El mercado de la movilidad está cambiando a marchas forzadas. La motorización eléctrica gana cada día más adeptos. Las principales razones para este cambio tienen que ver con una creciente conciencia medioambiental, sin duda, pero también con la voluntad de ahorro. El caso es que las ventas de vehículos eléctricos se están disparando últimamente.

Ahora mismo, en lo que a vehículos eléctricos prácticos y funcionales, las motocicletas no parecen tener competencia. Por ello, cada vez más empresas apuestan por innovar dentro de este sector. Es el caso de la firma francesa Essence E-Raw, con sede en Lyon, que en poco tiempo ha conseguido despuntar en este mundo, donde las baterías marcan la diferencia. ¿Cómo? Apostando por un concepto ecológico y un diseño llamativo que este año ha recibido la etiqueta de solución eficiente de la Fundación Solar Impulse.

Sus motos, inspiradas en las primeras custom y café racer, han conseguido revolucionar las principales páginas web del mundo de las dos ruedas. Con altas prestaciones y un sillín flotante fabricado en metal o madera, la marca ofrece cuatro modelos distintos: Aviateur, Furtif, Chasseur y Signature. Aunque todos tienen la misma mecánica y mismo chasis,  se diferencia en su carenado, el asiento, color y material con el que se ha fabricado.   

 

En 3,4 segundos

El último modelo que ha sacado al mercado es el Signature.  Destaca por ser capaz de acelerar de 0 a 100 en tan solo 3,4 segundos y alcanzar los 200 km/h si se desea. Algo que ha sido posible gracias al uso de materiales tan ligeros como la fibra de carbono. El modelo pesa 194 kg, 27 más que la versión más básica. Su autonomía es de entre 180 y 220 km. 

Aunque pueden a simple vista parecer caras, estas motocicletas no son prohibitivas. El precio más bajo ronda los 29.000 €. La venta es por encargo y son personalizables.