27 oct 2020

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EN LA AUDIENCIA NACIONAL

Abogada de Trapero: "El 1-O fue un fracaso policial y político"

La letrada del mando alude a que no se puede hacer un "corta y pega" de la sentencia del Supremo

La defensa critica los atestados policiales en los que se vincula al mayor con el plan secesionista

J. G. Albalat

La abogada de Trapero, Olga Tubau, en su defensa del mayor en la Audiencia Nacional, ha reprochado a la Fiscalía que haya manejado a su antojo la sentencia del Supremo, asegurando que da por probado que el referéndum ilegal tenía como finalidad la proclamación de la república independiente de Catalunya, cuando lo que dice es que no tenía como finalidad la secesión. / EFE VÍDEO

La abogada Olga Tubau, que defiende al mayor de los Mossos Josep Lluís Trapero y a la intendente Teresa Lapana, acusados de sedición, ha aseguró este martes en su extenso y minucioso informe final en la Audiencia Nacional que ni los Mossos, ni la Guardia Civil, ni la Policía Nacional, llamados a impedir el referéndum unilateral del 1-O, "ni juntos, ni por separados, pudieron cumplir el mandato" del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC). "Fue un fracaso policial frente al TSJC o un fracaso político del que se hace responsable a los cuerpos policiales", subrayó. 

La letrada precisó que la fiscalía apunta a que los Mossos "traicionaron" a los otras dos fuerzas de orden público, pero recordó que "salieron dos millones de personas a votar" y "no habían efectivos suficientes en los tres cuerpos para impedirlo". Sostuvo que se identeficó al que fuera jefe de la policía de la Generalitat con los planes independentistas para "justificar el fracaso", tanto de la Guardia Civil como de la Policía Nacional para frenar la consulta. La jurista fue clara cuando explicó que "el correcto funcionamiento de los Mossos es de acuerdo con la Constitución española".

La defensa de Trapero pidió  al tribunal que no tenga en cuenta los hechos declarados probados por el Tribunal Supremo en la sentencia dictada contra los dirigentes independentistas por el 'procés', ya son ellos los que deben juzgar al mando policial y a la excúpula política de la policía de la Generalitat. Los fiscales esgrimieron en varias ocasiones y leyendo párrafos enteros la resolución judicial en la que se especificaba la pasividad de los Mossos durante el referéndum.

La letrada se preguntó que si se tiene en cuenta la sentencia del Supremo, "¿qué hemos estado haciendo estos dos meses y medio de juicio? Han declarado decenas de testigos, se ha practicado prueba documental. Lo que plantean los fiscales es que ustedes deberían coger la sentencia del Supremo y hacer un corta y pega de aquellos tramos que hagan alusión a los mossos y poner en medio los nombres de Trapero y Laplana". "Ustedes y solo ustedes son los que deben dictar sentencia. En este juicio se ha practicado una prueba distinta a la del Supremo. Solo aquí se juzga a Trapero y a Laplana".

Atestados arbitrarios

Tubau no ahorró críticas a los atestados de la Policía Nacional y la Guardia Civil incluidos en la causa contra Trapero y enfatizó en su "extralimitación" al introducir valoraciones de lo ocurrido el 1-O e incluir al mayor de los Mossos en los planes secesionistas. En uno de ellos se infiere que mayor estaba inmerso en este proyecto simplemente por las llamadas que se cruzó con Jordi Sánchez, entonces presidente de l'Assemblea Nacional Catalana (ANC), el 20 de septiembre del 2017 durante el asedio a la Conselleria d'Economia. "Es una inferencia arbitraria y absurda", ha recalcado la abogada. Pero, razonó, fue la primera vez que se "hace responsable a Trapero del fallido operativo policial del 1-O". 

En su opinión, "lamentablemente a veces la policía judicial quiere hacer de juez y trufa sus atestados" y, en este caso, teñidos de "valoraciones personales dirigidos a hacer responsable exclusivamente" a Trapero. La abogada aseveró que "la Guardia Civil y Policía Nacional tienen un interés directo en estos hechos porque si se condena al mayor Trapero" y la sentencia expone que el 1-O fue un "fracaso de los Mossos", esos otros dos cuerpos "verán su imagen restablecida".

La abogada refutó la existencia de un "concierto previo" entre Trapero y los dirigentes independentistas que pilotaron el 'procés' e incidió que el mayor y la cúpula de los Mossos diseñaron un plan cuando se declaró la DUI para detener al Gobierno de Carles Puigdemont si se le ordenaba desde instancias judiciales, cosa que no ocurrió. La letrada repitió una y otra vez que el mando policial siempre atendió lo acordado por la fiscalía y jueces y que la actuación de los Mossos el 1-O no fue una "simulación o una estafa", como la calificó el general de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, y se refirió a la petición que hizo el mayor al entonces 'president' de que desconvocara la consulta. Turbau también ha expresado su queja por la comparación que hicieron los fiscales de Trapero con un miembro de un comando terrorista. "Eso duele y mucho", espetó. Y agregó que, a su entender, el 20 de septiembre del 2017 en el asedio de la Conselleria d'Economia no hubo una "deliberada pasividad" de los agentes de la policía autonómica.

El turno de las defensas

Los fiscales tuvieron su turno ayer para explicar los motivos que les llevan a acusar al mayor de los Mossos Josep Lluis Trapero, el exdirector general del cuerpo policial, Pere Soler, y del exsecretario de la Conselleria d’Interior Cesar Puig de un presunto delito de sedición y, alternativamente, de uno de desobediencia. Tiraron sus sospechas sobre contra el mando y la excúpula política de la policía catalana: “No solo omitieron toda actuación tendente a evitar” la consulta soberanista del 1-O, “sino que contribuyeron a poner a los Mossos  “al servicio del plan secesionista” en connivencia con los dirigentes independentistas condenados por el Tribunal Supremo. Así calificaron de “pasividad absoluta” la actitud de la policía de la Generalitat durante el referéndum.

Este miércoles está previsto que la abogada Tubau finalice su informe final. Después harán lo propio los abogados defensores del resto de acusados, los juristas Cristóbal Martell (Pere Soler) y Fermín Morales (Cesar Puig). Los acusados, al final y antes de que el juicio quede visto para sentencia, tendrán la oportunidad de utilizar la última palabra.