La lacra de la corrupción

Los disgustos judiciales del PP que ha presenciado su sede de la calle Génova

  • El presunto pago con dinero negro de su reforma se juzga ahora en la Audiencia Nacional

  • Fue registrada en 2013 por orden del juez Pablo Ruz para recabar información sobre la caja b

  • En ella se destruyeron los ordenadores de Bárcenas y Cospedal se reunió con Villarejo

La sede del PP en la calle de Génova, en Madrid.

La sede del PP en la calle de Génova, en Madrid. / EFE / Fernando Alvarado

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Ángeles Vázquez
Ángeles Vázquez

Periodista

Especialista en Tribunales y Justicia

Escribe desde Madrid

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En el mes que se cumplen 12 años de que estallara el 'caso Gürtel' y cuando comenzaba el primero de los juicios de la caja b del PP, el relativo al pago en negro de su sede central, el presidente del partido, Pablo Casado, ha decidido poner distancia con esa herencia de corrupción, a la que achaca los malos resultados obtenidos en Catalunya, mediante el anuncio del abandono de las oficinas de la formación en la madrileña calle de Génova.

El movimiento se basa en el escrito presentado por el extesorero del PP Luis Bárcenas en la Fiscalía Anticorrupción cinco días antes de que empezara el juicio por la "contabilidad extracontable" del partido, según llamó él mismo en el juicio de la primera época de la 'Gürtel' los apuntes manuscritos en los que reflejaba la entrada y salida de dinero negro en el partido, lo que se conoció como los 'papeles de Bárcenas'.

Desde 2013

Aunque ahora empiece el juicio, la investigación comenzó mucho antes. El juez Pablo Ruz la inició en 2013, la primera vez que Bárcenas dijo estar dispuesto a colaborar con la justicia, actitud a la que, según explica en su confesión, renunció ante la promesa del partido de que su esposa, Rosalía Iglesias, no entraría en prisión. En diciembre de ese mismo año, el magistrado, harto de esperar la colaboración del PP en el esclarecimiento de los hechos, ordenó un registro de la sede que se prolongó 14 horas.

No sirvió para salvar los discos duros de los ordenadores que guardaba allí el extesorero, cuya destrucción él mismo denunció, aunque acabó renunciando a ejercer la acusación particular contra el partido antes de celebrarse el juicio del que este salió absuelto por falta de pruebas y por ser insuficiente para sentarle en el banquillo la acción popular, si no cuenta con el apoyo del perjudicado directo, en este caso Bárcenas.

El juicio de la caja b que ha comenzado ahora se centra solo en el pago en negro de la sede del partido, porque la parte relativa a las donaciones de empresarios a cambio de adjudicaciones fue archivada por el magistrado y no se reabrió hasta que en el juicio de la 'Gürtel' su líder, Francisco Correa, contó que mediaba entre empresarios y Bárcenas y el fallecido Álvaro Lapuerta para ser adjudicatarios de contratos en Fomento y Medio Ambiente. Todavía sigue en instrucción, así que habrá que ver qué puede aportar ahora el extesorero, que también ha anunciado su intención de declarar en el 'caso Púnica', en el que se investiga la financiación irregular del PP de Madrid y en el que la principal imputada es la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre.

Reunión con Villarejo

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Bárcenas afirma que padece un "déficit probatorio", porque documentos, grabaciones y pendrives le fueron robados en la 'operación Kitchen', el dispositivo parapolicial puesto en marcha desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para arrebatarle la documentación comprometedora para el partido que pudiera tener.

El operativo salió a la luz gracias al 'caso Tándem', en el que se investigan los distintos chanchullos del excomisario José Manuel Villarejo. En audios intervenidos se le oye jactarse de "haber salvado el culo" al expresidente Rajoy y de su ascendente sobre la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro. De hecho, ella renunció a su cargo, al filtrarse una conversación de hora y media que ambos mantuvieron en la propia sede de la calle Génova.