La ciudad israelí de Tel Aviv acoge este fin de semana la edición número 64 del festival de Eurovisión. Un concurso anual que viene celebrándose de manera ininterrumpida desde 1956, lo que lo convierte en el programa de televisión más antigua de los que siguen en la actualidad en antena.

La primeras ediciones reunieron a cantantes de apenas una decena de países de la Europa Occidental (España se incorporó al concurso en 1961), pero pronto se incorporaron también países no europeos de la cuenca del Mediterráneo, como Isreal, Turquía y Marruecos, o los de la Europa del Este, que empezaron a entrar en tropel tras la caída del muro de Berlín. La última nación invitada ha sido Australia, que participa en el concurso desde 2015. 

Este año, Miki Núñez, ex concursante de Operación Triunfo, representará a España con La venda, una canción alegre y festiva que no parte como favorita, pero que cuenta con una colorida puesta en escena. La edición 2019 se celebrará en Tel Aviv porque una canción israelí, Toy, interpretada po Netta, fue la ganadora en primavera del pasado año, lo que supone que a Israel le corresponde ejercer esta vez de anfitrión. Además de disfrutar de este festival popular y longevo como pocos, los que acudan Tel Aviv podrán disfrutar de una ciudad con múltiples atractivos, de su vida nocturna a su muy destacada arquitectura modernista pasando por su vibrante fachada marítima. Estas son siete de las razones por las que vale la pena visitar la llamada Ciudad Blanca.

 

1 Conocer la arquitectura Bauhaus

La Unesco ya la designó como Patrimonio de la Humanidad en 2003 "por integrar las tendencias arquitectónicas del Movimiento Moderno en el entorno local”. Y es que Tel Aviv, también conocida como Ciudad Blanca por el color de las fachadas de algunos de sus edificios más emblemáticos, cuenta con 4.000 construcciones de estilo Bauhaus, tendencia prohibida por los nazis, de los años 20 y 30 del siglo pasado. Un auténtico reclamo turístico para los amantes de la arquitectura concentrado en no más de 50 kilómetros cuadrados, en un entorno que incluye las calles Rithschild Bouevard, Shenkin, Dizengoff, Bialik, Mazeh o Kalisher Strteet. 

El Tel Aviv- Bauhaus Walking Tour organizado por el Ayuntamiento es gratuito y  parte de Rothschild. Disponible todos los sábados a las 11 de la mañana. 

 

2 Comprar antigüedades 

En el celebre y muy bien surtido mercado de pulgas de Jaffa es posible encontrar antigüedades  y objetos de segunda mano a precio muy económicos. Un curioso mercado lleno de puestos y verdaderas reliquias como obras de artes, libros antiguos o candelabros judíos sacados de siglos pasados. 

 

3 Visitar sus galerías de arte

Neve Tzedek está considerado como uno de los barrios más bohemios de Tel Aviv. Situado en el corazón de la antigua ciudad, Neve Tzedek aúna el mejor arte urbano. Repleto de tiendas vintage, restaurantes y cafeterías con recetas de la más nueva o tradicional cocina, este barrio fundado en 1887 es el barrio judío más antiguo construido fuera de las murallas de Jaffa. Un enclave de gran atractivo turístico lleno de arte y que tiene las mejores galerías de arte locales. 

 

4 Impregnarse de sus colores

 

El Mercado Carmel es el sitio adecuado para impregnarse de los colores y aromas de Tel Aviv. Situado muy cerca del barrio Neve Tzedek y repleto de puestos con género de todo tipo como ropa, objetos característicos de la cultura y especias de todos los sabores habidos y por haber. Es sin duda, el lugar perfecto donde perder los sentidos y practicar el regateo.

 

5 Perderse en el barrio más hípster

El barrio de Florentin resume la esencia hípster a la perfección. Fundado a mediados del siglo XX por hebreos procedentes de Grecia y Turquía, Florebtin está lleno de obras de arte callejero. Cosmopolita y acogedor, el vecindario está repleto de color y diseño, además de restaurantes deliciosos donde degustar un auténtico hummus al estilo Tel Aviv. 

 

6 Alquilar un barco en su puerto deportivo 

El puerto de Jaffa que vio a guerreros, peregrinos y comerciantes ahora ve barcos y yates de lujo. Si quieres disfrutar de un baño un poco más exclusivo sin tener que pisar la arena, alquila un barco a vela con patrón incluido y disfruta de una experiencia única llena de relax y placer. 

 

7 Paser en globo sobre el río Yarkon 

El Parque Yarkon, de 350 hectáreas, ofrece un sinfín de actividades y atracciones para los turistas. Entre las más populares destacan su parque acuático y una pared de escalada de casi 14 metros. Además el parque cuenta con canchas de baloncesto y pistas de patinaje de libre acceso. Aunque es posible realizar paseos en bicicletas o en canoa, nuestra recomendación es apuntarse a un paseo en globo sobre el río Yarkon. Ideal para conocer la ciudad desde las alturas.