CAMBIOS EN LA ENTIDAD

Las disputas en la ANC arrecian en la elección de la nueva cúpula

Paluzie no optará a la reelección como líder si los choques internos continúan

Afines a Canadell promueven una postulante alternativa para la presidencia

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie.

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie. / ALBERT BERTRAN

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Los bloques internos en la ANC se atrincheran en una pugna que arrecia en las elecciones al secretariado nacional, que se celebran desde el miércoles y hasta el sábado a medianoche por vía telemática. Si bien el enfrentamiento ha planeado en la entidad desde el 2017, permeable al desconcierto y la desunión del movimiento independentista, la puja entre sensibilidades ha cambiado. Los convencidos del independentismo pragmático y los de la confrontación con el Estado se encararon en las elecciones internas del 2018, y Elisenda Paluzie fue elegida como una presidenta de consenso. Sin embargo, su gestión al frente de la Assemblea hizo crecer el malestar entre aquellos que la auparon al principio, que son partidarios de ser aún más contundentes contra el independentismo institucional y convencidos de la vía unilateral a toda costa. Y este nuevo bloque, se inclina por otra candidata a la presidencia, Montse Soler, impulsora de la campaña 'Eines de País' y muy cercana al presidente de la Cambra de Comerç de Barcelona, Joan Canadell.

La ANC cobró protagonismo en las citas previas al referéndum del 1-O, pero en la etapa 'postDUI' fue perdiendo referencialidad con postulados aferrados a una vía unilateral que los socios en el Executiu desdeñaron poner en práctica. Un alegato a la desobediencia que hizo aflorar desavenencias internas y comportó el abandono de simpatizantes de ERC y el desplazamiento de una cúpula hacia posturas más cercanas a JxCat. Paluzie deambuló entre estas opciones, pero se vio cercada por el sector más contundente que le reprocha ahora tibieza contra el Govern, según fuentes de la entidad: "Señalaron a Paluzie sus contradicciones, porque no llevaba a la práctica lo que decía. Ella acabó con la oposición interna, pero los que la apoyaban le han creado ahora un sector crítico".

¿Seguirá Paluzie?

Los 44.981 socios con derecho a voto decidirán quién ocupa los puestos en juego, pero no el futuro líder. Si bien pocos dudan de que pueda volver a ganar en las urnas, la presidencia la deciden los 77 secretarios nacionales y, por lo tanto, queda en manos de la sensibilidad mayoritaria de la dirección y el entorno de Soler ya trabaja en ello. De todas formas, Paluzie no aclara si optará a la reelección. Lo deja en manos de la composición del secretariado, pero avanza que no dará un paso adelante si continúan los enfrentamientos internos. 

Y la carrera electoral no ha estado exenta de polémica. La junta electoral de la entidad ha excluido antes del inicio de la votación a dos candidatos, Roger Heredia y Eduard Cabús, alegando que incumplieron la normativa, mientras ambos sostienen en las redes sociales que han sido apartados por "motivaciones políticas". Según la junta, Heredia intervino en los medios de comunicación como tertuliano y ya hay quien ve este caso como una reedición del 'caso Baños', ya que el exdiputado de la CUP, que ahora vuelve a presentarse aunque descarta ser presidente, fue eliminado de la carrera en el 2018 por saltarse los acuerdos al participar en una tertulia política, ya que la normativa prohíbe hacer campaña fuera de los espacios establecidos, como serían los medios de comunicación. En cuanto a Cabús, aseguran que "no se deriva de sus opiniones, sino del hecho de hacer público que es candidato al secretariado fuera de los únicos canales previstos para hacerlo". 

Además, un grupo llamado 'Salvem l'ANC', cercano a la Crida Nacional per la República, ha caldeado aún más el ambiente publicando un análisis de los candidatos según si han concurrido en listas electorales alguna vez, su militancia en los últimos años, si repite en la dirección, si ha incumplido la normativa interna y las horas de dedicación a la entidad. Unos mensajes que encendieron las redes y que finalmente fueron borrados. Por otro lado, un grupo de exsecretarios nacionales también cercanos a la Crida hacen circular un manifiesto en favor de Soler y otros postulantes afines.

El encargo de la hoja de ruta

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También han alzado la voz algunos de los fundadores de la entidad. En una artículo en 'El Punt Avui', diagnostican una "desorientación" acrecentada por "intereses de grupo, de partido y/o personales, los egos y las ansias de protagonismo". Si bien las hojas de ruta desde el 2012 hasta el 2017 fueron estudiadas por los partidos independentistas, del 2018 al 2020 la ANC insiste en desobediencia y unilateralidad, pero el Govern hace oídos sordos. Hasta el punto en que la organización reconoce que ha habido una pérdida de centralidad.

La conciliación puertas adentro se augura lejana por el choque estratégico. La nueva dirección deberá mantener los postulados que fija su documento programático aprobado a finales de marzo, que se compromete a apoyar sólo a los partidos que apuesten por la unilateralidad para lograr la independencia. Un posicionamiento que abre un nuevo conflicto con JxCat, ERC y la CUP, más aún a las puertas de la reanudación de la mesa de diálogo entre gobiernos, ante la que la ANC muestra escepticismo. Otro escollo será planear con qué discurso se celebra una Diada atípica, marcada por las medidas de restricción y por unas elecciones catalanas a la vuelta de la esquina, que se prevé celebrar en un formato híbrido -medio presencial, medio virtual-.