Cita en la Cámara catalana

Debate de política general: Aragonès exhibirá en el Parlament la cohesión temporal en el Govern

Pere Aragonès y Jordi Puigneró, a su llegada a la reunión semanal del Govern.

Pere Aragonès y Jordi Puigneró, a su llegada a la reunión semanal del Govern. / EFE / MARTA PÉREZ

6
Se lee en minutos
Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

Escribe desde Barcelona

ver +
Fidel Masreal
Fidel Masreal

Periodista

ver +

Pere Aragonès se presenta este martes ante el Parlament, en su primer debate de política general como 'president', en una situación bastante mejor de lo que muchos preveían hace tan solo una semana, cuando el republicano chocó violentamente con Junts, a cuenta de la alineación catalana en la mesa de diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez. Esa mejoría se debe a, por un lado, una política de gestos mutua, entre republicanos y posconvergentes, basada en que los primeros no quieren ser quien rompa con el socio y los segundos no quieren abandonar el barco, aún no. Y, por el otro, la aprobación de un documento, el plan de Govern, que compromete a todo el Executiu, más allá de pactos previos de partidos. Ello permitirá a Aragonès exhibir un Govern cohesionado. Aunque con una bomba de relojería en su seno que, tarde o temprano, habrá que abordar: la alineación de Junts en la mesa de negociación. Es decir, el propio origen de una crisis que se ha cerrado en falso. Una frágil unidad que, por ahora, ha sobrevivido incluso a la segunda detención de Carles Puigdemont.

El plan de Govern es un salvavidas por lo que dice y por lo que no dice. Una manual de urbanidad sobre cómo conducirse ambos partido. Las 1.572 medidas, en todos los ámbitos de gobierno, permiten presumir de una vocación ejecutiva. Y, además, por exclusión, permite civilizar las diferencias entre ERC y Junts dejando campo libre a la discrepancia en aquellos puntos que no se incluyen en la hoja de ruta. El del martes será, por tanto, el debate del plan de Govern y difícilmente Aragonès se saldrá de ese guion, por cuanto es el que le garantiza esa aura de cohesión. Labrada, por ejemplo, en imágenes, la del 'president' y su vicepresidente, Jordi Puigneró, entrando risueños en el Consell de Govern del martes; en declaraciones templadas, como las del 'conseller' de Economia, Jaume Giró, el miércoles, en Catalunya Ràdio y en guiños, como que Aragonès aceptara incluir en el Pla de Govern añadir un quinto eje, que lleva la marca de su vicepresidente ( el de la economía "del conocimiento, digital y emprendedora") a sus cuatro ejes ya tradicionales (las "transformaciones democrática, verde, feminista y social).

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es recibido por la formación de gala de los Mossos d’Esquadra junto al ’president’, Pere Aragonès, este 15 de septiembre de 2021 antes de su reunión bilateral y de la mesa de diálogo sobre Catalunya, en el Palau de la Generalitat, en Barcelona.

/ Ferran Nadeu

Otra cosa es que, seguramente, Aragonès se ciña, en el discurso a sus cuatro puntos fetiche. Los que viene repitiendo desde la campaña electoral, la investidura (la fallida y la exitosa) y que realice un pormenorizado desglose de buena parte de las 1.572 medidas del plan, amparadas en esos ejes.

Temor en Palau

¿Es todo color de rosa en el lado republicano del Govern? No. Fuentes sitas en el Palau de la Generalitat afirmaron a este diario que "temían que Junts, como grupo parlamentario" intente tensar al Govern. Sería, reconoce esta fuente, un remedo del famoso 'meme' viral en que Spiderman lucha contra Spiderman. En este caso, Junts-partido tensando a Junts-Govern. Los episodios posteriores al arresto de Puigdemont en Cerdeña dan argumentos a este temor: mientras los 'consellers' de Junts cerraron filas con Aragonès y le flanquearon en la lectura del comunicado que "condenaba" la detención pero también reivindicaba la vía del diálogo, dirigentes del partido se dedicaron a abominar de la estrategia de ERC y a exigirle que se levante de la mesa.

ERC teme que JcxCat trate, esta semana en el Parlament, de tensar el Govern en el que participa. "¿Con qué Junts nos encontraremos?", se pregunta Esquerra

Para muestra, otro botón. Dos días después de que el plan de Govern, aprobado por todos, también por los 'consellers' de Junts, sancionará la voluntad del Executiu de reformar la ley del audiovisual del 2005, el grupo parlamentario de JxCat entró en el registro del Parlament una propuesta de nueva ley del audiovisual. "El problema", analiza un republicano, es que "no sabemos quién manda en Junts" y añade, por ejemplo, que la interlocución entre partidos a veces cuesta porque Jordi Sànchez "solo quiere despachar con el 'president'". "¿Con qué junts nos encontarremos en el debate?", se pregunta una voz de ERC en alusión crítica a lo que él entiende que es un coro de voces asincrónico.

Tic, tac

Y de fondo, la bomba temporal, la mesa de diálogo. ¿Cuánto puede durar un Govern entre un partido de centro-izquierda y otro de centro-derecha, es decir, ideológicamente distintos y opuestos, y que gobiernan porque hay una causa mayor, la independencia, si en este punto decisivo difieren tanto? "Nosotros no echaremos a Junts", aseveró una fuente con mando en plaza de ERC que también aceptó que los republicanos no pueden ser los únicos agentes independentistas en las mesa de diálogo.

La nueva fase de la mesa de diálogo, basada en reuniones "discretas", abre la puerta a ampliar la nómina de negociadores

El plan de Govern insiste en que es una mesa entre gobiernos, algo que encaja a todos, por cuanto entienden lo que quieren entender. Unos, ERC, que afecta solo a 'consellers' y los otros, JxCat, que el Executiu puede delegar en externos. Como Jordi Turull, Jordi Sànchez y Míriam Nogueras, los que propusieron el día del plante de Aragonès. En entrevista a EL PERIÓDICO, la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, aseguró que la próxima mesa se celebraría cuando hubiera algún acuerdo. Aragonès aseveró que ahora se abría un periodo de negociaciones, las 'discretas', que permite ampliar el perfil de los negociadores. Esa puede ser la vía para retrasar la activación de la bomba temporal.

Liderazgo y fortaleza

En el discurso del martes, según señalan fuentes de Palau, Aragonès reafirmará la apuesta por la vía de negociación y la defensa, de nuevo, del referéndum de autodeterminación y la amnistía. Y describirá que su Executiu (a diferencia del de Quim Torra --esto no lo dirá, pero quedará en el aire) ha recuperado la fortaleza institucional para liderar los cambios. Liderazgo y Pere Aragonès. Los republicanos saben que si estos conceptos terminan por no chirriar en los oídos de los electores, mejor les irá en un futuro. Y tratan ahora de extender el subidón interno que creo en los cuadros medios y altos de ERC el plante ante Junts de la semana pasada.

Noticias relacionadas

También habrá capítulo aparte para la lengua catalana, con especial atención a la ley del audiovisual del Gobierno central. Para Aragonès la defensa del catalán es innegociable. Estructural. No cargará las tintas, por cuanto en este momento "las cosas se están moviendo", en referencia a que hay conversaciones entre ambos ejecutivos, apunta un 'fontanero ' de Palau. Y este martes será, aún, demasiado pronto para que haya concreciones.