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Síntomas de la gripe, tratamiento y cómo diferenciarla del resfriado

La fiebre y el dolor general de huesos son síntomas inequívocos del proceso vírico

Àngels Gallardo

Una mujer con gripe.

Una mujer con gripe.

Aunque gripe resfriado comparten, en su inicio, un molesto goteo nasal y dolor de cabeza, antes de 24 horas quedan claros los síntomas que distinguen ambos procesos. Gripe y resfriado están provocados por virus, pero en el segundo caso se trata de virus de vida muy corta y escasa capacidad infectiva.

La gripe está causada por una infección vírica intensa que afecta al sistema respiratorio ya que se transmite por el aire, al respirar junto a alguien previamente afectado que está estornudando, por ejemplo. Una de sus características es que se inicia de forma brusca e inequívoca, dando lugar a fiebre alta, de hasta 40 o más grados, y dificultad para tragar o respirar. La faringe es el primer órgano afectado, seguido de las fosas nasales. El dolor de cabeza es muy fuerte y recurrente.

Dolor muscular y óseo, escalofríos incluso estando tapado por varias mantas, ausencia total de apetito y cansancio absoluto -lo que se conoce como un 'trancazo'- concurren en el inicio de un proceso gripal, además de lagrimeo ocular y sensación de estar francamente mal.

DOLOR DE CABEZA Y FIEBRE

Estos síntomas, que no se producen en el resfriado, tienen una duración de unos seis días, 15 en casos graves, durante los cuales no es efectivo más tratamiento que el que se dirija a reducir el dolor de cabeza o la fiebre. No existe una terapia eficaz contra los virus gripales. El consejo más reiterado por los médicos es que se permanezca en cama mientras exista fiebre y postración general.

Tras la primera fase, la gripe deja paso a una notable debilidad, que va desapareciendo a medida que se recupera el hambre.

TRATAMIENTO RECOMENDADO

Es muy conveniente tomar frecuentemente líquidos tibios, suavizantes de la garganta. O hacer vahos con eucalipto para destapar las fosas nasales.

La gripe no es motivo de visita médica excepto cuando las dificultades respiratorias, y la mucosidad a que dan paso, se transforman en infección bronquial o pulmonar. En estos casos existe riesgo de neumonía y está indicado tomar antibióticos.   

Temas: Gripe