LA MONCLOA ALEGA QUE SE "TOMA EN SERIO" Y "RESPETA" LA INICIATIVA

Iglesias se cuela en la moción de Vox y defenderá con Sánchez al Gobierno

Los dos líderes deciden a última hora que también tome la palabra el vicepresidente segundo

La estrategia es aprovechar al máximo la oportunidad que ofrece la censura de la ultraderecha

Pedro Sánchez, junto con los vicepresidentes Carmen Calvo y Pablo Iglesias, el pasado 14 de octubre en la sesión de control al Gobierno en el Congreso.

Pedro Sánchez, junto con los vicepresidentes Carmen Calvo y Pablo Iglesias, el pasado 14 de octubre en la sesión de control al Gobierno en el Congreso. / BERNARDO DÍAZ (POOL)

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Finalmente, no solo intervendrá Pedro Sánchez en la moción de censura de Vox. También lo hará Pablo Iglesias, el vicepresidente segundo y líder de Podemos. De esta manera, los dos socios de coalición defenderán al Gobierno frente a los ataques de la ultraderecha. Y también lo harán con el propósito de reforzarse y mostrar una alianza sólida. 

Fuentes de la Moncloa confirmaron este lunes por la tarde la participación del jefe de los morados durante el debate que arranca este miércoles, 21 de octubre, a las nueve de la mañana en el Congreso. Eso sí, no indicaron en qué momento tomará la palabra. Podría hacerlo en la primera jornada o bien incluso en la segunda, ya que la votación se prevé para el mediodía del jueves, aunque todo dependerá de la dinámica que coja la sesión. En principio, el cálculo de la Moncloa era que Sánchez interviniera el primer día, para dar la réplica al líder de la ultraderecha y candidato a la investidura, Santiago Abascal.

Iglesias podría subir a la tribuna el jueves, justo el día estrella de Casado

Fuentes del Ejecutivo indican que, siguiendo ese esquema, lo más previsible es que Iglesias suba el jueves a la tribuna. Ese es el día en que se prevé que intervenga el jefe del PP, Pablo Casado, el que tiene puestos todos los ojos encima porque aún no ha definido el sentido del voto de su grupo —o abstención o voto en contra—. De este modo, el Ejecutivo intentaría robar protagonismo a Casado. Porque en esa segunda jornada de debate la voz del Gobierno, del contrario, descansaría en la portavoz socialista, Adriana Lastra, y quizá en Unidas Podemos. 

En las mociones de censura, pueden intervenir el presidente y cualquier vicepresidente o ministro siempre que quiera y, como siempre sucede con cualquier pleno, sin límite de tiempo. También Abascal podrá explayarse cuanto desee, y contestar al Gobierno y de manera individualizada a los grupos, de ahí que de antemano sea complicado calcular cuánto se alargará la sesión. 

Mujeres por parte de Unidas Podemos

"Todo está preparado desde hace semanas. La moción la abordaremos con mucho respeto a Abascal", indican fuentes muy próximas a Sánchez, que prefieren no dar más pistas sobre la estrategia diseñada para la moción. Por la mañana, el secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, José Luis Ábalos, confirmó, como había avanzado EL PERIÓDICO, que respondería Sánchez a Abascal porque el Gobierno "se toma en serio" la iniciativa, que es constitucional y legítima, subrayó, "más allá de la intencionalidad" que persiga la formación ultra, que para el PSOE es el "ruido" y "elevar la tensión". 

Ministros y vicepresidentes 
intervinieron en las mociones de 1980 y 1987

Sin embargo, otras fuentes del Ejecutivo indicaban que la decisión se tomó en las últimas horas, "este mismo lunes", porque la previsión inicial era que solo interviniera Sánchez, y no otros miembros del Gobierno. Este lunes no hubo reunión de 'maitines' en la Moncloa —el encuentro semanal del máximo nivel en el que se decide la estrategia, y en el que sientan el presidente y el vicepresidente segundo, y sus hombres de confianza, Iván Redondo y Juanma del Olmo, más la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y los ministros de Hacienda, Transportes, Sanidad e Igualdad; el secretario de Estado de Comunicación y los portavoces parlamentarios de PSOE y Unidas Podemos—, por lo que la decisión no se adoptó en ese foro de la coalición. 

Que Iglesias se coló a última hora lo manifiesta asimismo que estaba previsto que interviniera en el debate, en nombre de Unidas Podemos, Pablo Echenique, y sin embargo este lunes fuentes del grupo morado apuntaron que solo mujeres tomarán la palabra por su parte. No Echenique ni el presidente del grupo, Jaume Asens.

No es la primera vez en la historia en que varias voces del Gobierno rebatan al candidato de la moción. En las censuras de 2017 y 2018, las de UP y el PSOE, solo intervino el presidente, Mariano Rajoy, pero en la de marzo de 1987, en la que se postuló el popular Antonio Hernández Mancha (PP) contra Felipe González, sí tomó la palabra este y también su número dos, Alfonso Guerra. En réplicas y dúplicas. Y en la de mayo de 1980, en la de González contra Adolfo Suárez (UCD), intervinieron, además del entonces jefe del Ejecutivo, su vicepresidente segundo, Fernando Abril Martorell, y siete ministros en los tres días que se prolongó el debate (tres jornadas también ocupó la moción de 1987). Por ahora, la Moncloa ha confirmado que subirán a la tribuna Iglesias y el jefe de los morados, pero tampoco descartan totalmente que les sigan otros miembros del Gabinete, en función de cómo se desarrolle la discusión parlamentaria, "un organismo vivo". 

Más protagonismo para el vicepresidente

En este caso, la participación de Iglesias tiene un sentido evidente. Se visualizará a los jefes de los dos partidos integrantes de la coalición defendiéndola conjuntamente y sacando pecho por ella. Además de repartirse las temáticas, podrán dividirse los papeles. 'Poli bueno, poli malo'. Más institucional Sánchez, más guerrillero el vicepresidente, que por otro lado suele tener a Vox como oponente en las sesiones de control. Además, según inciden en la Moncloa, se trata de mostrar una alternativa numérica y de proyecto muy distinta a la que encarna la ultraderecha. Un cuerpo a cuerpo con Abascal en el que corre el riesgo de verse opacado el hombre que es realmente el centro de la moción, Pablo Casado, para quien este debate es una "cuestión menor". Al intervenir el jefe de Podemos, será un "duelo de extremos", se buscará expresamente la polarización. 

El líder de Podemos se mete en la foto y permite un reparto de roles con Sánchez

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Iglesias, por otro lado, logra colarse en la foto. Su protagonismo, de hecho, ha ido en ascenso en estos últimos meses. Tanto en el debate de Presupuestos —el presidente defendía abrir el abanico de pactos (incluyendo a Ciudadanos), y el líder de Podemos peleó para que los esfuerzos se volcaran en la mayoría de investidura, que ahora parece más fácil de amarrar—, como en la propuesta de una salida para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), muy controvertida.

Ahora se asoma a una ventana única, la moción de censura, el debate más importante que se dispone a vivir el Congreso desde el fin del estado de alarma. Solo habrá fuegos de artificio, porque el resultado está cantado: Abascal solo logrará el apoyo de sus 52 escaños. Nada más. A la espera, claro, de si el PP vota en contra o se abstiene. Pero el Ejecutivo no quiere desaprovechar la ocasión para cohesionarse y agrupar al bloque de la investidura.