Proteger a colectivos amenazados

Las medidas vigentes del Plan contra los delitos de odio

Agentes de la Policía Nacional.

Agentes de la Policía Nacional. / Europa Press

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Miguel Ángel Rodríguez
Miguel Ángel Rodríguez

Periodista

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Patricia Martín
Patricia Martín

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Especialista en sanidad, igualdad, violencia machista, infancia, consumo

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A raíz de que los ataques homófobos estén aumentando, especialmente en gravedad, en España y en una semana donde ha tenido especial eco una denuncia sobre un caso que resultó ser falso, Pedro Sánchez ha convocado de urgencia y presidido la Comisión de seguimiento para el plan contra los delitos de odio. A su término, se ha anunciado que se actualizará la estrategia vigente contra este tipo de ataques y se adoptarán los cambios pertinentes para que "aquellos grupos que quieren devolver el odio a las calles de España no puedan conseguirlo".

Así, se ha recalcado que próximamente se crearán grupos contra este tipo de delitos en Policía y Guardia Civil, además de reforzar los mecanismos de coordinación entre fuerzas de seguridad del Estado y policías autonómicas y locales (los Mossos anunciaron el pasado febrero también una unidad específica para investigar delitos de odio). Se desarrollarán nuevas herramientas de evaluación de riesgo y se mejorará la asistencia a las víctimas. Pero, mientras estas nuevas iniciativas se hacen realidad, existen un puñado de medidas ya vigentes en el actual Plan de acción de lucha contra los delitos de odio. ¿Cuáles son las más relevantes?

Elaboración de estadísticas

El documento, aprobado en enero de 2019, pone especial énfasis en la necesidad de "perfeccionar la recogida y tratamiento de los datos estadísticos" de delitos de odio con el objetivo de poder realizar un análisis en profundidad. Además, se recoge la realización de un informe anual sobre la evolución de este tipo de ilícitos. En el último dosier, referido a 2020, se señala que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tuvieron constancia de 1.334 delitos de odio -un 16,5 % menos que en 2019-. De todos estos, 277 fueron por razones de orientación sexual e identidad de género.

Identificar los espacios de vulnerabilidad

El plan, que fue elaborado por el Ministerio del Interior -ya se estaba trabajando antes de la reunión presidida por Sánchez en un nuevo proyecto para el trienio 2022-2024- establece una serie de medidas para identificar los espacios y las situaciones en los que los colectivos vulnerables se encuentran especialmente inseguros o en una situación de riesgos. Para ello, se plantea la cooperación con "testigos prioritarios", como agentes de seguridad privada, porteros de locales de ocio, taxistas..., con el objetivo de establecer los espacios, situaciones y franjas horarias que provocan mayor inseguridad. En la encuesta sobre delitos de odio de 2021 elaborada por el Ministerio del Interior, un 42,56 % asegura que siempre o habitualmente evita ciertos lugares para no ser victima de delito de odio.

Incentivar las denuncias

Según la misma encuesta, un 89,24% de las personas que sufrieron delitos de odio no presentaron ninguna denuncia. A este respecto, el plan busca "fomentar y mejorar" las denuncias de este tipo de hechos mediante la elaboración de una guía de buenas prácticas, la promoción de la actuación de abogados especializados en apoyo a las víctimas e incentivando que las organizaciones de colectivos vulnerables reporten los incidentes de los que tengan conocimiento para que se pueda hacer un seguimiento sobre la posible presentación de la denuncia, siempre preservando el anonimato de la víctima.

Además, en la aplicación móvil ALERTCOPS se ha incluido un botón específico de delitos de odio para que las víctimas "puedan ser asesoradas sobre esta problemática".

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Contrarrestar el odio en las redes

Ante el auge de los delitos de odio en internet, el documento vigente recoge como uno de sus principales objetivos "contrarrestar el discurso de odio en redes sociales". Para ello, se establece el uso de nueva tecnologías que puedan identificar patrones o tendencias en delitos de odio para ser analizados y estudiados por los distintos cuerpos policiales. Además, se prevé la preparación de contenidos que puedan contrarrestar este tipo de discursos del odio, así como fomentar la Oficina Nacional de Delitos de Odio como enlace con los proveedores de servicios de internet para facilitar y agilizar la retirada de contenidos.

Coordinación policial y formación

El plan vigente ya establecía que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado debían intensificar su coordinación para hacer frente a los delitos de odio y que era necesario involucrar a los agentes de Cuerpos de Policía Local para intercambiar información. En la cita presidida por Sánchez este 9 de septiembre se ha decidido acelerar en este campo, dadas las últimas cifras de posibles delitos de odio y el número de agresiones registradas. Además, el plan que está en vigor ya establece numerosas medidas relativas a la formación de los agentes sobre protección de derechos humanos y rechazo a los delitos de odio, participar en programas de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales o la creación de un grupo avanzado e estudio de los delitos de odio en el que participen distintas administraciones.