¿Qué tiene en la cabeza Feijóo?

Las claves de los cambios en el PP: el miedo a perder el control del Congreso, la influencia de Arenas y el empuje de Sémper

Feijóo elige al 'duro' Miguel Tellado para el Congreso y a Carmen Fúnez, para organizar el partido

Feijóo relega a Bendodo en Génova y nombra a Alicia García portavoz en el Senado

PERFIL | El Iniesta peleón de Feijóo

Reunión de Feijóo, este martes, en su despacho tras la reestructuración en el partido, el Congreso y el Senado.

Reunión de Feijóo, este martes, en su despacho tras la reestructuración en el partido, el Congreso y el Senado. / Mudarra / PP

Pilar Santos

Pilar Santos

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Cuatro meses después de ganar las elecciones generales, pero sin opciones para llegar a la Moncloa, Alberto Núñez Feijóo ha remodelado el PP y sus grupos parlamentarios en el Congreso y el Senado.

Como podría decir Mariano Rajoy, el líder de los populares se ha mostrado bastante amarrategui, apenas ha arriesgado nada. Aquí se explican los porqués de sus decisiones conocidas estos días.

Tellado, el hombre para neutralizar revueltas y 'centrar' a Feijóo

Feijóo quiere asegurarse el control férreo de los 137 diputados del grupo parlamentario. No quiere ruido ni disensiones ni versos libres. Por eso ha colocado como portavoz a Miguel Tellado, un hombre de su total confianza, con el que lleva trabajando más de 10 años y que en Galicia ya demostró su tono bronco y su capacidad de coordinación (fue secretario general del PP allí). Entre los portavoces adjuntos cabe destacar que Feijóo recupera para la primera línea a Cayetana Álvarez de Toledo y a Rafa Hernando, ambos con un perfil beligerante como Tellado. Esas características del portavoz, Álvarez de Toledo y Hernando, por contraste, ayudarán a plantar cara a Vox y a que Feijóo parezca más moderado de lo que realmente es.

Tellado, en este año y medio en el que ha estado en Génova como vicesecretario de Organización, con elecciones municipales y autonómicas, ha hecho los cambios en las estructuras territoriales que Feijóo consideraba oportunas y ahora el líder del PP cree que es el turno de atar bien el grupo en el Congreso.

El PP puede pasar momentos delicados en los próximos meses con elecciones importantes en Galicia (a principios de año) y las europeas de junio, y con la siempre espinosa relación con Vox. El dirigente de los populares no quiere sorpresas y que los 137 diputados trabajen como uno. En la cabeza de los conservadores aún está fresca la revuelta contra Pablo Casado cuando le vieron débil y su examiga Isabel Díaz Ayuso (con la ayuda de Feijóo y Juanma Moreno) se lanzó contra él.

El peso de los viejos amigos y la desconfianza de Feijóo

Cuentan en el partido que, cuando Feijóo va a un mitin a Castilla y León, no se va a comer o cenar con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, sino con su antecesor: Juan Vicente Herrera. El hombre que presidió Castilla y León entre 2001 y 2019 es un gran amigo del líder del PP. Ambos coincidieron muchos años en las reuniones del partido cuando eran barones poderosos. Herrera ha sido el que ha sugerido a Feijóo el nombre de Alicia García, que será portavoz en el Senado. Fue candidata a la alcaldía de Ávila en mayo, pero perdió. La senadora ocupó varias consejerías con Herrera y al político gallego le da seguridad el aval del expresidente.

El Senado es básico para el PP esta legislatura porque cuenta con mayoría absoluta y puede complicar la vida al Gobierno: podrá ralentizar la tramitación de leyes (como la de amnistía), condicionar los Presupuestos y aprobar comisiones de investigación de manera continua. Para apoyar a Díaz, recién llegada a esa Cámara, Feijóo ha puesto de secretario general del grupo parlamentario para que colabore con ella a Javier Arenas, otro viejo amigo y barón relevante de la primera década de siglo, como Herrera.

Bendodo, relegado por las encuestas y la relación con Vox

Elías Bendodo pierde peso orgánico después de haber sido coordinador general o, lo que es lo mismo, el número 3 de la formación (ahora lo ocupará oficiosamente Carmen Fúnez). En esta etapa se queda en la vicesecretaría de Política autonómica y municipal y análisis electoral. La última parte del cargo es relevante, ya que Bendodo fue el encargado de gestionar las encuestas de las autonómicas y generales. La mala gestión de las expectativas (Feijóo llegó a decir a la prensa que podría gobernar sin Vox, solo con el apoyo del PNV) contaminó toda la estrategia del PP y finalmente los 137 escaños logrados fueron insuficientes para alcanzar la Moncloa.

El puesto de coordinador general es volante: los populares lo han utilizado en momentos determinados, cuando estaba presidiendo el Gobierno o en esta última etapa, cuando Feijóo quiso colocar en la cúspide a una persona del núcleo duro de Juanma Moreno. El presidente de la Junta de Andalucía le apoyó para alcanzar la presidencia, en pleno choque Casado-Ayuso, y quiso mostrar su agradecimiento. Ahora, la influencia de Moreno, a nivel orgánico, ha quedado mermada y el PP es más de Feijóo que el que hizo en abril de 2022, cuando cogió las riendas.

En estos meses como número 3, al fallo de las expectativas hay que sumar el caos que vivió el PP en junio, cuando varios gobiernos autonómicos dependían de un acuerdo con Vox y no hubo una directriz clara. Internamente se señaló a Bendodo como el culpable de que Carlos Mazón cerrara un acuerdo en tiempo récord con la ultraderecha en la Comunidad Valenciana, sin apurar plazos ni aparentar otras opciones. Tras el subidón del PP en las municipales y autonómicas de mayo, esas alianzas con Vox fueron, según algunos vicesecretarios, el principal error antes de las generales.

Un moderado en la portavocía y cuatro caras nuevas

Borja Sémper, hasta ahora vicesecretario de Cultura y Sociedad Abierta, se queda solo con Cultura y asume ya de lleno el puesto de portavoz. La continuidad del dirigente vasco, que volvió a la política en enero tras un paréntesis de tres años en la empresa privada, es destacable porque mantiene todavía la etiqueta de moderado y, en ese cargo de portavoz oficial puede tener mucho poder para marcar límites ante Vox y compensar la dureza de Tellado.

Sémper, según fuentes de su entorno, quiere "aprovechar todas las nuevas herramientas" de comunicación y apoyarse en "las nuevas dirigentes" que han entrado en el comité de dirección. Se trata de cuatro nuevas vicesecretarias: Paloma Martín, vicesecretaria de Desarrollo Sostenible; Ester Muñoz, vicesecretaria de Sanidad y Educación; Ana Alós, vicesecretaria de Igualdad y Conciliación, y Noelia Núñez, vicesecretaria de Movilización y Reto Digital. Dos pinceladas sobre estos nombres: Martín y Núñez son muy próximas a Isabel Díaz Ayuso y llama la atención que Feijóo, que está gobernando con Vox en autonomías y alcaldías que están suprimiendo las consejerías y concejalías de Igualdad, cree una vicesecretaría para ese asunto.

El líder del PP ha diseñado una cúpula con ocho mujeres (hay que sumar a la portavoz del Parlamento europeo, Dolors Montserrat) y seis hombres: Feijóo, Tellado, Bendodo, Esteban González Pons (continúa de vicesecretario Institucional), Juan Bravo (Economía) y Sémper.

Feijóo, con las nuevas incorporaciones a la cúpula. De izquierda a derecha, Paloma Martín, Ana Alós, Noelia Núñez y Ester Muñoz.

Feijóo, con las nuevas incorporaciones a la cúpula. De izquierda a derecha, Paloma Martín, Ana Alós, Noelia Núñez y Ester Muñoz. / Diego Puerta / PP