LA RECONSTRUCCIÓN DEL PAÍS

Sánchez garantiza "estabilidad" ante la plana mayor empresarial

El presidente redobla el llamamiento a la unidad y a un "nuevo clima político" que aleje "viejos clichés"

El acto reúne a Garamendi, Botín, Fainé, Pallete y Goirigolzarri con líderes sindicales y sociales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la conferencia ’España puede’, este 31 de agosto en la Casa de América de Madrid. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la conferencia ’España puede’, este 31 de agosto en la Casa de América de Madrid.  / Mariscal (EFE)

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Unidad. El mensaje este lunes era ese. Unidad. El que quedó mil veces subrayado, hasta casi desgastarse, en el discurso, y el que perseguía Pedro Sánchez con la foto en la Casa de América de Madrid. No quería que nada enturbiara esa idea central, que nada desviara el foco que iluminará esta semana, ronda de contactos incluida, y que le conviene para arrinconar al PP y desplegar la plataforma de aterrizaje a Inés Arrimadas. Por eso no incorporó anuncios estrella. Tiempo habrá en estos días, aseguran en la Moncloa.

Ese espíritu y ese propósito impregnó la conferencia 'España puede. Recuperación, transformación, resiliencia' con la que el jefe del Ejecutivo dio por arrancado el curso político. Un discurso sobrio, presidencial [aquí en PDF], a años luz de la estética de los mítines partidistas, y pronunciado ante la plana mayor empresarial. Los grandes del mundo del dinero y del Ibex 35. Los que acudieron a escucharle y los que aplaudieron al final su larga intervención.

Porque esa foto era oro para la Moncloa. Allí estaban Ana Botín (Santander), Carlos Torres (BBVA), Pablo Isla (Inditex), José María Álvarez-Pallete (Telefónica), Isidre Fainé (La Caixa), José Ignacio Goirigolzarri (Bankia), Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola), José Manuel Entrecanales (Acciona), Florentino Pérez (ACS) o José Damián Bogas (Endesa), además del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. Una concentración de vips incluso más potente, decían en la Moncloa, que la que pobló un acto similar, y en la misma Casa de América, hace justo dos años. Ante ellos, Sánchez garantizó la "estabilidad" de su Gobierno y demandó "un nuevo clima político" que acabe con los "viejos clichés" y que imponga el entendimiento, la "política de altura", los "acuerdos", la "negociación". La "unidad".

Que el presidente hablara de "estabilidad", de una legislatura "dilatada" a la que le quedan "40 meses decisivos", no era gratuito. Las presiones externas para que Unidas Podemos salga del Gobierno arrecian, y también se suceden las tensiones internas, las últimas a cuenta de los Presupuestos, dado el rechazo de los morados a que se pacten con Cs. Pero la propia coalición se dio ayer una tregua porque ningún ministro robó protagonismo a su jefe y hasta se pudo ver al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y a la titular de Igualdad, Irene Montero, departir con Torres o Botín. Sánchez quiere proyectar imagen de fortaleza, redoblar el aviso de que su Gobierno no saltará por los aires. Ni habrá un adelanto de elecciones. El propio Iglesias acepta además cesiones: que se pacte el borrador de cuentas dentro del Gabinete antes de dialogar con Cs. 

El presidente exige al PP que facilite la renovación institucional para "honrar" la letra de la Constitución

El Ejecutivo garantiza, pues, estabilidad, pero si se quiere que la legislatura sea "fecunda, fructífera", insistió, se necesita el concurso de "todos". "Si España quiere, España puede, pero tenemos que querer muchos, cuantos más mejor", apremió. "Nadie puede beneficiarse del daño colectivo de esta emergencia sanitaria, económica y social", "nadie tiene derecho a bajar el hombro, a no arrimar el hombro porque tenga una ideología contraria al Gobierno de turno".

"Solo de la unión de todos, no la unanimidad pero sí la unión de todos, de los más posibles, nos dará una verdadera oportunidad de vencer definitivamente al virus. Solo la unión, en definitiva, nos dará esa estatura necesaria para poder abordar con garantías la escala del problema que tenemos por delante", mantuvo el presidente.

"Sumar esfuerzos"

Sánchez se dirigía a los que estaban fuera, y también a los de dentro, una especie de destilado de la sociedad: empresarios, sindicatos –Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT)–, intelectuales y artistas (el escritor Lorenzo Silva, el pianista James Rhodes, la actriz Concha Velasco), directores de medios, activistas, 'influencers' (la farmacéutica y divulgadora Marián García, Boticaria García en redes sociales). Un centenar de personalidades de "diferentes ideologías", que votaron de modo "muy dispar" en las últimas elecciones generales, las del pasado 10 de noviembre, y que, sin embargo, dijo, comparten el "mismo anhelo", ver al país "erguido, marchando hacia el futuro". "Listos para sumar esfuerzos y lograr ese empeño común". Un mensaje con destinatario obvio: el PP.

Sánchez pide unidad a los partidos para que no haya una España contra otra. / EFE VÍDEOS

Pero también Sánchez dejó un recado para sus socios, al advertir que "la coalición", y no solo el PSOE, actuará "pensando en todos los españoles". Promoviendo la unidad y el entendimiento con otros partidos –léase Cs–, y trabajando en cuatro vías para acelerar las "transformaciones" que requiere España: digitalización, transición ecológica, cohesión social y territorial y agenda feminista. La prioridad son los Presupuestos y la canalización de las ayudas europeas, con las que, calculó el presidente, se puede elevar el PIB a largo plazo un 2%.

Todo el discurso estaba impregnado de aires patrióticos, del eslogan 'España puede'. Porque España pudo reponerse, rememoró, a un siglo XX turbulento y a una dictadura de 40 años, a un atraso económico y social. Pero también completó su alocución con un llamamiento a la renovación de órganos –nuevo aviso para el PP–, para "honrar el mandato constitucional" y disponer de "instituciones sólidas", "robustas", "actualizadas", "legitimadas". Ese apremio al desbloqueo del Consejo General del Poder Judicial, el Defensor del Pueblo o el Tribunal Constitucional estará muy presente en la cita con Pablo Casado de este miércoles.

Satisfacción en la Moncloa con la foto y la acogida, pese a que el líder socialista no hizo nuevos anuncios

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Sánchez mascó ese mensaje de unidad en el acto como minutos antes había hecho ante la ejecutiva federal del PSOE, que también arrancó curso este lunes. No hubo novedades en ningún foro, y eso que la Moncloa barajó durante el fin de semana incluir anuncios en la convocatoria de la Casa de América. "El acto es el anuncio. La unidad", resumía un máximo colaborador del presidente. "Todo el país alineado, menos el PP", indicaba otro. "Se ha evitado distraer, caer en desenfoques", remachaba un tercero. "Unidad y defensa de las instituciones. Casado se queda en una posición muy difícil", en palabras de una ministra. Se quiso que todo casara –"forma, fondo y auditorio"–. Que todo sonara a lo mismo: "Unidad".

Debate en el Senado el martes 8

Pedro Sánchez tiene fijado el estreno parlamentario de este segundo periodo de sesiones para el próximo martes. La novedad está en el escenario: será en el Senado y no el Congreso, adelantaron fuentes del Gobierno a este diario. Así, el martes 8 de septiembre, a las 16.00 horas, el Senado acogerá un debate de política general sobre las líneas básicas del Gobierno. Sánchez pretende lanzar el mensaje de "respeto" a la Cámara alta.