Cita con las urnas

Los 5 retos del PP en las elecciones municipales de Catalunya

La fragmentación lastra las expectativas de las derechas en Barcelona

¿Quién ganará las elecciones? Estas son las predicciones más allá de las encuestas

Alejandro Fernández

Alejandro Fernández / ACN / MARTA SIERRA

Carlota Camps

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El PP solo gobierna en dos ayuntamientos en Catalunya: Pontons, un municipio del Alt Penedès de 500 habitantes, y Gimenells, un pueblo de casi 700 vecinos en la frontera con Aragón. Los populares esperan revertir este escenario el próximo 28 de mayo, al menos recuperando alguno de los enclaves importantes que han tenido, como Badalona o Castelldefels, y recobrando trascendencia en Barcelona. Después de los malos resultados de 2019, donde pasaron de 214 concejales a tan solo 67 y quedaron fuera de muchos ayuntamientos importantes, la dirección del partido aspira a convertir estos comicios en el inicio de la recuperación del PP. Estos son los principales retos del partido:

Recuperar poder en Barcelona

En la capital catalana hasta cuatro partidos lucharán por un mismo saco de votos en el flanco de la derecha constitucionalista: PP, Ciutadans, Vox y Valents. Pero según las encuestas, solo los populares tienen asegurada su entrada al consistorio. Por ello, la candidatura de Daniel Sirera intentará erigirse como el voto útil y convencer a los votantes de las otras tres formaciones que es mejor votar al PP, que echar a perder la papeleta confiando en un partido sin opciones.

Según el alcaldable, si todos los votos fueran a su candidatura, estarían dentro de las quinielas para gobernar. "Empataríamos en número de concejales con Ada Colau, Xavier Trias y Jaume Collboni y superamos a ERC", aseguraba hace unos días Sirera a este diario. Actualmente, este resultado parece imposible, pero su objetivo es ser la única de las cuatro candidaturas que supere el umbral del 5% el próximo 28-M, para que de aquí a cuatro años haya podido hacerse con todo -o la gran mayoría- de este espacio político.

Gobernar en Badalona y Castelldefels

En 2011, los populares consiguieron la alcaldía de dos ciudades importantes: Badalona -cuarta ciudad de Catalunya con 217.741 habitantes- y Castelldefels -con una población de 66.375 vecinos-. Xavier García Albiol y Manu Reyes, respectivamente, revalidaron la victoria en 2015 y en 2019, pero no pudieron gobernar porque la oposición les hizo un pacto a la contra -salvo un breve periodo de un año (entre 2020 y 2021) que Albiol consiguió volver al poder-.

Ahora, los dos candidatos tienen claro que solo con una mayoría absoluta se aseguraran la vara de alcalde. Según fuentes populares, Albiol tiene más garantizado conseguirlo, mientras que Reyes está a unos "300 votos" de alcanzarlo. Por ello, ha optado por intentar eliminar la competencia, fichando al candidato de Cs y a su 'número dos' a una semana de cerrar las listas, aunque los naranjas han logrado presentar una papeleta alternativa.

Terminar la OPA a Cs

Comerse el espacio que deja Ciutadans es, de hecho, uno de los principales objetivos de los populares a nivel general y, en especial, en el área metropolitana, después que en 2019 el auge de los naranjas dejara los populares fuera de muchos de estos ayuntamientos. Concretamente, de los 36 municipios que hay en el área metropolitana, el PP solo tiene representación en seis. Más allá de Badalona y Castelldefels, donde disfrutan de mucha fuerza, y los dos de Barcelona, tienen un concejal en Hospitalet, otro en Gavà y uno más en Esplugues de Llobregat. Una situación muy diferente de la de 2015, cuando sacaron representantes en hasta 27 de los municipios del área metropolitana. Según fuentes del PP, el objetivo es recuperar representación en estas poblaciones y, si se puede, tener "la llave" del gobierno para poder condicionar las políticas que se lleven a cabo.

Recuperar el poder de las siglas

A pesar de que las elecciones municipales siempre han sido un tanto esquivas para los populares, la dirección del partido espera que sean el inicio de la recuperación de las siglas, tras las últimas debacles. En el Parlament, llevan dos legislaturas en el grupo mixto y no consiguieron aportar más que dos diputados al grupo de los populares en el Congreso en 2019, de los 48 que se deciden en Catalunya. Ahora, con Ciutadans en caída libre, el PP espera recuperar terreno y volver a ser el referente del 'constitucionalismo' de derechas en Catalunya. Desde la dirección de la formación, consideran que los comicios tiene que servir para "recuperar implantación territorial", muy "tocada" desde las últimas elecciones. "Hay pocos municipios con representación y esto provoca una pérdida de la estructura del partido", reconocen, y ven el 28-M como la "primera oportunidad" para revertirlo.

Recoser el partido

Además, la recuperación electoral también debería llevar a una mejor situación interna dentro del partido, que en los últimos años ha sufrido varias fugas y ha quedado tocado por la apuesta de la dirección por candidatos mediáticos y de fuera de la cantera interna. En Barcelona, Sirera ha optado por recuperar, para los primeros puestos, nombres históricos del partido como Juan Milián o Ángeles Esteller, pero también ha repescado al díscolo Santi Fisas. Y no ha sido el único. En Tarragona, se ha optado por Maria Mercè Martorell, que fue concejal entre 1995 y 2007, cuando se dio de baja del partido por discrepancias. También en Girona el PP ha dejado los experimentos y ha elegido a un histórico, Jaume Veray.