Reacciones de los partidos

El apoyo de la Moncloa al suplicatorio de Puigdemont molesta a sus socios

  • El PSOE y Podemos vuelven a plasmar sus discrepancias sobre la crisis en Catalunya

  • ERC avisa de que los pactos con el Gobierno corren peligro tras la votación en la Eurocámara

González Laya, sobre Puigdemont: Los problemas de Catalunya se resuelven en España. / EUROPA PRESS / EDUARDO PARRA / VÍDEO: EFE

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Nada de lo ocurrido en el suplicatorio de Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí supone una sorpresa. El Parlamento Europeo apoyó retirar la inmunidad al ‘expresident’ de la Generalitat y los ‘exconsellers’, que ahora pueden volver a verse sometidos a procesos de extradición. Las posiciones estaban claras. Los socialistas, junto a los liberales, la derecha y parte de la ultraderecha, votaron a favor. El otro socio de la coalición, Podemos, votó en contra, igual que el resto de aliados tradicionales del Gobierno: los nacionalistas e independentistas. Y sin embargo, pese a que su desenlace era de sobras conocido, el suplicatorio aumentó las tensiones dentro del Ejecutivo y molestó a los grupos en los que este suele apoyarse en el Congreso. 

La parte socialista del Gobierno, mayoritaria y a cargo de los ministerios considerados de Estado, como Justicia y Exteriores, celebró este miércoles la retirada de la inmunidad. Quieren que Puigdemont, Comín y Ponsatí sean juzgados en España. El camino para llegar allí todavía es largo, y a tenor de los precedentes, difícil. El pasado enero, los tribunales belgas denegaron la extradición del también ‘exconseller’ Lluís Puig. Pero se ha dado “un paso”, explican en la Moncloa. 

A primera hora de la mañana, tras conocer el resultado de la votación, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, celebró que la Eurocámara reconociese la “solidez del Estado de Derecho en España” y el “trabajo” de sus tribunales. “Los problemas de Catalunya se resuelven en España, no en Europa”, dijo. “Estamos satisfechos”, añadió después la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero.

El Ejecutivo quiere que el ‘expresident’ sea juzgado en España y aplaude el paso dado en Estrasburgo

 

La visión de Podemos es radicalmente distinta. Su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, se mostró “sorprendido” por el apoyo del PSOE al suplicatorio (pese a que el partido de Pedro Sánchez siempre ha mantenido la misma posición), alertó de los riesgos de “judicializar” el conflicto y subrayó que sus socios de coalición habían votado junto a Vox. Los socialistas contestaron que Podemos se había situado al lado de los ultraderechistas del Frente Nacional francés. "No entiendo la posición de quien ha votado en contra. Se trata de que la Justicia haga su trabajo ", señaló la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra. 

El enfado del aliado

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Las distintas visiones de socialistas y morados ante la crisis territorial son evidentes. No se ocultan. Cuando firmaron el acuerdo de coalición, ambos partidos dejaron claro que mantendrían sus tesis sobre este sensible asunto y que serían los socialistas quienes tendrían la última palabra en el seno del Gobierno. Pero con su apoyo al suplicatorio, el PSOE también ha provocado malestar en sus socios parlamentarios, a los que necesita para sacar adelante las iniciativas parlamentarias. 

Sobre todo, a ERC. Su portavoz en la Cámara baja, Gabriel Rufián, advirtió de que a partir de ahora la fluida relación con el Gobierno, que ya se ha visto trastocada a raíz de las elecciones catalanas, podría cambiar. “Si siguen así, lo acabarán celebrando en sus casas, no en la Moncloa”, dijo, en alusión al papel crucial que tuvo su partido en la investidura de Sánchez. Fuentes de la Moncloa atribuyeron sus palabras a la negociación de los republicanos con JxCat y la CUP para retener la Generalitat. Y de nuevo, insistieron en que el PSOE siempre había estado a favor de retirar la inmunidad de Puigdemont. “Aquí nunca nos hemos engañado. Todos somos conscientes de lo que pretende el otro”, concluyó Montero.