La endiablada investidura

El VAR del pacto Aragonès-Borràs

  • En el acuerdo para ungir a la posconvergente como presidenta del Parlament, ERC y JxCat consensuaron un párrafo que ambas fuerzas después moldearon al gusto

Pere Aragonès y Laura Borràs, durante la fallida sesión de investidura.

Pere Aragonès y Laura Borràs, durante la fallida sesión de investidura. / AFP

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Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

Escribe desde Barcelona

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Cuando los comunicados y acuerdos a los que llegan dos partes deben escrutarse con la ayuda de una lupa, o por ser modernos, del VAR (el sistema de videoarbitraje empleado en el fútbol), es que la situación es de máxima tensión. Y eso es, exactamente, lo que sucede entre ERC y JxCat. Por ejemplo, en la negociación que derivó en la elección de Laura Borràs como presidenta del Parlament y que los republicanos mantienen que fue fruto de un pacto que implicaba la reciprocidad en el voto de los posconvergentes en la investidura del 26 de marzo de Pere Aragonès, que resultó fallida. Y como sucede en las lides futbolísticas, por ejemplo con el roce del balón en un brazo, quien quiera ver una cosa, la verá. Y el que quiera entender lo contrario, también. 

Según coinciden fuentes de ambos partidos, tras la negociación se pactó la redacción de un párrafo que, luego, cada uno, incluyó en su propio comunicado y trufó a la propia conveniencia.

El párrafo consensuado reza: “Cerrado el acuerdo para la articulación del resultado de las urnas del pasado 14-F y la constitución de la Mesa del Parlament con mayoría independentista, los dos grupos parlamentarios se conjuran a seguir con los trabajos ya iniciados que deben permitir cerrar las grandes prioridades de la legislatura y la elaboración del plan de Govern, así como la estructura del mismo, con el compromiso de llevar a cabo la investidura de Pere Aragonès, en primera votación, y dentro del plazo establecido, situando el límite del mismo el 26 de marzo”.

Captura del texto acordado por ERC y Junts para votar a Laura Borràs a cambio de investir a Pere Aragonès

/ EP

Y ahora es cuando empieza el juego de las siete diferencias entre este párrafo consensuado y cada uno de los comunicados de ambos partidos y entre estos. Por ejemplo, el de Junts reproduce ese párrafo con alguna ‘morcilla’. Así, se puede leer que ambos partidos se conjuran para seguir los trabajos iniciados que deben permitir cerrar “las bases estratégicas de la legislatura del 52% independentista”. No es cosa menor la aparición en el texto posconvergente de lo que, dos meses después, propicia la crisis actual. Sin duda el original (“las grandes prioridades de la legislatura”) les debió de parecer equívoco.

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Los republicanos no les andan a la zaga y proclaman, eso sí, fuera de ese párrafo pactado, que “tras cuatro semanas de trabajo conjunto y tras cerrar” el acuerdo de la Mesa del Parlament, ambos partidos “han llegado a un principio de acuerdo para articular la estrategia de la próxima legislatura”. Ocho semanas después, el tal acuerdo ni se atisba, hasta el punto de tener que sacarlo de la negociación. En resumen, Junts añade la parte estratégica a los deberes pendientes y ERC lo da ya por pactado. Dos meses después, todo salta por los aires por una cuestión que ya se anunciaba en marzo.

En el comunicado de Junts también desaparece la palabra “compromiso” (“de llevar a cabo”) que se sustituye por “para culminar con la investidura” de Aragonès. Curiosamente, en el comunicado republicano se utiliza la misma fórmula, sin el “compromiso”, algo bastante inexplicable porque supone alejar el agua de su molino.