobre todo a una comunidad para evitar que haya una epidemia de enfermedades que hoy en día son inmunoprevenibles.

"Las vacunas suponen un beneficio individual pero también colectivo: protegen a una comunidad de epidemias"

-¿Es fuerte el movimiento antivacunas?
-En algunos países como Francia o Italia, las autoridades sanitarias han tenido que hacer obligatoria la vacunación. Si las tasas de vacunación reales caen por debajo del 85% o 90%, existe un riesgo real de una epidemia. En España tenemos una tasa de vacunación del 97% -entre un 1% y un 3% de niños están sin vacunar y algunos, por enfermedades de inmunodeficiencia-. Pero sí que existe una tendencia ascendente, pareja a la del resto de Europa, ya no solo del movimiento antivacunas, sino también de las dudas en torno a las vacunas.

-¿Y quién tiene la culpa de esto?
-En parte, las propias vacunas, porque han conseguido eliminar enfermedades que no conocemos, que nos pensamos que están erradicadas y a las que, por tanto, no tenemos miedo –la polio, la tosferina, la difteria-. Clara Grima acuñó el concepto de "racionalidad miope", según el cual yo no puedo decirle a una familia antivacunas que se vacune contra la polio si no sabe lo que es la polio.

-¿Las vacunas son 100% seguras?
-No. Ni las manzanas, ni los yogures, ni los rayos del Sol. Nada en este mundo es 100% seguro -tampoco la homeopatía-. La posibilidad de desarrollar alergias a algo es inherente al ser humano y el riesgo de las vacunas de generar alergias es de una entre un millón de dosis administradas. Pero lo que la gente no puede olvidar es que, cuando no vacuna a su hijo, lo está condenando a no moverse de Europa el resto de su vida. Porque, si el día de mañana quiere visitar el Congo y está sin vacunar, del Congo no vuelve. Aquí tenemos la suerte de que llegan las vacunas y nos la podemos jugar porque existe la inmunidad de grupo. Pero la gente debe tener en cuenta que este mundo está globalizado, que las fronteras ya no existen y que, cuando tú te montas en un autobús, no sabes quién tienes a sentado al lado.

-¿Qué argumentos esgrimen los antivacunas?
-La presencia de algunos metales en las vacunas. Hace unos años tenían mercurio, un metal que era necesario para que no caducasen y que se ha ido sustituyendo por otros. El mercurio es malo a altas dosis -el agua también, por cierto-, pero en las dosis que había en las vacunas, en ningún caso. En la actualidad no existe ninguna vacuna comercializada en España que lleve mercurio. Otro metal que produce ciertos temores es el aluminio. Las vacunas sí lo tienen porque es necesario para potenciar la respuesta inmunológica. ¿Y el aluminio es tóxico? Sí, pero solo en altas dosis. Es el tercer oligoelemento más frecuente en la naturaleza, y todos los días nos exponemos a él comiendo pescado o verdura. La propia lactancia materna contiene siete veces más aluminio que una vacuna.

"Los médicos debemos estar en las redes sociales, donde también están los antivacunas, para poder combatir las noticias falsas"

-Hace años hizo mucho daño el bulo del autismo.
-Es totalmente falso que la vacuna triple vírica [sarampión, paperas y rubeola] cause autismo. El origen de esto es una publicación, en 1998, del investigador británico Andrew Wakefield en 'The Lancet'. Generó mucho temor. El resto de científicos repitieron los estudios y no vieron ninguna relación entre esta vacuna y el autismo. Con el paso del tiempo el tribunal de justicia británico conoció la verdad de este estudio: Wakefield se había inventado todos los datos, no había pedido el consentimiento a las familias para publicar el estudio y había utilizado pruebas complementarias que eran barbaridades, como punciones en la cabeza de los niños.

-¿Y todo esto para qué?
-¿Hay intereses en el mundo de las vacunas? Sí. Pero es que en el movimiento antivacunas también. Wakefield quería inventar una nueva vacuna triple vírica y para eso tenía que demostrar que la otra era mala. El movimiento antivacunas está muy cerca de las pseudociencias -la homeopatía incluida- y lo que en parte pretende es convencer a la gente de que las vacunas tradicionales son malas para que se pongan las vacunas homeopáticas.

-¿Entonces las vacunas son un negocio?
-Claro. ¿Y dónde está el problema? Son un negocio muy noble, muy honrado y que ha demostrado salvar vidas. Mira, lo que no puede ocurrir es que lo que diga Javier Cárdenas tenga más impacto que lo que dice el presidente del comité asesor de vacunas de la Asociación Española de Pediatría. No lo podemos permitir. Pero, ojo, no es solo culpa de los periodistas, sino también de los médicos que no están en las nuevas tecnologías. Solo el 13% de los médicos españoles están en Twitter. Y tenemos que estar ahí porque los antivacunas sí están. Por tanto, debemos estar detrás para cuando haya noticias falsas.