La endiablada investidura

ERC cierra la puerta a una coalición con Junts antes de la investidura y ya negocia con los 'comuns'

  • Aragonès critica el bloqueo de JxCat en la cuestión estratégica y Vilalta dice sentirse "estafada"

  • Sànchez amenaza ahora con no dar apoyo a la investidura del republicano e ir a la repetición electoral

Pere Aragonès y Jordi Sànchez, el pasado 23 de marzo.

Pere Aragonès y Jordi Sànchez, el pasado 23 de marzo. / Bernat Vilaró / ACN

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Xabi Barrena
Xabi Barrena

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Fidel Masreal
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Daniel G. Sastre
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No es una jugada táctica. Vamos a intentar un Govern en solitario”. Son palabras de este lunes de Marta Vilalta que tratan de contener el inevitable escepticismo que provoca toda decisión política, en general, y, en esta coyuntura en particular, de ERC y Junts. Los republicanos, vía sus dos líderes extramuros, Pere Aragonès y Vilalta, cerraron la puerta a un pacto de Govern con los posconvergentes antes de la eventual investidura del actual 'president' doblemente en funciones. La prioridad es que el reloj no agote el plazo. Y para ello, Esquerra ya se puso a negociar con En Comú Podem (ECP). 

Con todo, la situación sigue deslavazada. Primero porque el apoyo que Junts prometió gratuito hace unas semanas, ahora se limita a cuatro votos para que los republicanos se entiendan sí o sí con los 'comuns'. ¿Para qué? Para que quede claro, según aseveró Jordi Sànchez en Catalunya Ràdio, que Esquerra abjura del independentismo. Huelga decir que es una interpretación que ERC causa pasmo. Segundo porque, según anunció otra voz de Junts, Elsa Artadi, el domingo, de gratuitos, nada. Habrá que negociarlos.

 

Tercero porque, si bien ERC considera que ya no hay opción de que los posconvergentes entren en el Govern antes de la investidura, sí señalaron que una vez superado el ungimiento de Aragonès se abre un periodo de cuatro años que podría dar pie a un Govern de coalición. Y si ese es el pensamiento de los republicanos, cabe suponer que lo que pretenden es que los 'comuns' presten apoyo al presidenciable sin entrar en el Executiu. Pero los posecosocialistas sí quieren entrar en el Palau de la Generalitat, aunque no hacen de ello una línea roja.

Cuestiones programáticas

De momento, en la reunión de este lunes, la prioridad marcada por los 'comuns' es cerrar un acuerdo rápidamente. Se supone que para cortar el camino de vuelta de los posconvergentes a un eventual acuerdo estratégico sobre el 'procès'. En la cita entre ERC y ECP se abordaron cuestiones programáticas. Como salud, acción climática, feminismo y reactivación económica -además de la mesa de diálogo y la situación de los presos-, y que con los posconvergentes se tardó más de un mes en abordar. 

Y cuarto y último. Y como consecuencia de todo lo anterior, la amenaza de la repetición electoral se cierne sobre el Parlament.

Y es que el secretario general de Junts per Catalunya amenazó a ERC con no apoyar la investidura de Pere Aragonès pese a que el propio Sànchez afirmó en una conferencia el 23 de marzo: "Que nadie se equivoque, JxCat no especulará ni jugará al cálculo de nuevas elecciones ni propondrá un candidato ni condicionará quien ha de ser el candidato de ERC". Este lunes en cambio ha afirmado: "No se puede pretender ganar todo un Govern con 33 diputados".

Los "volantazos de ERC"

El dirigente independentista ha acusado a Pere Aragonès de dar un "giro brusco de volante" que "pone en riesgo" el trabajo negociador. "Es tan importante saber perder como ganar", ha añadido en un tono contundente en el que no ha garantizado el apoyo al candidato republicano, argumentando que ello depende de qué acuerdo se alcance con los 'comuns'.

Sànchez ha revelado que explicó a ERC hace unas semanas que si "cerraban un acuerdo de Govern con los 'comuns'" y les presentaban a ellos el programa, Junts "valoraría" evitar ir a nuevas elecciones. Y añadió que "ERC se ha de decidir si quiere hacer un acuerdo con los 'comuns' y renunciar al independentismo" o logra convencer a los 'comuns' en favor de la independencia.

Es decir, que Junts no garantiza en ningún caso los votos necesarios para Aragonès y ya lanza el argumento de que las bases, a las que anunció que consultará, tendrán la última palabra. Unas bases absolutamente excitadas contra ERC. Un enojo alimentado por el discurso de Sànchez. "No es razonable una investidura con 33 diputados con la promesa de llegar más tarde a un acuerdo", espetó en Catalunya Ràdio.

Las duras palabras de Sànchez, desde Lledoners, se produjeron después de la intervención de Aragonès en TV3. El candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat afirmó que desea poder contar con los 32 votos de JxCat y no solo con cuatro para ser investido ‘president’, pero ha rechazado la posibilidad de renegociar todavía una coalición con este partido antes de la investidura. Y al hilo del supuesto precio a pagar por el apoyo de esos cuatro diputados, como señaló el domingo Artadi, el republicano advirtió que si los posconvergentes “ponen nuevas condiciones, que lo expliquen”. Vilalta, por su parte, aseveró que no se imaginaba "en ningún caso que Junts rompa con la palabra dada”.

"No podíamos continuar dando vueltas" al mismo escollo, ha indicado Aragonès al justificar por qué ERC ha decidido optar por un Govern en solitario dando por terminada la negociación con JxCat, tras 80 días sin poder alcanzar un acuerdo. La secretaria general adjunta fue, horas más tarde, más contundente: “Nos hemos sentido estafados por Junts y su capacidad de bloqueo”.

Cuatro años por delante

¿Habrá nuevas reuniones entre ERC y Junts per Catalunya? Según Aragonès sí, pero para abordar al apoyo de la investidura, y "si quieren entrar en el Govern, ya lo hablaremos más adelante", sentenció.

En lo único que se pusieron de acuerdo todas las partes fue en confirmar que el desencuentro entre ambas fuerzas obedece a quién ejercerá el liderazgo del 'procés', tal y como adelantó este diario en marzo.

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Así, Aragonès dejó claro que para él resulta inaceptable que se quisiera "tutelar" al Govern desde el Consell per la República (CxR) y que la voluntad de Junts de que cualquier negociación con el Estado tenga que pasar por el CxR suponía dejar al 'president' electo un escalón por debajo de Carles Puigdemont.

Sànchez negó vehementemente esa voluntad de tutela y minutos después el CxR -entidad creada por Puigdemont, y donde la CUP no forma parte de los órganos de dirección y ERC solo lo está nominalmente- aseguró que no pretende hacer sombra a la figura del futuro 'president' republicano. Eso sí, el Consell en su comunicado lanzó la exigencia de un pacto entre independentistas y señaló a ERC como responsable de abandonar la negociación.