24 nov 2020

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LA LUCHA CONTRA LA PANDEMIA

Aragonès anticipó a Torra la petición del estado de alarma

Sánchez dio garantías al 'president' en funciones de que la Generalitat conservaría el mando de las medidas

Xabi Barrena

El vicepresidente del Govern y ’president’ en funciones, Pere Aragonès

El vicepresidente del Govern y ’president’ en funciones, Pere Aragonès / RUBÉN MORENO (GENERALITAT)

Trabajo de precisión quirúrgica para recoser todos los dobladillos que se generan de la aparente paradoja de que un Govern compuesto por independentistas pida al Ejecutivo central que se le aplique el estado de alarma. Trabajo que llevó a cabo el vicepresidente del Govern y 'president' en funciones, Pere Aragonès, ante la escalada pandémica que revelaban las cifras y que incluyó, también y según ha podido saber EL PERIÓDICO, el anticipo de la medida al 'expresident' inhabilitado Quim Torra.

Todo empezó el jueves, en la reunión del Consejo Interterritorial de Salud, donde la 'consellera' Alba Vergès reclamó garantías de que se podrían tomar las medidas restrictivas que se precisen desde Catalunya, según los criterios epidemiológicos. Ya el viernes, a las 8.30 de la mañana, Vergès explicó las conclusiones de ese encuentro en la reunión del comité de crisis del Govern sobre el covid-19, en la que participan, además de Aragonès, la 'consellera' de Presidència, Meritxell Budó, y los titulares de Interior y Educació, Miquel Sàmper y Josep Bargalló).

A lo largo de la mañana, Vergès mantuvo contactos a dos niveles, por un lado con los expertos y también con los doctores Josep Maria Argimon y Jacobo Mendioroz y, por el otro, con el propio vicepresidente. Se hizo evidente la necesidad de profundizar en las restricciones.

Al mediodía, los servicios jurídicos confirmaron a Aragonès que el estado de alarma podía ser descentralizado y con el "mando" en Catalunya. Algo que Sánchez, en conversación telefónica, aceptó y le garantizó que así sería. Después, Aragonès compartió la situación con el lendakari, Iñigo Urkullu, quien le confirmó también su intención de solicitar el estado de alarma. Una llamada nada trivial, pues se trata del primer contacto o frente catalano-vasco en varios años.

Telemaratón de reuniones

A las 15.00 horas, Aragonès convocó a la cúpula de su partido telemáticamente (inciso, el teletrabajo ahorra tiempo en días como el viernes) y después mantuvo una conversación con la 'consellera' de Presidència, Meritxell Budó. Se convocó entonces, para las 16.00 horas, una nueva reunión del comité de crisis sobre el covid. Ya al inicio de la reunión, donde Aragonès detalló su decisión buscando el acuerdo con los socios de JxCat, el 'president' en funciones convocó a todo el Consell Executiu para una reunión extraordinaria. Y antes de esa cita telefoneó a Torra para darle todos los detalles.

En el Consell Executiu se aprobó lo ya acordado en el comité de crisis y el último paso fueron las reuniones de Aragonès, Budó, Vergés y Sàmper con todos los grupos parlamentarios para informarles también de la situación.