Piénselo por un momento: Reino Unido no era, en los años 40, el mejor lugar para destilar un buen whisky. El país aliado se batía contra las tropas de Adolf Hitler en la guerra más cruenta que ha conocido la historia. Pero la firma escocesa Macallan lo hizo, lo ha madurado todo este tiempo y no ha dejado que vea la luz hasta hoy: 72 años después, lo presenta bajo el nombre Genesis 72 Y.O., embotellado en un decantador de cristal obra de la prestigiosa firma francesa Lalique, y dentro de una caja artesanal de madera noble.

El precio, según nos dicen los responsables, está entre 50.000 y 60.000 euros. Solo hay 600 ejemplares en todo el mundo, de modo que, dentro de una década, si uno se resiste a la tentación de beberlo, su valor será mucho mayor. 

La firma escocesa es conocida por planterase retos a sí misma: como lograr subastar una de sus botellas por más de un millón de euros estableciendo un récord Guinness o, como en este caso, destilar un whisky exclusivo en plena Segunda Guerra Mundial. También la manera en que presentaron este Genesis 72 Y.O. la semana pasada: cerraron el Museo del Prado una noche y eligieron la Sala de las Musas para presentar su creación ante un grupo de periodistas. Las esculturas femeninas romanas del siglo II flanqueaban la estancia. Un responsable de la firma apuntó, con acierto: "Han presenciado, seguro, multitud de orgías".

Solo unos pocos lo probarán

No era una orgía lo que aconteció esa noche, ni siquiera para el paladar: ninguno de los asistentes pudo catar la delicia líquida que, según sus responsables, "destaca por un exquisito equilibrio de roble fuerte y dulce con un espíritu ahumado que da forma a su carácter refinado con reminiscencias de un tiempo pasado". 

Esto, está reservado a gente de monedero abultado, y reacciones rápidas: los pedidos de las únicas 600 botellas que hay disponibles en todo el mundo crecen cada día.