Cita de la mesa de diálogo en Barcelona

Aragonès subraya que se inicia "una nueva fase para Catalunya"

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es recibido por la formación de gala de los Mossos d’Esquadra junto al ’president’, Pere Aragonès, este 15 de septiembre de 2021 antes de su reunión bilateral y de la mesa de diálogo sobre Catalunya, en el Palau de la Generalitat, en Barcelona.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es recibido por la formación de gala de los Mossos d’Esquadra junto al ’president’, Pere Aragonès, este 15 de septiembre de 2021 antes de su reunión bilateral y de la mesa de diálogo sobre Catalunya, en el Palau de la Generalitat, en Barcelona. / Ferran Nadeu

3
Se lee en minutos
Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

Escribe desde Barcelona

ver +
Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

Especialista en información de Gobierno y PSOE.

Escribe desde Madrid

ver +

Siempre que se aborda la dualidad entre lo que se ve y lo que se oye aparece el ejemplo del archifamoso debate entre Richard Nixon y John Fitzgerald Kennedy. Los que lo escucharon por la radio dieron la victoria al primero, los que lo siguieron por televisión, la mayoría, se la concedieron al segundo. En la segunda reunión de la mesa de diálogo, convertida en un cara a cara de casi dos horas entre los dos presidentes, Pedro Sánchez y Pere Aragonès, se dio un fenómeno parecido. Los que vieron las imagen del presidente del Gobierno en el Palau de la Generalitat reuniéndose con el de la Generalitat; la de la propia mesa, con todos los participantes sentados, también Sánchez, pueden deducir que, como señaló Aragonès en su comparecencia: "Hoy es un día importante para Catalunya. Se inicia una nueva fase. Empezamos este proceso de negociación y esta vez debe de permitir avanzar hacia una resolución democrática".

Cierto es que, aquellos que siguieron el acontecimiento solo por la radio, escucharon a ambos presidentes aseverar que los postulados de uno y otro se hallan lejos, muy lejos. Que se inicia un "diálogo sin plazos", coincidieron ambos del que, Aragonès, aseveró que espera contar con concreciones y destacó la voluntad de trabajo. Dos cumbres en una, donde los participantes prefirieron acogerse al vaso medio lleno.

El jefe del Govern destaca que se ha reiterado "el reconocimiento institucional mutuo" y que se hallan ante "un conflicto de naturaleza política"

Así, Aragonès recordó que "el clamor de la sociedad catalana" cuando se manifestó tras la sentencia del 'procès', en 2019, el conocido 'Sit and talk', es decir, la exigencia al Estado a que se sentara a negociar con el independentismo. "Esto ya se ha producido. Y lo de hoy no es un segundo encuentro, sino el reinicio" del diálogo, enfatizó.

Reiterar más que avanzar

Avances, pues, formales y concretos, pocos. "Hemos reiterado", se explayó el 'president', "el reconocimiento institucional mutuo y que nos hallamos en un conflicto de naturaleza política que requiere de una solución democrática refrendada por la ciudadanía".

La única novedad, quizá, fue la aparición de la negociación sin plazos. Algo que Aragonès vio compatible con la moción de confianza a la que se someterá en 2023, merced al pacto con la CUP, por cuanto espera que "las concreciones" vayan apareciendo en las reuniones, públicas, pero también "discretas", que se van a celebrar en los últimos meses.

Aragonès retorna al discurso de la estanqueidad de cuestiones: una cosa es la mesa de negociación y, la otra, los Presupuestos

Teniendo en cuenta que la legislatura española finaliza el mismo 2023, en otoño si no hay anticipo, se le preguntó al también dirigente de ERC si el sostén de este Gobierno, vía Presupuestos Generales del Estado, formaba parte de esa "construcción de confianzas" entre bandos al que él mismo apeló varias veces. Aragonès retornó, entonces, al discurso de la estanqueidad de cuestiones: una cosa es la mesa de negociación y, la otra, los Presupuestos.

El socio ausente

Noticias relacionadas

Algo parecido sucedió con El Prat. "No nos hemos extendido mucho sobre el aeropuerto, porque la cuestión hoy era otra", aseveró antes de concluir que la distancia seguía siendo muy grande entre ambos gobiernos, en esta cuestión.

Acerca de la ausencia de sus socios de Junts en la mesa, Aragonès afirmó que participaría de los resultados a su vicepresidente, Jordi Puigneró, y recordó que la delegación catalana, por ser del Govern, representaba a todos los catalanes. Fuentes republicanas dijeron que "no les constaba" que a lo largo de este miércoles hubiera habido ningún acercamiento entre los dos socios.