Antes de convertirse de la noche a la mañana en uno de los directores de culto de Hollywood más respetados, Ridley Scott trabajaba como director comercial. Su cartera de clientes ya daba buena cuenta de lo reputada que era su firma. De hecho, durante los setenta, Chanel le escogió para revitalizar la marca Chanel No. 5 en un momento en el que el mítico perfume corría serio riesgo de pasar de moda. Su alianza con la marca francesa supuso una serie de colaboraciones más cercanas al mundo del cine que al de la publicidad, con pequeños cortos cargados de fantasía, surrealismo, sofisticación y sensualidad. Pronto, otros gigantes del consumo como Pepsi o Apple le llamarían para hacerse con sus servicios: ahí queda para la historia de la cultura pop su spot 1984 para Apple.

El caso es que en el presente siglo Ridley Scott se ha volcado definitivamente en su faceta de director de cine, trabajando prácticamente a razón de película al año. Ahora, 15 años después de su último encargo publicitario, ha decidido aceptar la propuesta de la prestigiosa marca de coñacs Hennessy para su línea X.O, que es difícil encontrar en el mercado por mucho menos de 200 euros. El spot ha sido creado junto con MPC Advertising, con quienes han trabajado a partir de una idea de la agencia parisina DDB.

 

Su retorno al mundo de la dirección comercial le sirve, a la vez, para rendir tributo a sus raíces sci-fi y, especialmente, uno de sus objetos de fascinación más rotundos del mundillo, la revista Métal Hurlant creada por Jean Giraud (más conocido como Moebius), entre otros. Los siete mundos tiene un poco de Alien, de Prometheus, de Marte y, también, por qué no decirlo, del Interstellar de Christopher Nolan (esa banda sonora tan Hans Zimmer). Un anuncio, en fin, que propone embarcarse en una nueva odisea que convierte las siete notas de cata en siete universos únicos e inexplorados con siete historias oníricas que, dicen desde la marca, transmiten la increíble riqueza y complejidad de este coñac.

El regreso a la publicidad del afamado director ha sido doble, pues hace unos días, y coincidiendo con la final de la Super Bowl, también se estrenó un spot de seis largos minutos que Ridley Scott hizo para Turkish Airlines. Una ‘película’, eso sí, bastante más convencional que el soberbio trabajo que ha hecho para Hennessy.