29 oct 2020

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Sánchez teme perder el apoyo de ERC para los Presupuestos

El Gobierno intentará que la votación en el Congreso no coincida con las elecciones catalanas

El PP ultima una querella contra Torra por no renunciar al cargo de 'president'

Iolanda Mármol / Juan Ruiz Sierra / Pilar Santos

El presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez en el hemiciclo del Congreso.

El presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez en el hemiciclo del Congreso. / PIERRE-PHILIPPE MARCOU AFP

Quim Torra tiene en sus manos crear el peor escenario posible para la nueva etapa de diálogo que intenta abrir Pedro Sánchez. La potestad de decidir la fecha de las elecciones catalanas permite al 'president' influir sobre los Presupuestos Generales del Estado, situando a ERC en una tesitura incómoda. En plena campaña, ¿apoyarían los republicanos las cuentas en Madrid? Aunque hay voces en el partido de Oriol Junqueras que consideran que los comicios no arruinan necesariamente el respaldo a un proyecto progresista, el Gobierno recela de que puedan aguantar la presión y da por hecho que el camino se complica. En los análisis del Ejecutivo, las dos mejores opciones eran unas elecciones rápidas, en abril, o ya pasado el verano. Ambas dejaban a ERC libre de presión para una votación que Sánchez quería llevar al Parlamento en junio. Ahora el presidente podría adaptar la tramitación presupuestaria para que la votación final no dependiese del ritmo electoral en Catalunya. 

El Ejecutivo ha asumido que Torra tensionará todo lo posible para que sus todavía socios en el Govern no saquen rédito de un pacto a favor del diálogo, y que esta estrategia incluye ponerlos contra las cuerdas, atizando a la opinión pública catalana contra el "Estado opresor" para que cualquier pacto con Sánchez se vea como una traición a la causa independentista. En ese contexto, admite la Moncloa, es imposible determinar si los republicanos se mantendrán firmes en el apoyo fundamental, la aprobación de los Presupuestos, o bien se distanciarán de Madrid. 

Fuentes gubernamentales indican que, probablemente, el partido independentista se vea obligado a ir moviendo su posición en función de los acontecimientos, las encuestas y del tipo de campaña que plantee JxCat. En la Moncloa admiten que la maniobra de Torra fue una jugada inteligente porque abre la contienda electoral, se puede arrogar haber aprobado los Presupuestos catalanes y, además, guarda en secreto la carta más importante: la fecha de los comicios. 

Hasta que no la haga pública, el 'president' obliga a la Moncloa a jugar con varios escenarios para proteger los Presupuestos Generales, sin cuya aprobación la legislatura no podría continuar. Lo anunciado este martes sitúa a las elecciones como pronto en mayo. La Moncloa calcula que, si son en ese mes, en junio ERC podría apoyar las cuentas públicas sin mayores tensiones. Sin embargo, si Torra las fija para junio, los republicanos tendrían complicado hacer campaña en Catalunya mientras dan votos a favor de Sánchez en Madrid. En este caso, indican fuentes gubernamentales, no es descartable que el trámite parlamentario se demorase hasta después de vacaciones. Todos los análisis pasan por allanar al máximo el camino de ERC. 

De momento todo se mueve en el terreno del voluntarismo. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, deseó tras conocer los planes de Torra que las elecciones no enturbien la aprobación presupuestaria y ERC sigue diciendo que la mesa de diálogo entre gobiernos debe ser impermeable a las sacudidas de la política. Sin embargo, todo está en el aire. Todo, salvo la entrevista entre Sánchez y Torra, que continúa en la agenda de ambos para el jueves 6 de febrero. El Gobierno decidió cerrarla el lunes por la tarde, tras asistir con inquietud a la bronca entre JxCat y ERC en el Parlament y valorar hasta qué punto convenía ayudar a calmar la situación, justamente, para evitar unas elecciones en el peor momento. 

"Usurpación de cargo"

Mientras tanto, el presidente del PP, Pablo Casado, volvió a amenazar a Torra con presentar una querella por "usurpación" de cargo público. Los conservadores ya advirtieron el 10 de enero de que le denunciarían por ese delito cuando vieron que desoía al Tribunal Supremo, que había confirmado la pérdida del escaño dictaminada por la Junta Electoral Central (JEC). Un portavoz del equipo jurídico que Casado ha montado para marcar de cerca al Gobierno de coalición y a los independentistas informó de que la está ultimando y la presentará en "los próximos días". El líder del PP ha incluido en ese departamento, entre otros, a Enrique López (actual consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid y exportavoz del Consejo General del Poder Judicial, CGPJ) y Fernando de Rosa (senador y exvocal del CGPJ). Casado lo ve como una parte más del "Gobierno en la sombra" que está preparando porque no sabe "lo que va a durar la legislatura", apuntó. 

El PP lleva semanas defendiendo que Torra está "inhabilitado" por el Tribunal Supremo, obviando que esa institución no se ha pronunciado todavía sobre ese extremo, puesto que aún debe decidir sobre la resolución de la JEC que le retiró el acta de diputado, lo que aún tardará semanas. Sin embargo, desde el punto de vista de los conservadores, cualquier decisión del 'president', cualquier firma (en los Presupuestos catalanes o en la convocatoria de las elecciones, por ejemplo), "no tendrá validez jurídica".