A pesar de ser uno de los actores más conocidos internacionalmente, Woody es un tipo de barrio. Del barrio hawaiano de Maui, uno de los lugares más atractivos y exóticos del mundo, pero de barrio, a fin de cuentas. Tan de barrio, en realidad, que le encanta jugar al Beersbee, un juego bastante básico (una especie de petanca más cool) para el que solo hacen falta dos postes y un disco y unas cuantas cervezas.

Harrelson nos ha dado momentos inolvidables desde que empezara su carrera en la famosa serie de televisión Cheers (1985-1993), en la que hacía el papel de a Woody Boyd, un camarero con pocas luces pero con mucho éxito con las mujeres. De ahí dio el salto a un papel principal en la gran pantalla con El escándalo Larry Flynt (1996), que le valió una nominación al mejor actor.

Nacido en Texas, Harrelson ha conseguido triunfar en su profesión pese a sufrir una infancia muy dura. Su padre, sicario con conexiones mafiosas, fue sentenciado a cadena perpetua por asesinar a un juez y él y sus dos hermanos vivieron con los muy escasos recursos de su madre. A pesar de estos orígenes tan complicados, Harrelson se ha posicionado como uno de los actores de Hollywood mejor valorados. Sus trabajos han tocado todos los géneros, de la comedia como Kingpin, pasando por el drama (No es país para viejos, High Low Country) a la acción (Zombieland, La guerra del planeta de los simios). Es un gran defensor de la marihuana, sustancia que consume a diario y la cual defiende a capa y espada, así como un  medioambientalista de pro y vegano.

Vittorio Zunino Celotto / GETTY

 

¿Qué sabía usted sobre la batalla de Midway antes de embarcarse en esta película?

Pues lo cierto es que muy poco, casi nada. Cuando me ofrecieron participar en la película empecé a leer sobre el tema y me di cuenta de que fue un momento muy importante en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

 

¿Cuál fue su primera reacción al leer el guion? 

Pensé que era un guion fantástico, una historia muy emocionante. Y creo que se ha hecho un buen trabajo. De hecho, sé qué Roland y Harald [Schumacher y Kloser, director y productor de la película], se lo presentaron a uno de los almirantes que participó en la batalla. Alguna gente que participó en aquella batalla estaban un poco desencantados por Pearl Harbor, la película de Michael Bay, y en un principio se mostraron muy reacios a colaborar con otra gran producción de Hollywood. Pero la conversación con Roland y Harald fue tan positiva que el almirante acabó convencido de que esta vez las cosas iban a ser distintas.

 

¿Por qué diría usted que la batalla de Midway fue un acontecimiento tan importante?

Porque en aquel momento los japoneses eran una potencia militar dominante, con una extraordinaria armada que les convertía en los dueños de los mares. En la primera fase de la guerra parecían invencibles, ni Gran Bretaña ni Estados Unidos habían sido capaces de derrotarles en una batalla naval. Midway marcó un punto de inflexión, porque las batallas navales se transformaron sobre todo en batallas aéreas, entre bombarderos y antiaéreos, y eso la cambió todo.

Reiner Bajo

 

¿Por qué contar esa vieja historia bélica resulta importante precisamente ahora? ¿Qué cree que el público se puede llevar de la experiencia?

Creo que es importante para modificar la visión superficial que la mayoría de la gente tiene de la Segunda Guerra Mundial. En el fondo, se sabe muy poco sobre ella. Eventos que fueron cruciales hoy han caído en el olvido o pasan desapercibidos para la mayoría de la gente, y la batalla de Midway es uno de esos acontecimientos olvidados. Me parece importante que la gente sepa lo crucial que fue. Ya digo que yo no lo sabía, no tenía la menor idea

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¿Quién fue en realidad Chester Nimitz, el papel que usted interpreta?

Chester Nimitz era un oficial de la Armada que había sido comandante de un submarino antes de la Segunda Guerra Mundial y siempre estuvo muy orgulloso y conectado con estos aparatos. Ya en plena guerra, se convirtió en almirante en jefe de la Flota del Pacífico y se encargó de reorganizarla tras el lamentable estado en que se encontraba después de Pearl Harbor. Era un hombre implacable y trabajador que, tomó decisiones muy importantes que cambiaron el curso de la guerra. Estuvo allí cuando los japoneses firmaron la rendición. Es un tipo fascinante. Un gran líder, un padre de familia ejemplar. Un hombre que inspiraba confianza, por el que sus subordinados sentían respeto y simpatía, el tipo de hombre idóneo para asumir una enorme responsabilidad en momentos excepcionales.

 

¿Qué significó para usted ponerse en la piel de un héroe de la vida real? 

Ha sido todo un placer poder interpretarlo. No estoy seguro de haber hecho un buen trabajo (risas). Me gustaría regresar y hacerlo de nuevo. Pero fue una gran experiencia. Creo que Roland Emmerich es uno de los mejores directores para este tipo de películas de dimensiones tan enormes. Sabe lo que hace.

 

¿Hay una presión adicional cuando se interpreta a una persona de la vida real?

Supongo que hay una presión adicional, en el sentido que quieres ser fiel y no estoy seguro de haberlo hecho (sonríe).

 

Cuénteme sobre el estilo de Roland Emmerich como director y lo que significa colaborar con él en una película como ésta.

Es muy divertido trabajar con él. Me encanta Roland. Es un tipo muy interesante. Y antes de conocerlo, me lo imaginaba como una persona muy dura y bastante seria. Esta película es visceral, salvaje y violenta a veces. Y, sin embargo Roland es súper dulce. Sabe lo que necesita, sabe lo que quiere y es un gran comunicador. Además, es increíble con las cámaras, sabe dónde deben estar y cuál es la mejor toma. 

 

¿Qué le hace feliz a Woody Harrelson a esta alturas de la película?

Sin duda, mi familia. Seguir una vida sana, metiendo un placercillo de vez en cuando. Me encanta practicar el yoga y comer sano. Bebo muchísima agua, pero no falta un poquito de vino también (sonríe). La clave de la felicidad es estar relajado.

 

Imagino que vivir en Maui ayuda.

Sin duda. Es una isla fantástica, con una gente estupenda.

 

¿Cuál sería su día perfecto?

Levantarme sin tener que hacer nada. Lo cual ocurre de vez en cuando. Salir, ver a amigos, tomar una cerveza, estar con mis hijos.

 

¿De todos los trabajos que has hecho cual cree que tiene las mejores frases?

Creo que True Detective. Es una serie con unas frases brillantes, aunque ahora mismo no me viene ninguna a la cabeza (risas).