Reunión interna el martes

Temor en el PP por el impacto en su electorado si Bruselas o los jueces no frenan la amnistía

Feijóo ya entiende mejor a Casado y sus vaivenes por Vox

Las claves sobre los cambios en la cúpula del PP

Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, preside la reunión del nuevo Comité Ejecutivo Nacional del PP, en la imagen con Cuca Gamarra y los nuevos portavoces del Senado Alicia García y del Congreso Miguel Tellado

Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, preside la reunión del nuevo Comité Ejecutivo Nacional del PP, en la imagen con Cuca Gamarra y los nuevos portavoces del Senado Alicia García y del Congreso Miguel Tellado / David Castro

Pilar Santos

Pilar Santos

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El asunto saltó en una reunión interna del PP en el Senado este martes: ¿qué pasa si ni Bruselas ni los jueces frenan la ley de amnistía del 'procés'? Las declaraciones contra esa medida de gracia impulsada por Pedro Sánchez de los dirigentes del partido conservador están siendo muy gruesas. Los populares aseguran que esa norma acaba con el Estado de Derecho en España, acusan a Pedro Sánchez de ser "el Víktor Orbán del sur" por el "daño" que está haciendo a "la democracia" y han llegado a afirmar que la amnistía pone en peligro la llegada de los fondos europeos, aunque esto último no lo ha advertido ninguna autoridad.

En el caso de que el freno político no llegue desde Bruselas, podría concluirse que ninguno de esos peligros era cierto y que esta cesión de Sánchez al independentismo en aras de la convivencia, como argumenta el PSOE, encaja dentro del orden constitucional. El freno de los jueces podría darse también, aunque esa vía será casi impracticable si el Tribunal Constitucional (TC) da luz verde a la norma.

La pregunta sobre cómo gestionar la frustración que puede producir en el electorado del PP si finalmente se aplica la medida de gracia a los independentistas, se la están haciendo ya en el equipo de Feijóo y todavía no hay una respuesta clara. Según ha podido saber EL PERIÓDICO DE CATALUNYA de varios senadores presentes, no se dio ninguna en la reunión de la Cámara alta, donde también participaba Elías Bendodo, vicesecretario de Política Autonómica y Municipal y Análisis electoral del PP, y tampoco la aportan altos cargos consultados por este diario. No hay 'plan b' todavía.

El análisis de la Comisión se espera para antes de las europeas de junio así que se votará con esa información

Una idea que sí expresan varios es que, si la Comisión Europea no impide la amnistía, Vox tendrá más argumentos para atacar al PP y se verá fortalecido en sus posiciones antieuropeas. Hace unos días, Santiago Abascal declaró que "los españoles miran a Europa con la esperanza de poder ser respaldados”, aunque también “con inquietud ante un silencio que puede acabar siendo vergonzoso para las instituciones de la Unión Europea”.

Los plazos

Según fuentes parlamentarias, la ley de amnistía estará lista a finales de marzo o principios de abril, después de su paso ya por el Senado. En ese momento, con la norma rematada con las enmiendas que los grupos pueden incluir en las próximas semanas, se espera que la Comisión Europea haga su análisis "muy cuidadosamente, de manera independiente y objetiva”, en palabras del comisario de Justicia, Didier Reynders

Por tanto, con ese calendario, el resultado del examen de Bruselas tendría que llegar antes de las elecciones europeas del 9 de junio. El PP se plantea ahora esos comicios como un plebiscito en el que los españoles demuestren que están en contra de la amnistía y den un sonoro suspenso a Sánchez.  

La tramitación de la amnistía afectará a todo el calendario político de 2024 que, además de las europeas, también incluirá las elecciones gallegas y vascas, ambas sin fecha aunque las de la Xunta, según fuentes del PP, se esperan para febrero o marzo para aprovechar el malestar social por la amnistía que recogen las encuestas. 

“Faltan muchos meses para saber lo que hace Bruselas y nosotros tenemos que dar esa batalla. Es una de las herramientas que tenemos y es normal que Feijóo la esté usando a tope teniendo en cuenta el peso que tiene el PPE [Partido Popular Europeo]", dice un diputado del comité de dirección del Congreso. Un vicesecretario responde que, antes de la “frustración” que puede general la Comisión Europea si no les da la razón, Feijóo ha tenido que gestionar "la frustración de ver cómo Pedro Sánchez vende España". Varios dirigentes consultados consideran que el pulso en la calle “lo ha capitalizado claramente Feijóo” y a ello atribuyen que Vox haya mostrado su malestar con Génova estos días y se haya quejado de falta de coordinación con el PP.

Feijóo pide a los suyos no entrar al trapo de los envites de la ultraderecha para "no desviar la atención" sobre Sánchez

En la cúpula de Feijóo se defiende la necesidad de alzar el problema a Europa en un intento de “institucionalizar” la respuesta al pacto con ERC y Junts y para “no calentar demasiado la calle”. Vox y otros grupos de ultraderecha convocaron durante el mes de noviembre durante más de dos semanas protestas frente a la sede del PSOE, en la calle de Ferraz de Madrid, y algunas acabaron con cargas de la policía contra vándalos. 

Feijóo ha pedido a los suyos que no entren al trapo de las pullas de Vox sobre la supuesta ruptura de relaciones con Génova (mientras mantienen los gobiernos en coalición en las comunidades…), para “no desviar la atención” de que Sánchez es el principal contrincante a batir.

Estos días se ha visto al portavoz del partido, Borja Sémper, y al portavoz en el Congreso, Miguel Tellado, responder con socarronería a las preguntas sobre ese malestar de Abascal. Así lo despachó Tellado: “Sobre esa ruptura de relaciones, tengo que decirles que realmente yo no sé exactamente qué han roto, voy a tratar de enterarme durante los próximos días”. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio, aunque, pese a los ardides, Vox sigue ahí, como el principal desafío para el PP si quiere volver a la Moncloa.