Negociaciones tras el 23J

Junts decidirá su posición sobre la Mesa del Congreso en una ejecutiva este jueves

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El secretari general de Junts, Jordi Turull, en un acte de campanya a Banyoles

El secretari general de Junts, Jordi Turull, en un acte de campanya a Banyoles / Nico Tomás / ACN

Fidel Masreal

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El secretario general de Junts per Catalunya, Jordi Turull, ha convocado una reunión telemática de la dirección del partido, la comisión ejecutiva, este jueves a primera hora de la mañana -poco antes del inicio de la sesión constitutiva de las Cortes, prevista para las diez de la mañana-, para decidir la posición del partido en la votación de la Mesa del Congreso de los Diputados. Hasta entonces, el dirigente de la formación independentista pide a todos los dirigentes que mantengan el silencio total sobre las negociaciones y al respecto de las mismas sólo les indica que "todo está por hacer y todo es posible".

La dirección del partido ha sido fiel a esta discreción y fuentes de la misma pronostican que la decisión del jueves será más bien una ratificación de lo que el núcleo duro, encabezado por el 'expresident' Carles Puigdemont, haya fijado previamente sobre la votación del jueves. Al respecto, cunde más bien el pesimismo sobre las posibilidades de alcanzar un primer acuerdo con el PSOE y resto de fuerzas progresistas. "¿Para qué?¿Para lograr un grupo parlamentario propio por unos meses, porque es posible que haya repetición electoral?", reflexiona un dirigente que, como otros, cree que Puigdemont fija unas condiciones y el PSOE está en unas posiciones que hacen muy difícil el acuerdo.

La convocatoria de la ejecutiva se hace de mutuo acuerdo con la presidenta del partido, Laura Borràs, la candidata en Madrid, Míriam Nogueras, y el portavoz en el Senado, Josep Lluís Cleries. La consigna interna es clara: "Ser amos de nuestros silencios y no esclavos de nuestras palabras (o tuits)", según Turull.

La estrategia pasa por una combinación de "humildad y coraje" para no "defraudar" a los electores, según el propio Turull en su comunicación interna, cosa que demuestra una vez más la firmeza de posiciones en la negociación. El secretario general también describe el momento como trascendente y agradece a los suyos la actitud discreta de estos días de negociaciones. La cita del jueves será pues la primera toma de posición colectiva, en base a lo que se haya negociado hasta entonces, tras los comicios del 23J en los que Junts sufrió un retroceso electoral pero logró una posición matemáticamente decisiva para que Pedro Sánchez pueda ser de nuevo investido como presidente del Gobierno.

Los motivos del silencio

La estrategia de silencio decretada en Junts obedece a la decisión del líder de la formación, el 'expresident' Carles Puigdemont, de tomar las riendas de las negociaciones. Y no sufrir interferencias internas. Es conocido que una parte del partido, la de perfil más pactista y moderado, apuesta por negociar una investidura de Pedro Sánchez a cambio de avances en el autogobierno pero sin poner sobre la mesa el bloqueo de la legislatura ni condiciones inasumibles. En cambio, tanto la candidata, Míriam Nogueras, como, sobre todo, Puigdemont y Laura Borràs y su entorno son partidarios de una exigencia máxima basada en reclamar amnistía para los procesados en relación al 'procés' y también el acceso al derecho de autodeterminación.

Para conseguir unidad total, el silencio mediático es una condición necesaria. Condición que, además, es una herramienta negociadora en tanto puede generar tensión en otras filas políticas a la vista de la incertidumbre y falta de información sobre qué va a hacer Junts. Con el silencio se administran también los tiempos de una negociación que, si se lleva a cabo en cuanto a la investidura, no será ni fácil ni rápida en ningún caso dada la magnitud de las diferencias existentes entre el PSOE y Puigdemont. Diferencias de estilo, de fondo, ideológicas y también diferencias alimentadas por la especial situación del 'expresident', desplazado a Bélgica para eludir la justicia española desde 2017.

Por orden de Puigdemont

Es, por tanto, una cierta guerra de nervios y la administración unificada de los mensajes lo que motiva la cerrazón informativa en Junts, de la mano y por orden de Puigdemont, de común acuerdo con Turull y Borràs. Por eso el 'expresident' receta "paciencia, perseverancia y perspectiva", en un reciente tuit, y constata que a medida que crece el nerviosismo "sube la subasta". En este sentido, el silencio de Junts también se contrapone a la posición de ERC, que ha fijado condiciones para la negociación de la Mesa del Congreso y la investidura y ha constatado que no habrá posición conjunta con JxCat en estas conversaciones.

Respecto a las votaciones del Congreso, Junts ha sugerido en algún tuit que no se moverá a cambio de promesas concretas como el uso del catalán en las Cortes o la predisposición del PSOE a conceder a JxCat y ERC grupo parlamentario aunque no se den las condiciones legales para ello. Disponer de grupo en el Congreso representa tener mucha más cuota de intervenciones en las sesiones y, además, un incremento notable de ingresos respecto a si se forma parte del grupo mixto. Pero Junts trata de mantener una posición de máximos y jugar todas las posibles cartas para hacerse valer frente a ERC y también respecto a los electores y los sectores más radicales del independentismo, reacios a cualquier tipo de pacto con el PSOE.